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16 de Marzo 2003

Escalada

   Como comentaba hace apenas una semana, hoy me han liado vilmente para subir a escalar. Hacía más de un año que no subiamos; y en el momento de escribir esto -cuando las agujetas empiezan a pinchar en los biceps y en esos musculos de detrás de la rodilla, de nombres que jamas consigo recordar-, empiezo a recordar el porqué.

montana1.jpg Por ahí esta la lasca que ibamos a trepar

   Por si a alguien le interesa saber si conseguí ponerme en forma en la semana precedente, tal como había prometido, la respuesta es no. Pero si sirve de consuelo, dire que bajar a correr por el parque cuando vuelvo del trabajo sirve para apreciar

   Me han levantado –Susana y Samuel- a la insana hora de las as 8 de la mañana; tempo suficiente para darme una ducha y recoger algo de matrial que nos podía hacer falta. Si hacer eso un domingo cualquiera es de por si criminal, hacerlo un domingo particular, depues de acostarme a las 4 de la mañana, resacoso, y despues de haberme marcado una manifestación contra la guerra el día anterior,puede considerarse masoquismo puro.

   Hemos ido en coche hasta la Pedriza, y –creo que- lo hemos aparcado cerca de los refugios de la cara Este del Yelmo. Nos hemos tomado uno de los cafés más horribles que recuerdo haber tomado en toda mi vida y hemos esperado que empezase a llegar el resto de los amigos del “tio Paredes”. Hablar de este señor merece un inciso en el Blog. El Tio Paredes es un montañeroo como los que ya se ven pocos. Rondando los cincuenta, es capaz de hacer una subida de hora y media, roca a través, y al llegar a las vías fumarse un ducados sin filtro como si tal cosa, mientras que los jovenes, llegamos Vomitando el desayuno y rojos de asfixia..

montana2.jpg El Tio Paredes. Una institución en la Pedriza
   El caso es que despues de casi una hora de subida roca a través, llegamos a pie de vía. En principio, dado que tanto Samuel como yo somos bastante novatos, Esta lasca (el piedro que ibamos a subir) no debía representar mayor dificultad. Craso error. La niebla que desde por la mañana se había introducido en la pedriza a través de la sierra. Estaba agarrada a los riscos de tal manera que estas tres vías de aprendizaje se habían convertido en una pequeña trampa mortal –En realidad sólo resbalaban un poco, pero siempre viene bien un poco de tensión en una película de alpinistas-
montana3.jpg Un cambio de paso para seguir subiendo

   Las vías de escalada, como todos los que están en el mundillo saben –yo me he enterado esta mañana- son bautizadas por los machotes que la abren, es decir, por los tipos o tipas que la suben por primera vez y deciden el lugar donde colocar las chapas de los seguros y las reuniones. Estos nombres son de lo más curiosos: “La Pepi” “Soluciones Quimilógicas”, “La fenix”, “La niña incordio”, o de lo más inquietantes: “El sendero de los muertos”, “La aguja negra”. Ninguno de estos pasos se llama “La Facilona” o “El descanso de media ruta”. Y puedo asegurar que cuando estás colgado por una cuerda a 30 metros por encima del tio que te está asegurando, a veces desearías que la via se llamase "El tranquilo hogar"

   Despues de perder la mañana admirando el paisaje y hacernos unas veces las vías más secas de la pared, volvimos a recoger los macutos y destrepamos el camino hecho.

   Aquí me veo obligado a introducir un pequeño inciso. Aunque –en la Tierra- existe una pequeña ley física que dice que todo lo que sube tiene que volver a bajar, hacerlo cuando lo que hay que bajar es una grieta de dos metros en oposición, con peñas de dos mil kilos balanceandose peligrosamente, podemos añadir al teorema la siguiente coletilla “...pero no necesariamente debe hacerlo vivo”.

montana4.jpg De vuelta al refugio

   Hemos bajado por la cara contraria al pico que hemos escalado y despues de una buena,bonita y cansada caminata, con la adrenalina corriendo por las venas, hemos llegado al parking donde habíamos dejado los coches. Nos hemos metido en el refugio y nos hemos dedicadoa comer bocatas, a beber cerveza y a contar batallitas de esas que tanto gustan a los montañeros.

   Al llegar a casa, me he dado un baño de esos que sólo podría superarse si fuese en compañía. Con el agua casi hirviendo y sales aromáticas. Ahora si me disculpan, creo que tengo una cita con mi catre. Despiértenme dentro de tres días.

Posted by Towsend at 16 de Marzo 2003 a las 10:08 PM