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Febrero 17, 2007

Dios vino a verme

Bueno parece que por fin mis exámenes han terminado y que la mudanza de hosting de bloj.net y sus problemas subsecuentes han terminado, así que vamos a darle caña a esto.

Esta historia sucedió el Viernes 9, ese día yo tenía dos exámenes y la verdad uno de ellos lo había trabajado poco, así que decidí dejarlo para la tarde con la esperanza de tener tiempo durante el día para estudiarlo. Llegué temprano a la facultad y me encontré con dos compañeros "empolloncetes" que me preguntaron:
-¿Qué tal lo llevas?
Yo, que esa asignatura la había estudiado más o menos a conciencia con unos apuntes que me habían dejado pero sin ir a clase respondí confiado:
- Buah muy bien,aprobaré
- ¿has hecho las lecturas? -inquirió mi compañero.

Y en ese momento me hice caca encima. Al parecer, había que hacer unas lecturas que al no haber ido a clase, yo no hice pero lo más jodido de todo es que le había dejado mis apuntes a una compañera común que había tenido tiempo de imprirmirselos y rularlos (mi actual interlocutor tenía mis apuntes) pero no de avisarme que había que hacer unas lecturas.

El caso es que tuve la inmensa suerte de que la persona que hizo aquellos apuntes era tan buena estudiante, que al menos pequeños resúmenes de las lecturas si que había en los apuntes, así que que más que menos pude defenderme, y de un suspenso seguro pasamos a un aprobado incierto.

Al salir del examen, me encontré con unos chavales a los que no conocía de nada, pero que hablaban de la asignatura a la que me tendría que haber presentado por la mañana, pero que por mi incapacidad para estar en dos lugares a la vez no había podido realizar e iba a hacer por la tarde. El caso es que el chico tenía el exámen que había hecho por la mañana, yo le pedí que me lo dejara, lo fotocopié y después de vaguear un rato me fui a estudiar.

Me leí el examen y busqué la respuesta a las preguntas (que eran 6 cortas y una larga) aunque de una no fui capaz de encontrarla y luego decidí no jugármelo a una sola carta y estudié la materia de forma general. Y ahora el lector,sobre todo si ha estudiado en mi facultad, que intenta ir más rápido que el autor dirá:
- Buah ya está, le pusieron el examen de la mañana como si eso fuera raro en políticas.
Pero se equivoca fue aun más mágico:

El caso es que llegué al exámen, y a mi me pusieron el papel del examen y era el mismo. Lo hice, más o menos, gracias a que había consultado expresamente esas preguntas y lo entregué. Cuando salí, empecé a comentar el exámen con mis compañeros y descubrí, que ellos tenían uno diferente, que no habían tenido el mismo examen que por la mañana, y a más compañeros salían, más me lo confirmaban.

Entré a hablar con el chico que habían dejado al cuidado, para comprobar que no me había hecho la picha un lío y había leido lo que había querido, y no efectivamente mi examen era el de la mañana. Le pedí que me pusiera una nota, no fuera que al corregir el examen el profesor pensara que había dado el cambiazo.

Y así otro suspenso seguro, se convirtió en otro aprobado incierto.

Está muy claro que alguien ahí arriba quiere que me licencie.

Salud!

Posted by Michael at Febrero 17, 2007 8:00 AM | Menéame

Comments

Es lo que un amigo muy acertadamente definió como "el dedo del Dungeon Master".
Enhorabuena, tener un dia de esos y ser consciente de ello es una de las cosas más agradables del universo :)

Posted by: Gatasombra at Febrero 17, 2007 3:05 PM

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