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2 de Septiembre 2009

"Todas las parejas pasan por crísis"

“No lo ha hecho a propósito”

      Dina L. Macmillan, en su libro “pero si dice que me quiere” (Ediciones Urano, 2007 ISBN 978-84-7953-652-7) -¡gracias José Manuel, tengo que devolvértelo!- desarrolla desde una doble perspectiva lo que Leonor Walker denominó en su estudio de 1979 The Battered Women (Las mujeres maltratadas) el “ciclo de la violencia” o las fases psicológicas que sufren las mujeres sometidas a Violencia de género (aunque por aquel entonces, sólo era violencia doméstica). y que se denominan Fase de Tensión, en las que se va acumulando la tensión en la pareja, Fase de Explosión Violenta, ya sea física, sexual, psicológica o social, Y finalmente Fase de Reconciliación o de Luna de Miel, en las cuales, el maltratador. Se desvive otra vez hacía su víctima, recuperando su confianza, su respeto, o simplemente su obediencia.

“Ha sido una discusión sin importancia”

      El libro de Macmillan es en sus páginas pares un “manual del maltratador” en el que se van explicando las tácticas que utilizan determinado tipo de hombre para escoger a parejas que consideran dóciles, ganarse su confianza, las maneras de quebrar su voluntad y someterlas con intimidación, violencia, desprecio...

“Ha sido la primera vez que pasa”

      Esta parte del libro desgrana lo que se esconde detrás de la psicología de un maltratador “de libro”, mientras que en sus páginas impares, “pero si dice…” analiza precisamente esa psicología, con la intención de poder explicar que se esconde detrás de cada acción, constructo y de cada actuación de uno de estos señores. La idea es que mujeres que se han visto soometidas a estas situaciones reconozcan los patrones de comportamiento y puedan comprobar que el Ciclo de la Violencia es universal y que no es algo que les pasa solo a ellas. Yo no me canso de recomendar el librito en cada comisaria a la que me toca acudir, estando de guardia.

“Es que tiene mucho carácter”

      Por supuesto que no me caí ayer de un guindo, ni vivo en una pelicula de la Disney donde los malos son malísimos y se ríen haciendo NYA-HA-HAW ni los buenos son buenísimos y les obligan a vivir en la carbonera. Con el tiempo he llegado a comprender que detrás de cada pareja hay una compleja relación de tramas psicológicas y sociales, que hacen que haya que tomarse cada caso que cae en tus manos como si fuera el primero.

 “la culpa es mía”

Por eso, cuando en una Guardia de Violencia de Género te encuentras con un discurso tan manido, tan absolutamente lleno de clichés, cuando una mujer que a todas luces necesita de toda la protección que nuestra sociedad ha decidido otorgarle para protegerla de una situación de riesgo, porque no quiere causarle ningún mal al tío que le ha roto la nariz a pesar de todos tus intentos…

“Enviarle a la cárcel es una desproporción”

      …se te cae el alma a los pies y no puedes hacer nada más que escribir algo como esto.

“mejor lo dejamos; no voy a declarar”

Posted by Towsend at 2 de Septiembre 2009 a las 08:17 PM

Comments

Esto es una cuestión de tiempo. Está el tiempo que tardará él en descalabrarla y el tiempo que ella tardará en darse cuenta de lo que le conviene. Si el primero es menor que el segundo, game over.

Y mucho más no se puede rascar.

Posted by: EFE at 2 de Septiembre 2009 a las 09:14 PM


La verdad es que a mí me gustaría leer el libro, aunque intentar solucionarlo cuando ya está pasando no deja de ser un parche a una situación que se produce y cuyos patrones se van transmitiendo de generación en generación sobre todo debido a la educación y el entorno en el que se desarrollan estas personas.

Me ha quedado muy formal, como de ministro, pero espero que se entienda :P

Posted by: Xisca at 3 de Septiembre 2009 a las 01:36 PM

El patrón de comprotamiento del ser humano, bueno, de cualquier mamífero, es que cuando una acción que no ha tenido consecuencias para él y vuelve a encontrarse en condiciones de hacerla, la va a repetir. Pero sólo el ser humano (en este caso concreto el de género femenino) es lo bastante gilipollas como para creer que no va a repetirla por repentina inspiración divina y/o espontanea conversión al Reverso Luminoso

Otra variante son las mujeres que vienen de motu propio a contarte cómo las maltrata el novio para que te apiades y le digas que debería mandarlo a la mierda. "¿De verdad? ¿Tu crees?" responderá la futura candidata a Premio Darwin, como si buscara consejo. Y luego no lo hará, claro.

Posted by: E. Martín at 3 de Septiembre 2009 a las 09:39 PM

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