Barely Legal

Diciembre 12, 2005

Indisposición dominguera transitoria

   Lo primero que pensé cuando por fin abrí los ojos es que no reconocía aquel techo. No recordaba haber comprado aquella lámpara halógena, ni tener una estantería llena de libros. Aún tardé unos pocos segundos en decidir que si que lo reconocía. Estaba en mi habitación.

   Poco a poco intenté despejarme, tratando de recordar porqué podría tener los ojos secos y la lengua gomosa.Me dolía todo como si me hubieran metido una paliza, y cuando traté de incorporarme, las sienes me latieron provocando un intenso dolor en la cabeza, como si alguien me estuviese apretando un ojo desde dentro de la cabeza.

   Volví a tenderme, desconcertado. ¿Qué estaba pasando? ¿Habría pillado un resfriado fulminante la noche anterior? Y me dolía la vieja fractura en la pierna. ¡Por supuesto! Por fin reconocí los síntomas, ¡Resaca! ¿Cómo era posible? Apenas había bebido tres cervezas la noche anterior... ¿o fueron cuatro? Los recuerdos de la noche no eran especialmente confusos. Había salido con unos amigos, habíamos parado en los sitios de siempre. Traté de ponerle cara a cada conversación. No; definitivamente no me había pasado con la bebida.

   Hace tanto tiempo que no tenía una resaca que ya no recordaba que es lo que se sentía. Una leve resaca después de una noche de copas. Bien por las viejas rutinas. Las ojeras negras que ahora adornan mis parpados y este dolor de tripa van a durar dos días; nada que no curen unas gafas negras y un buen zumo de naranja natural.

   No son los años, nena. Es el rodaje.

   ?O eso, o que ya no estoy acostumbrado a beber, claro.

Posted by Towsend at 7:47 PM | Comments (6)

Agosto 3, 2005

Lección

      A pesar de ser tres de Agosto, a algunos nos toca seguir dando el callo en el despacho. Es algo parecido a hacer una guardia médica; sólo que en vez de médicos con bata tenemos abogados vestidos de paisano, jugando al tute y que no me juego la vida e nadie, con lo que mi limitación de resposabilidades se da por satisfecha..

      La verdad es que estos días no hay demasiado que hacer. Unas pocas llamadas de teléfono, Un par de transferencias. Despues de ordenar por enésima vez los expedientes que tengo encima de la mesa con ausntos pendientes, y eludiendo el resto de mis obligaciones laborales decido salir a dar una vuelta, tomarme un granizado de limón y acercarme a la Tesorería General de la Seguridad Social para enterarme de algunas cosas que tenía pendientes desde hace un par de meses. ?Los interesados- si vosotros, lo tenéis jodido-.

      A pesar de ser agosto, La sala de espera de la Tesosrería ?para no variar- está atestada de gente que espera para solucionar sus trámites. Como quedan varias decenas de números para que sea mi turno, decido repachingarme en uno de los nuevos y flamantes sillones que han puesto, sacar mi ejemplar de ?Hyperion? y ponerme a leer. Es la primera vez que veo unos sillones tan cómodos en la sala de espera de una administración pública; casí sucumbo a la modorra y me echo una siesta ahí mismo.

      Varios capítulos más tarde, por fin aparece mi numero, así que marco la página con un billete de metro usado, me levanto con desgana y me estiro un poco, las articulaciones embotadas crujen. Debería hacer un poco más de ejercicio.

      Según me dirijo al mostrador que me ha tocado en suerte, alguien detrás de mí alza la voz ?eh, eh?. Al darme la vuelta, veo que un tipo con pintas barriobajeras señala hacia donde estoy yo. Chanclas de piscina, pantalon de lino blanco, camiseta imperio negra que dejan al descubierto sendos brazos cubiertos de tatuajes patibularios. Para terminar el lote tenemos una melena tan ondulada como grasienta y una cadena de oro del grosor de una moneda de dos euros. Si me lo encuentro a las doce de la noche camino de casa, me cambio de acera. Fjo.

