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21 de Abril 2008

Y ahora, algo completamente diferente: El Post de Verdad.

      Se dice que la consolidación de un estado democrático conlleva un aumento de la litigiosidad. No termino de creérmelo, prefiero creer que es el aumento de la población y la simple consolidación de los derechos y las libertades civiles, que no necesariamente la democracia la que hace más viable el acudir a un tribunal porque tu vecino tiene la música alta, que ir tu mismo a cantarle las cuarenta, que tenga un AK-47 y decida callarte vaciándolo mientras sigue escuchando su bachata favorita.

      La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil del año 2000 introdujo su artículo 11, las acciones populares para la defensa de derechos e intereses de consumidores y usuarios (bueno, no las introdujo en nuestro sistema judicial, pero reguló la legitimación para poder interponerlas) , lo que ha abierto la posibilidad a entablar este tipo de acciones civiles, que son lo que en estados unidos se conoce por "Class Action". ¿Todos habéis visto Erin Brokovith? –Si, a mi también me parece que Julia Roberts estaba hecha un putón estupendo- Básicamente, consisten en que un grupo de consumidores o usuarios –puede que no identificados plenamente- cuyos derechos han sido vulnerados pueden ser representados por Asociaciones o entidades de sus derechos y en su nombre litigar contra las malvadas empresas que han vulnerando los derechos de aquellos.

      Y todo esto nos lleva al caso Airborne.

      Airbonre es un … ehm suplemento vitamínico, -reza su publicidad- ideado por Victoria Knight-McDowell, profesora de educación primaria, que diseño –sic- una formula para "potenciar" las defensas del organismo frente a virases y bacterias varios –en estados carenciales del organismo, que decían los otros-. Yo la comprendo; a fin de cuentas, los niños son sucios, cobardes y supersticiosos. Y estoy seguro que si tuviera que tratar con niños, lo aira con un traje de protección biológica.

      Airborne se posicionó estupendamente el mercado mediante una agresiva publicidad,

      Tan agresiva llegó a ser su publicidad, que en un momento de Genialidad, acabaron diciendo que Airborne podía curar el resfriado común y hasta la gripe. Y para aseverar esto, se sacaron de la manga una serie de estudios médicos que corroborasen esta afirmación.

      Estudios, que finalmente se demostró eran tan fraudulentos como las propiedades curativas del resfriado del Ariborne.

      Un par de abogados avispados, entablaron una acción popular que finalmente ha llegado a una transacción extrajudicial. Un acuerdo, vamos, por el cual, Airborne se retracta de su publicidad, y se compromete a devolver el importe de todos los airborne que hayas comprado –en realidad, seis paquetes como máximo, a no ser que puedas presentar factura- y para sufragar estas devoluciones, se ha constituido un “fund” dotado con más de 26 millones de dólares.

      El truco está en que, si a mí me van a devolver sólo doce dólares puedes que me de con un canto en los dientes, pero puede que no me merezca la pena pasar por el todo el trámite para reclamarlo. Y supongo que de ese mismo Fondo van a salir los honorarios de los abogados –My new heroes-.

      Vale, en realidad todo es mucho más complicado, pero pilláis el concepto. ¡Bendito aumento de litigiosidad!

Posted by Towsend at 21 de Abril 2008 a las 07:34 PM