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15 de Septiembre 2004

Aparcar

     Aparcar en Madrid es algo tan estupendo.

     Estoy convencido de que Gallardón, ese pepero tan progre que tenemos por alcalde en la capital no tiene un coche propio. Y si lo tiene, lo tiene metido en un estupendo garaje, porque le llevan en coche oficial a todas partes. Aparca en la puerta de todos los sitios a los que va, y no tiene que preocuparse de los parquímetros, ni de las gruas. Ni de buscar aparcamiento durante dos horas ¡DOS HORAS!

steliogris.gif     El penúltimo invento de este magnifico tipo que es Alcalde Ruíz-Gallardón (ese pepero tan progre que aspira ser presidente del gobierno algún siglo)es ampliar el SER. Nada que ver con las emisoras de radio (chiste privado) si no el Servicio de Estacionamiento Regulado; o en la boca de los madrileños, los putos parquímetros que parecen vascos. Si, si, fíjense bien. Parecen tipos con el pecho enchido y boina, que desde hace cosa de año y medio vienen implantándose progresivamente en todo el anillo interior de la M-30. Cualquiera que quiera aparacar en Madrid, tiene que pagar su parquímetro o ser residente en la capital. Y tarifas de aparcamiento no son precisamente baratas.

     Por ejemplo yo mismo, me acabo de mudar desde Las Rozas, al puñetero centro de Madrid, y como tengo coche y –de momento- no quiero deshacerme de él, tengo que decidir entre aparcar a tomar vientos (Puerta del Angel o Ciudad Universitaria) o dejarlo directamente en casa de mis señores progenitores, en Las Rozas de Madrid.

     Pero imaginemos por un minuto que decido sacarme el distintivo de Residente para intentar aparcar el coche relativamente cerca de casa. ¿Cuáles son los trámites burocráticos a los que tengo que enfrentarme para hacerlo sin tener que pagar un barbaridad?

     Primero, empadronarme. Lo que supone una mañana perdida, acudiendo al ayuntamiento o a la junta de distrito correspondiente, con mi precioso contrato de alquiler de vivienda. Y lo que es peor, perder el empadronamiento en mi pueblo de toda la vida, donde por antigüedad puedo aspirar a optar a algún tipo de ayuda a vivienda joven o algo parecido. Yupi.

     Segundo, sacarme el DNI, donde figure el nuevo domicilio. Lo que supone perder dos mañanas como mínimo; una en ir a hacerme el DNI y otra en ir a recogerlo. Y cruzar los dedos y rezarle a algún santo para que no hayan metido la pata otra vez con mis datos personales y no pretendan detenerme cuando vaya a recogerlo (esperpénticamente basado en un hecho real).

     Tercero, Cambiar la domiciliación del coche en la Dirección Provincial de Trafico. Otras dos mañanas perdidas en ir a cambiar la documentación del coche.

     Cuarto , perder una mañana más, acudiendo a la oficina del Servicio de Estacionamiento Regulado en la Calle Alberto Aguilera, rellenar un impreso, presentar el empadronamiento, el DNI y el permiso de circulación del coche, donde figure mi nuevo domicilio y obtener finalmente mi flamante distintivo de Residente.

     Y todo, todito eso para acabar intentando aparcar en la puta calle. En las zonas verdes –para residentes- del barrio de Lavapies, sin duda no el mejor barrio de la capital para tener aparcado un coche en la calle toda la semana y muy probablemente uno de los que tiene las calles más estrechas y abarrotadas de todo Madrid. Pues vale, pues me parece cojonudo, pero si le pasa algo a mi coche mientras está en una zona de aparcamiento regulado, ¿se va a hacer cargo el ayuntamiento? No respondáis, por Dios, que sólo era una pregunta retórica.

     Creo que odio a ese pepero tan progre que es Alberto Alcalde Ruiz-Gallardón. Desde este humilde Blog, espero que jamás tenga que usar su puto coche particular para nada.

Posted by Towsend at 15 de Septiembre 2004 a las 05:50 PM