      Pensando que el asunto no va conmigo, me doy la vuelta dispuesto a encaminarme a la mesa, pero el tipo de las pintas macarras, llega a mi altura y me da un toquecito gentil en el hombro.
      -Perdone, Si, usted... Se le ha caído.
      -¿uh?

      -El billete. Se le ha caído al levantarse. -en ese momento veo que en la mano lleva un billete de 50 euros doblado. Automáticamente, empiezo a palparme los bolsillos del pantalón.
      -Anda, ¡vaya,! es verdad. ?el tipo me alarga el billete- Muchas gracias.
      -De nada- y vuelve a sentarse, esperando su número.

      Yo paso a hacer mi gestión, agradeciendo que todavía quede alguien bueno en el mundo. Cualquier otro habría pisado el billete, esperando a que me largase para recoger el billete con mucho disimulo. Como siempre sacar conclusiones precipitadas por las pintas que lleva una persona sólo lleva a equivocarte en los juicios de valor. Creo que hoy he aprendido ?de nuevo- una valiosa lección sobre los prejuicios y sobre la integración, como en un episodio de una teleserie americana de sobremesa.

      -Pequeña confesión- Yo no llevaba níngun billete de cincuenta euros. ¿qué esperabáis?

Posted by Towsend at 4:11 PM | Comments (7)

Abril 28, 2005

Gunslinger Jeb

   En Florida, el Gobernador Jeb Bush, hermano del Presidente de los EEUU -coletilla indispensable al hablar de él-, ha promulgado -o ratificado, no estoy seguro- una ley que a nuestros corruptos ojos europeos resulta cuanto menos curiosa. Se trata de una ley por la cual, cualquier ciudadano que porte un arma puede hacer uso de ella en defensa propia sin intentar escapar primero de su supuesto agresor. Hasta ahora, en aquel estado, una persona podía repeler a tiros, una agresión en su domicilio, en su lugar de trabajo y hasta en su automóvil. A partir de ahora, podrán disparar también en los lugares públicos de su estado si tiene la sensación de estar amenazados. No si están siendo víctimas de una agresión, no. Si se sienten amenazados.

   Partimos de la base de que los EEUU son un país cuasi-militarizado. Cualquier ciudadano, gracias a la -sacrosanta- Segunda Enmienda a la Constitución, tiene el derecho de portar armas de fuego. Despues de todo, nunca se sabe cuando puede venir el rey de Inglaterra a intentar amedrentarles.

   Lo más ridículo del tema ha sido ver en la televisión a una representante de la ANR, sonriendo mientras el Gobernador firmaba. Me estoy imaginando la declaración de un granjero de Tallahassee, mientras mastica una espiga de trigo explicándole al juez porqué acribilló a los Jonhson "Me pareció que Los negratas estaban realizando algo sospechoso, así que decidí no correr riesgos". ¡Estaba en mi derecho!".

gunslinger.gif

   Todo esto entra en colisión con la concepción de la legitima defensa que tenemos en España, ya que en nuestro código Penal, Art. 20.4 ésta debe reunir tres requisitos, a saber: Agresión ilegítima, necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla y la Falta de provocación suficiente por parte del defensor. A grandes rasgos quiere decir que la agresión tiene que ser REAL, no simplemente una sensación de amenaza, como se pretende en Florida; y que la defensa tiene que ser proporcional a la agresión. Si te atacan con un cuchillo, no puedes sacar tu Desert Eagle del .44 y liarte a tiros.

   Claro, que por otra parte, los malos también van armados en los EEUU.

Posted by Towsend at 1:14 PM | Comments (5)

Marzo 8, 2005

¿Me se lee?

A la espera de dejar unos colores definitivos para los enlaces, presentamos el primer "look" del blog gracias a Marisa, la adorable y pequeña Yonki, quien puede jurar que no he usado látigo para convencerle.

Gracias resalá, te debo un mini de calimocho y un donut.

Posted by Towsend at 6:56 PM | Comments (8)