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Junio 25, 2007
Y en cuanto me quite la hipoteca...
Posted by Somo at 3:20 AM | Comments (3) | TrackBack
Junio 23, 2007
Guía Michelín
Ya es verano. La temporada de conejos me ha pillado con la guardia baja, de modo que mucho me temo que este año no habrá posado. Pero me apetece recuperar uno de los mayores logros de mi lamentable vida. Hace cuatro años conseguí pasar de esto a esto (me sobraba ropa por toas partes). Ahora mismo rondo el término medio, pero he decidido hacer huelga de operación bikini pasados los 30: población mundial, mi bienestar y mi ego ahora recaen en vosotros. Engordad.
Posted by Somo at 2:01 AM | Comments (6) | TrackBack
Junio 20, 2007
No sus durmais.
Turandot era la Paris Hilton de China. Tan pija, tan pija, tan pija, que como condición a que nadie rodase porno casero con ella antes deberían adivinar tres acertijos, o de lo contrario morirían.
Alguien normal le diría aquello de "se te va la fresa, princesa", pero el prota de Puccini era un príncipe persa bastante gilipollas y cabezón.
Al final, por supuesto, deshace los tres acertijos (una pollada tremenda que ni recuerdo), pero para espabilar a la princesa él lanza el reto de que la princesa adivine su nombre, bajo la misma pena.
Vamos, que con más se han hecho episodios de anatomía de Grey.
Hace unos días se hizo famoso un pollo del factor X británico por cantar un fragmento de esta obra. Un vendedor de móviles galés con pinta de ir cagándose por los portales que ha resultado tener buena voz. Y es encomiable, por supuesto. Ojalá me cambiaran a mí al insufrible soplapollas del Bisbal por este aguerrido monstruo dental venido de la tierra del dragón.
Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, cuando le alcanzas al asno un poco de miel, todo se sale de madre; y una vez más las masas aclaman y ensalzan lo encomiable a los feudos del Olimpo, provocando las iras del panteón al pretender, arrogantes, comparar lo mortal con lo divino. Y el resultado es siempre el mismo: todo lo convierten en mediocre (y, adicionalmente, en politono/sonitono).
Damas y caballeros, desde el Párnaso al Olimpo, tres razones por las que Paul Potts me la suda por delante y por detrás:
Como tema accesorio, un amigo comentó al ver el vídeo del galés que quedaba por determinar cuánto mérito tenía nuestro adorable gordito, y cuánto la instrumental del propio tema.
Pues bien, como en el noble deporte de la halterofilia, uno ha de elegir con cuidado el peso a levantar, a sabiendas de que te puedes dejar los riñones en la palestra. Paul Potts consigue lo que muy pocos pueden, y tiene la suerte de encajar (con pelos en la gatera) en este Nessun Dorma.
Por otra parte, yo mismo he hecho el experimento de grabarme a mi mismo cagando con la banda sonora de "réquiem por un sueño" de fondo, y el epicismo es , sorprendentemente, innegable.
¡Hala, mamones!
PD: Nunca, jamás, aplaudáis en un crescendo durante una ópera. Es como aplaudir en un cine. O peor. En cualquier caso, una garrulez como una casa.
Posted by Somo at 1:05 PM | Comments (5) | TrackBack
Junio 15, 2007
Lentejas
Debería estar durmiendo para madrugar mañana y vestirme de lo que no soy para aparentar ser quien no soy y demostrar que gano un dinero que no gano para que el sistema me permita pagar en treinta años el envase en el que a partir del próximo miércoles vendrá embotellado este produto llamado Yo.
Pero es que el hecho de pensar que la novia de De Juana Chaos está buenísima me quita el sueño. Lo cual, por otra parte, demuestra que si yo no pillo cacho no es porque salga poco o sea feo, sino porque estoy gordo. Pero esto es otro post.
Hoy voy a narrar la historia de cómo mi madre consiguió que dejara de dormir en su cama cuando yo era moco: lentejas.
Por aquel entonces mi padre viajaba bastante por temas de trabajo, y yo estaba obsesionado con Adolfo Suarez. No preguntéis. Símplemente me negaba a irme a mi cama hasta que no saliese Adolfo Suarez por la tele, y la única tele en la casa estaba en la habitación de mis viejos.
Por supuesto que, saliese o no por la tele, yo acababa frito, férreo, inamovible, firme en mi inconsciencia entre las sábanas de aquella espléndida cama de matrimonio, y eso a mi madre la jodía a base de bien, porque significaba hacer de grúa y llevarme a mi cama en brazos.
Así que una noche tuvo la brillante idea de llenar la cama de lentejas y fingir que una plétora de bichos invadían las sábanas. La performance fué dantesca, pero ante tal esfuerzo por enfatizar la gravedad de lo que fuese que allí pasaba (tampoco me permitió una visual nítida, ya que mi mamá aún albergaba la esperanza de que no fuese tan tonto como parecia), yo accedí a meterme en mi cama hasta que ella acabase con el enemigo, tras lo cual acordó avisarme para que yo volviese a contemplar el advenimiento televisivo de nuestro presidente del gobierno.
El tiempo pasaba, y yo proyectaba mi voz allende el pasillo cada pocos minutos. "Mamá, ¿ya?" -"No". Sacudir de almohadas. Revuelo de sábanas. Vuelta al principio.
Mi madre consiguió que yo no volviese a su cama. Aún no sé si por miedo a malcriarme o por afiliarme al CDS, pero años después se me concedió la satisfacción de saber que a cambio de abusar de mi desvalida confianza materna, ella estuvo sacándose lentejas de las bragas durante días.
Y comieron perdices.
Hala, salaos.
Posted by Somo at 3:33 AM | Comments (2) | TrackBack