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1 de Diciembre 2009

La mudanza (IV): El primer viaje.

      Tardé un par de días en Preparar todo lo que era archivo histórico  (casos cerrados de más de diez años de antigüedad) que estaban desperdigados por el despacho en  archivadores, cajas, armarios, altillos y terrazas. El criterio de selección era por narices; si olía a moho, iba al montón a trasladar, en el que a ojo de buen cubero acabaron unos tres mil expedientes.

      Llamé a unos cuantos amigos para que me echaran una mano, pero sólo Jónatan Sark no pudo pensar en una excusa lo suficientemente rápido como para zafarse. Alquile una furgoneta; una Mercedes enorme con seis marchas  y pasé a recogerle un sábado a las ocho de la mañana.

      - Hijo de puta.
      - ¡Buenos días a ti también!

      Tardamos un par de horas en bajar todo el papel al portal del despacho e ir cargando la furgoneta. Mi primera idea era ir tirando los expedientes por la ventana en un montón, pero mi ayudante no quiso oír hablar del tema.

      Cuando terminamos de acomodarlo todo, nos dispusimos a salir a la carretera:

      - ¡Espera! Me olvidaba. Hay que llevar también un par de muebles que hay por aquí
      - ¿Un par de muebles?
      - Si, una librería y una mesa de matanza 
      - ¿Por qué coño tenéis una mesa de matanza en un despacho de abogados.
      - Criatura…

      Le fui pillando el tranquillo a lo de la fragoneta Y me lancé a las estepas castellanas, evitando las autopistas de peaje y los núcleos de población cantando alegres tonadas:
 
      - Yo para ser feliz quiero un camión, Yo para ser feliz quiero un camión, Yo para ser feliz quiero un camión, Yo para ser feliz quiero un camión. Yo para…
      -Dé-ja-lo-de-una-pu-ta-vez-
      - Aguafiestas 

Y él me hablaba de uno de su vampiros favoritos: Barnabas  Collins.

      Un par de horas más tarde llegamos a nuestro destino y el jefe nos hizo descargar la furgonte donde pudiera examinar detenidamente todos los expedientes.

      - Déjad todo ésta basura en aquel granero.

      Y nos invitó a comer, a pesar de que Sark quiso atizarle con una caja de Archivo definitivo en la cabeza.

Posted by Towsend at 1 de Diciembre 2009 a las 08:13 PM