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25 de Septiembre 2007

Tranquilidad

     Me mintieron a mí. Nos mintieron a todos.

      Mientras estudiaba la carrera, me dijeron que eso de ser abogado molaba. Poco trabajo y mucha pasta. Drogas, alcohol y mujeres. Trajes caros. Podría entrar en los sitios gritando "Denny Crane", y la gente me miraría llena de asombro, con los ojos abiertos como platos de la emoción.

      Lo que nunca nadie nos dijo es que tendríamos que pringar hasta los domingos, preparando escritos de defensa, localizando clientes remolones que no pagaban y contando con los dedos de una mano los días hábiles que me quedan para la presentación de la contestación de una demanda.

      Llega un momento en el cual, a las diez y media de un domingo cualquiera, en el que después de la tercera botella de medio de coca-cola, enterrado entre papeles tienes una autentica epifanía, ¡y sin ayuda química!: Además de descubrir que el abogado de Dios tuvo que pringar aquel domingo pues había que presentar algo el lunes siguiente por que se le pasaban los plazos, recuerdas aquello que te dijo tu odioso profesor de Procesal I hace ya algunos años.

      Y ahora para todos los jóvenes que –sólo dios sabe por qué- estudiáis derecho, prestad atención. Lo más importante en el ejercicio del derecho como abogado no es que os paguen la provisión de fondos. Ni los trajes. Ni las mujeres. Ni tener un despacho compartido en la calle Serrano como prueba de vuestro triunfo sobre la vida. Ni ganar casos penales jodidos dejando criminales en la calle.

      Lo más importante que tendréis en el ejercicio profesional de la abogacía es el art. 135.1 LEC.

      Os ayudará un montón a dormir, créedme

Posted by Towsend at 8:26 PM

21 de Septiembre 2007

No, TRES semanas para ésto.

      Hoy, The Walt Disney Company es una empresa multidisciplinar y multinacional que genera ingresos cercanos a los 30.000 millones de dólares anuales. También fue en 1998 la principal impulsora del llamado “Acta Mickey Mouse”, término despectivo por el que popularmente se conoce al Acta Sonny Bono de Extensión de término de los Copyright (CTEA, en su acrónimo en inglés)

      Este acta, es una ley promulgada por el congreso estadounidense y sancionada por el presidente Bill Clinton en 1998 por la cual, se extendió la duración de los derechos de autor más allá de las exigencias de la Convención de Berna (no os mareéis todavía; volveremos sobre este tema un poco más tarde)

      Entre otros resultados, con la entrada en vigor del acta Mickey Mouse, se extendía hasta los 95 años la protección de la que gozaba cualquier película estrenada a partir de 1923.

      1923 es especialmente importante en la historia de la Disney porque en 1923, tras varios fracasos empresariales, Walt Disney consiguió vender a una distribuidora neoyorquina los derechos de una serie de cortometrajes que mezclaban acción real y animación basadas en el personaje de Lewis Carroll, Alicia, la de “Alicia en el país de las maravillas”. En “las comedias de Alicia”, ésta se transportaba a un país de dibujos animados donde corría diversas aventuras, acompañada por un gato llamado Julius, sospechosamente parecido al Gato Felix, obra de Pat Sullivan.

      Esto último tampoco era casual. El productor ejecutivo y último responsable de la serie fue Charles B. Mintz, quien también era responsable de la serie de cortometrajes del Gato Felix, y parece ser que fue él mismo, quien pidió a Disney la inclusión del sidekick en las aventuras de Alicia.

      Estiremos los brazos y disfrutemos de la ironía de que el primer éxito de Disney estuviera ya sustentado en la apropiación de un personaje que ya entonces se consideraba clásico y en un plagio descarado.

      En 1927, tras el agotamiento comercial de la fórmula animación-imagen real de las comedias de Alicia, Disney consiguió financiación de los Estudios Universal, y de nuevo bajo la producción ejecutiva de Charles Mitnz para desarrollar una nueva serie completamente animada cuyo personaje principal era Oswald, el conejo afortunado. La serie fue un éxito, y tras 26 cortometrajes realizados entre 1927 y 1928, Disney se reunió con Mintz con la intención de pedirle un aumento de presupuesto para la realización de nuevos cortos. Mintz, no sólo desoyó las peticiones de disney, sino que pretendió forzarle a una reducción del 20% en los costes de producción.

      Como resultado de la trifulca, Disney rompió su contrato con los Estudios Universal, y a consecuencia perdió los derechos de explotación de su personaje, que pasaría a ser explotado comercialmente por el propio Mintz, y posteriormente por Walter Lantz.

      Ante esta situación, la pérdida del principal activo de la casa, Disney y Ub lwerks, junto con el apoyo económico del hermano de Walt, Roy, tuvieron que crear rápidamente un nuevo personaje para poder protagonizar los cortos que ya tenían escritos y en buena parte producidos. Así estrenaron el corto “Plane Crazy”, protagonizado por Mickey, un ratoncito sospechosamente similar a su anterior creación, Oswald. Se trataba de un simpático roedor antropomórfico de pelaje negro, orejas grandes y pantalones cortos con dos grandes botones blancos.

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      Las similitudes iban más allá de la apariencia física de ambos personajes, ya que ambos eran representados en estas películas como simpáticos bribones en aventuras cómicas, en las que se enfrentaban a Patapalo Pete –personaje del cual Disney si que pudo mantener los derechos, ya que también aparecía en las comedias Alicia-

      Al primer Corto "Plane Crazy", cuya recaudación en taquilla fue –por decir algo- modesta, le siguieron "The Galloping Gaucho" que apenas pudo estrenarse y posteriormente "Steamboat Willie" que pese a quien pese no fue el primer corto de animación sonorizado de la historia, pero lanzó al personaje a la fama y posibilitó que se reestrenaran los anteriores trabajos después de sonorizarlos.

      Y tras la clase de historia, dejamos apuntado que con el Acta Mickey Mouse, Disney retendrá hasta 2019 los derechos de todos sus cortometrajes creados a partir de 1923.

      Pero sólo hasta aquí vamos a leer hoy…

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Los cortometrajes expuestos aquí son propiedad de sus autores, y únicamente se exponen con el fin divulgar la historia del cine de animación y de la evolución de los derechos de autor en el S. XX.

Posted by Towsend at 12:29 PM