bannerp.png

« Y ahora, un minuto de relax. | Main | Sabado noche »

7 de Noviembre 2003

Bagdad Boogie-Woogie

   El cabo primero Anderson de la 101 división aerotransportada era un tipo con suerte. Pertenecía a una de las unidades más preparadas del ejercito más preparado del mundo. Estaba pertrechado con las mejores armas y los chalecos anti-fragmentación más seguros y avanzados. Uno de estos cacharros puede aguantar una ráfaga de AK-47 tranquilamente. Incluso había participado en algunas de las escaramuzas de la guerra a bordo de un transporte blindado de apoyo y se suponía que las chicas iban a correr tras los gallardos soldaditos yanquis para obtener sus favores y los críos desahuciados por los bombardeos iban a seguir a los humvees para pedir a los soldados chocolate y goma de mascar. Igual que en Japón en 1945. Claro que todo ese maravilloso, pero no te importa una mierda cuando un tipo, vestido de civil, te descerraja un par de tiros a quemarropa en la cara, mandándote directamente a conocer al Creador. Desde que Oficialmente terminó la guerra, Estados Unidos ha sufrido más bajas que durante los combates propiamente dichos. El gobierno Estadounidense estaba tan asustado de que las imágenes de los ataúdes hicieran recordar las reacciones de la población durante la guerra de Vietnam que ha suprimido fotografiar los féretros cubiertos por banderas y los entierros.

   Las consignas de las manifestaciones empiezan a tomar algo de sentido “El yanqui necesita jarabe vietnamita”, mientras los soldados empiezan a temer quedarse empantanados en una de las regiones más hostiles que pueden recordar.

   Los Estados Unidos cometieron un error de bulto en su liberación / ocupación de Irak. Pensaban que los iraquíes, hartos de una dictadura que ya duraba décadas, saldrían a la calle, igual que habían hecho los japoneses, para aclamarles como los paladines de la libertad y de la democracia que siempre han querido ser; sin tener en cuenta que los Iraquíes valoran más el tener agua corriente y electricidad que el concepto abstracto de la Democracia, que no han conocido y que no les interesa. Quizás los oligarcas de Washington si que sabían que era lo que se iban a encontrar; pero no esperaban tantos muertos en tan poco tiempo.

   vLa hostilidad iraquí contra los EE.UU. tiene un origen clarísimo. No se puede someter durante mas de diez años a un país a un estricto bloqueo de bienes de consumo, comida y medicinas y pretender que después sus ciudadanos te vitoreen por las calles y te lancen rosas y te laven con agua de rosas. Para conseguir eso, primero tendrían que haber roto la voluntad de los iraquíes como hicieron con los nipones. “Nuke ‘em till they glow” Y aun así, en el Japón de 1945 no todo el mundo estaba dispuesto a aguantar a los americanos mucho tiempo en su suelo.

   Pero hay dos diferencia básica entre la ocupación de Japón y la de Irak. Japón no tenía materias primas ni petróleo que interesase a los vencedores de la contienda. La ocupación del archipiélago nipón respondió más bien a la necesidad de asegurarse que los levantiscos japoneses no contravendrían los intereses norteamericanos en el pacífico, y posteriormente, a un puro interés geoestratégico, para hacer frente a la expansión del comunismo por el extremo Oriente. China, Vietnam, Corea... Irak en cambio, posee los campos de petróleo más ricos del planeta. Y las compañías petrolíferas que auparon a George W. Bush al trono de Washington las codician. –las codiciaban, más bien-.

   Saddam puede haber sido desalojado del poder, pero aun no ha sido vencido. ¿Dónde están las divisiones Medina, Nabuconodosor y Babilonia de la Guardia Republicana que se suponía custodiaban férreamente Bagdad? Se disolvieron entre la multitud, abandonando sus carros de fabricación rusa y escondiendo pistolas y armas de pequeño calibre entre sus ropas, listos para enfrentarse con los americanos

   En segundo lugar, McArthur era un general de los pies a la cabeza, había estado presente en la guerra ruso-japonesa de 1905 y sabía del carácter de los japoneses que debido a las influencias de las potencias europeas y a las viejas oligarquías heredadas de la restauración Meiji se habían visto inclinados hacia un militarismo y un expansionismo cada vez más radicalizado. El general pudo poner en marcha de nuevo al país dando opciones a las fuerzas de izquierdas y a los conservadores, creando un estado nuevo de las cenizas atómicas que él mismo había alabado. Un gobierno fuerte que llevó a Japón en pocos años a ser una de las potencias econocmicas de la segunda mitad del Siglo XX.

   La diferencia es que mientras que en Tokio tenían a un McArthur, en Bagdad sólo han tenían a un traficante de armas de fama internacional, Jay Garner, que ha durado dos cafés en el puesto. Amiguito personal de papá Bush, iba a ser el encargado de repartir el jugoso pastel iraquí entre las petroleras y las constructoras que han metido a los Estados Unidos en una guerra para

   En vez de ocuparse de una efectiva reconstrucción del país en términos de la construcción de un estado-nación fuerte, para evitar la caída de sus dirigentes en diferentes versiones del integrismo islámico, los secuaces de George Bush han entrado a saco en Irak al grito de “La victoria es mía” Y arramblando con el petróleo, y ya de paso con la gente. Como muestra un botón. La pasada semana, el PUSA (suena casi a pussy) ha anunciado que en Irak se liberalizarán todos los sectores del comercio. ¿Todos? Bueno, el petróleo no. Hay que pagar los favores electorales...

   ¿Y que pintamos nosotros, españolitos en toda esta historia?

   Somos los mamelucos en el dos de Mayo. Por no ser, ni somos ni las tropas de la potencia ocupante. Somos las tropas extranjeras de la potencia ocupante, encargadas del trabajo sucio. Una nueva versión de la “Operación; escóndete detrás del hispano”

   La pregunta es ¿qué vamos a hacer cuando empiecen a llegar ataúdes envueltos en banderas rojigualdas?

TOKIO BOOGIE-WOOGIE

Posted by Towsend at 7 de Noviembre 2003 a las 02:03 PM