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1 de Abril 2003

Trabajando de sol a sol

   Vamos a Jugar a las adivinanzas.

   Un empresario hostelero, tienen contratados sin contrato -maravillosa construcción jurídica- a varios inmigrantes que se encuentran en situación irregular en España. No respeta sus periodos vacacionales, les chulea sus horas extras -que doblan las comunes- y las pagas extraordinarias -tanto la de verano como la de Navidad-, mientras los trabajadores consienten estos y algunos otros desmanes que prefiero callarme porque es "lo normal" en el mundo hostelero.

   Un día, el chulo barriobajero que este modélico empresario hostelero tiene por encargado, le da por insultar públicamente y despedir -verbalmente- a uno de sus trabajadores, contentándose con pagar graciosamente el sueldo de los últimos 26 días trabajados y darle una palmadita en el hombro -que no una patada en los cjones-.

   El trabajador compungido, acude a un abogado laboralista para saber cuales son los derechos que le asisten ante la postura de su -ya ex-empleador.

   Para empezar, el abogado le remite al tipejo un telegrama solicitando que ante el despido verbal del trabajador, dé una confirmación por escrito del despido; momento en el cual, el trabajador recibe una llamada en su casa amenazandole con denunciar su situación ante la Guardia Civil para "Que te manden a tu puta casa, cabrón".

   Teniendo en cuenta que este señor se expone a eso mismo paseanado por la Gran Vía; y que apenas reclama 3.00 eypo de los 6.000 que le deberían pagar en virtud de su depido, a todas luces improcedente, y que el empresario se expone a que le claven una multa de mínimo 3.000 eypos por cada trabajador irregular que hubiese tenido contratado, más las cotizaciones no pagadas a la Seguridad Social, y teniendo en cuenta además que la conducta de este mequetrefe podría ser considerada fácilmente constitutiva de un delito contra la libertad de los trabajadores, que llega a estar castigada hasta con penas de prisión, atendiendo a la gravedad de la situación:

   ¿Quién tiene las de perder si este tema no se resuelve amistosamente y tiene que llegar a los tribunales? ¿Quién se va a defecar encima cuando vea aparecer una inspección de trabajo a su local?

   Hagan apuestas.

Posted by Towsend at 1 de Abril 2003 a las 04:21 PM