« Mi voto en las autonómicas | Main | Podrían dejarlos descansar en paz »
Febrero 19, 2007
El principe de cenicienta no terminó la carrera
Recuerdo hace muchos años, cuando algunas personas de mi entorno sufrían este dilema, sonriente, seguro de mi mismo, confiado en lo que yo creía que el futuro me aguardaba (una brillante carrera política). Luego las esperanzas políticas se desvanecieron a cambio de unos principios y vino la inseguridad pero el momento de decidir todavía estaba lejos así que seguía sonriendo y pensando que cuando llegara el momento la elección se presentaría ante mis ojos, como la cenicienta y me diría:
- Hola buenas, Sr Socialista, Traidor y Mutante, soy la elección de a que se va a dedicar usted siendo feliz en el futuro, encantada ¿Tiene usted mi zapato?
Por si a caso no se presentaba sola, me dediqué a buscarla, seguí buscándola en la política tradicional (ahí descubrí que la habían violado e intentado grabar una peli snuff) la busqué en el cine, en la informática y en el ocio y el tiempo libre. En muchos sitios encontré su rastro, en otros descubrí que seguro jamás estuvo ahí (al menos la que me haría feliz) pero aun no ha venido a visitarme, ni siquiera ha escrito un mail o ha dejado un comentario en este blog.
Ahora, cerca del fin del baile, que es la carrera de ciencias políticas, tengo muchas cenicientas esperándome pero a ninguna parece entrarle completamente el zapato de cristal y algunas de estas señoras parecen ser muy absorbentes, así que dudo que me pueda montar una orgía con todas (Zapatos para todas señoras!!!!). Existe también la opción de hacer un bis, un baile que no estaba en el guión original pero del que he ido ensayando algunos pasos en los últimos años (La diplomatura de Educación Social para los que se me pierdan) y con un sorprendente cambio de compás ganar algo más de tiempo.
Las opciones son varias:
¿Doctorado? a fin de cuentas investigar me puede gustar, me encanta hacer como que sé de las cosas y hablar de ello; igual saber de verdad de algo me viene bien y todo. Además hay un par de temas en la cabeza que merecen ser investigados sobre nuevas tecnologías, web 2.0. reputación y diversas pajas mentales relacionadas.
¿Master o experto? hay cosas muy chulas, pero todo está hiperespecializado:
Ese experto en mediación tiene muy buena pinta ¿pero pagar más de 3000 euros y luego no dedicarme a ello? ¿O acabar dedicándome a ello y abandonar otras cosas que también me gustan? Como este experto ya he visto algún que otro master/experto (me remito al anterior punto)
También está la opción de cursos varios como el de coordinador de ocio y tiempo libre, el de educador especializado en el ocio y el tiempo libre o el de dinamizador del medio rural, pero me saben a poco, debería ponerme a currar mientras los hago pero ¿En qué? ¿En aquella idea de empresa que tenía de animación y formación?.
¿Y que me dicen de la cooperación al desarrollo o dar de comer a los negritos como dice una buena amiga? Exóticos países, buenas y posiblemente gratificantes acciones como tarea laboral (Disculpen la frivolidad)
¿O prolongo la agonía un par de años más y me concentro en educación social mientras trato de combinar alguna de las otras opciones menos exigentes (ya saben, escojo a la cenicienta "otra carrera" pero de amante tengo a la de los cursos) ?
Está claro, mi problema es que no sé si estoy dispuesto a pagar el coste de oportunidad de mis decisiones. ¿Y si me quedo con la cenicienta mala?
Salud!
Posted by Michael at Febrero 19, 2007 5:04 PM | Menéame
Comments
Sea lo que sea, huída hacia delante...
Posted by: Ottinger at Febrero 19, 2007 6:50 PM
Sea lo que sea, huída hacia delante...
Posted by: Ottinger at Febrero 19, 2007 6:51 PM
Desde mi humilde punto de vista: tira de intuición. ¿cuál es la opción que más *sereno* te deja?
A malas, y en un sentido más pragmático, tienes mucho tiempo para tirar de freno de mano.
A veces, es lo único que cuenta por tener cerca.
¡Suerte!
Posted by: Otacon at Febrero 20, 2007 1:28 PM