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6 de Agosto 2008

Working Class Anti-hero

      Lo único bueno que tiene el Infierno Donde Paso las Tardes, es que tienen el aire acondicionado a 18 grados. ¡A tomar por culo las recomendaciones del ministro Sebastián! En plena ola de calor sahariano, mientras se derrite la acera, yo estoy en camiseta y tomándome una coca-cola fresquita, escuchando los desvaríos de una mujer, que a todas luces está desequilibrada.

- Se que ellos se meten en mi casa cuando no estoy...
- ¿Ellos?
- ¡Ellos!
- Ajá...

      Y que tienen el aire acondicionado a todo trapo es lo único bueno que puedo decir de este sitio.

      Como buena parte de mis compañeros de promoción, para ser algo más que milerurista, hay, o que ser muy bueno en tu trabajo – y tener muchos contactos-, o pluriemplearte para llegar a fin de mes.

      Hace un año y medio, aproximadamente, que pierdo mi tiempo -y mi forma física- en una eeeeuh, "gran empresa de servicios jurídicos" haciendo de todo menos trabajar de abogado. He sido teleputa en todos los sentidos de la palabra: Comercial, Recepción, Gestor, Atención al cliente. Y nunca se me han caído los anillos, a pesar de tener que poner durante seis horas al día voz de prostituta de lujo y aguantar todas las impertinencias de gente con poca educación y muchas ínfulas.

      "700 euros, Diario de una call Girl" Pffff, dejad que me ría… A mí, si que me dicen cosas sucias por teléfono.

      Por las mañanas, desde las nueve de la mañana, el despacho; el turno de oficio; los juzgados y los clientes. "Diversión" si os digo la verdad, porque aunque me quejo de que trabajo mucho y cobro poco, lo hago por vicio. Me gusta lo que hago, y cada día aprendo un poco más sobre mi profesión y sobre la propia condición humana.

      Por las tardes; el Infierno Donde Paso las Tardes. Un trabajo tedioso y monótono que podría realizar un chimpancé con un problema serio de alcoholismo. Un fijo en mi cuenta bancaria todos los meses que me permite compaginar el despacho y mantener mi costosa adicción a los huevos de Fabergé. Y hasta las nueve de la noche

            Pero así, a lo tonto, me paso más de 12 horas cada día, fuera de casa. "Trabajando" y aunque no lo parezca, sin unas vacaciones como dios manda desde hace un par de años.

Posted by Towsend at 6 de Agosto 2008 a las 08:16 PM