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¡Le atacaremos al corazón!

Ese era el plan que El Duende Verde proponía a Norman Osborn en la película de Spider-man, y algo parecido debió de ocurrir en PIXAR cuando se planteaban cómo enfocar la película de Wall-E para ganarse la buena crítica del público.

El que escribe no es amante de la ñoñería excesiva y desde un primer momento la última criatura de Pixar me inspiraba rechazo, me decía: "están intentando colarme un robotijo adorable que se parece al de Cortocircuito, no cuela...". Francamente, no podía imaginarme cómo aprovechar semejante planteamiento para hacer una película a la altura de Los Increibles o Ratatouille, dinámicas y muy divertidas, con un compactador de basuras que además no habla y está solo en la tierra.

Y con la expectativa de ver el bajón de los animadores de la lamparita me fui al cine una noche. No podía imaginar que vería algo solo calificable de "precioso" en varios niveles. Un largometraje entrañable de principio a fin, con esos golpes de humor a la Pixar que tanto gustan, pero sobre todo un mensaje, una moraleja moderna y actual que queda tan clara a lo largo de la película que te avergüenza lo cierta y necesaria que es.

¿La ñoñería? Presente, pero no en su versión más molesta, con frases melosas y el emplague absoluto, no: lo adorable del personaje se pega como una gripe de las malas, y de forma muy graciosa, en todo el reparto, y por otra parte, la relación entre Eve y Wall-E es desternillante a la par que bonita.

Pero curiosamente, ternura combina con acción sin paradas (con un arranque lento y un comienzo cotidiano y distendido, eso sí) de forma eficaz, por lo que el resultado es desde luego, la diversión Pixar de siempre, pero edulcorada.

La parte gráfica, como en todo lo que sale de pIxar, es genial. La simpleza de los diseños de personajes, que te hace pensar que tienen una jeta que se la pisan, funciona muy bien en movimiento, consiguiendo que hasta personajes como Auto, que no es más que un timón, sean del todo expresivos. En donde si se nota el esfuerzo por el detalle es en los fondos y escenarios, todos ellos espectaculares.

En resumen, sorprendido me hallo al pasar de detestar al personaje a cantar las glorias y alabanzas de esta película, que se situa desde ya entre mis favoritas de PIXAR junto con Buscando a Nemo y Los Increibles. Aunque no es la más desternillante de las películas animadas, te tiene con una sonrisa en la cara de rpincipio a fin, es simplemente agradable. Wall- E es la muestra de que aún se pueden hacer películas entrañables con frescura y divertidas, y además es una muestra de que hay muchos temas que abordar en las películas que se destinan entre otros, a los más pequeños, sin miedo a que no los lleguen a entender.

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Wall-E se compadece de todos vosotros por que él es una máquna y liga más.

Comments

tio, me has hecho saltar la lagrimilla y todo, recordándome la película(que he visto 3 veces, dicho sea de paso xDDD).

Una de las películas del año (porque está El Caballero Oscuro no he dicho "la"), y de mogollón de parte de los años anteriores.

Ea. :P

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