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Diciembre 24, 2006
Felices fiestas y mi ensayo sobre movimientos sociales
Acabo de terminar un ensayo para una asignatura, para hoy tenía post, de verdad y no estaba nada mal quizás otro día porque no tengo muchas ganas de escribir hoy.
Quiero desearos a todos unas felices fiestas y que os lo paseis muy bien que espero que el año que viene sigais conmigo.
Para quien no se crea lo de mi ensayo, podeis darle a seguir leyendo y leeroslo
De la escala del estado a la escala global:
Nuevos espacios para la política de los movimientos sociales
El espacio no es casual, no es algo que ante una situación, un conflicto o un proceso sea algo baladí. El espacio determina muchas cuestiones de determinante importancia pues por ejemplo no es igual analizar la victoria en las elecciones bolivianas de 2005 de Evo Morales tan solo desde un aspecto nacional, que hacerlo desde la perspectiva regional de América Latina inmersa en su gran mayoría en un giro hacia la izquierda, y en procesos de luchas contra las oligarquías locales así como en un camino de contestación de la hegemonía estadounidense o que hacerlo dentro de la escala global y por tanto hablar de lo que parece el comienzo de una nueva etapa en la que los países de la periferia y la semiperiferia se oponen a la explotación por parte de los países del centro del sistema de la economía-mundo capitalista.
Por ello al estudiar la acción de los movimientos sociales, el espacio donde ésta se desarrolla y hacia donde se desarrolla no puede ser ignorado si queremos realizar un buen análisis de la situación de los movimientos sociales.
Se empieza a hablar de movimientos sociales con la aparición de la obra “Historia de los movimientos sociales en Francia desde 1789 hasta nuestros días” por Lorenzo Von Stein y los dos principales movimientos sociales serán por un lado el movimiento obrero y por otro lado el movimiento nacionalista. Estos dos movimientos serán además considerados antisistema pues rechazaban el orden imperante. Originalmente ambos decían buscar la igualdad en un sentido amplio aunque tenían agendas completamente diferentes (muchas veces incompatibles) que se reconciliarán o llegarán al entendimiento en los llamados “movimientos de liberación nacional” que se dieron en los procesos de descolonización tras la Segunda Guerra Mundial y en la ideología socialdemócrata de la Europa Occidental tras la citada guerra. Esto supuso la puntilla final al internacionalismo obrero, un intento de actuación coordinada en la escala global, que fue herido gravemente con el voto del SPD a los créditos de guerra de la Primera Guerra Mundial y de muerte tras la puesta en marcha del “Socialismo en un solo país” por parte de la URSS.
Aun así ambos movimientos sociales antisistémicos compartían una tesis más o menos generalmente aceptada (dentro del movimiento obrero habría que resaltar la excepción del anarquismo que no logró imponerse en ningún país como corriente de gran importancia salvo quizás en España e Italia) que era la importancia de la conquista del poder del estado para impedir así que las clases dominantes del sistema utilizaran su aparato de violencia organizada para impedir cualquier cambio significativo. Mediante la toma del poder del estado ya fuera por la vía parlamentaria o por la vía insurreccional se pretendía llevar a cabo todas aquellas reformas y traer la ansiada igualdad. Tras la Segunda Guerra Mundial (exceptuando el caso de la URSS que fue antes) se produjo la toma del poder por parte de estos movimientos sociales en muchos lugares del mundo y por medio de ambas vías, no obstante la ansiada igualdad no llegó al mundo y en este clima de promesas incumplidas pues la economía mundo capitalista continuaba rauda su expansión y de hegemonía estadounidense llegó Mayo del sesenta y ocho.
Mayo del sesenta y ocho es considerada una revolución global, se produjeron manifestaciones, desórdenes disturbios en muchos países durante tres años y todos ellos compartían unas ideas:
Un fuerte rechazo a la hegemonía estadounidense, un cuestionamiento del papel y los logros de los movimientos sociales tradicionales y la emergencia de muchos nuevos que hasta el momento habían estado sometidos a la idea de la necesidad primero de realizar la revolución obrera, la primacía del proletariado industrial y de la necesidad de dejar las demás cuestiones para después de la futura revolución.
Además la revolución trajo consigo la apertura de profundos debates, aun no cerrados hoy ,sobre cuestiones que se tenían dadas por supuestas tales como las estrategias de transformación social y el cuestionamiento del papel del estado en esta, la idoneidad de la conquista de otras formas de poder social, la forma organizativa que deben tener los movimientos antisistema, la posibilidad o no de la coordinación de los movimientos antisistema a nivel mundial o lo más importante en mi opinión:
¿Qué alternativa hay a la economía mundo capitalista?
La búsqueda de respuesta a estas cuestiones ha supuesto un intensísimo debate en el seno de los movimientos sociales y de hecho ha propiciado la transformación y escisión de los movimientos sociales tradicionales así como la aparición de otros muchos nuevos que se articulan en función de las respuestas que dan a esas y a otras cuestiones.
Dejemos un momento a un lado Mayo del sesenta y ocho para fijarnos en otro aspecto fundamental en la historia de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI pues es ahora cuando vivimos una revolución en las comunicaciones (transportes, televisión, internet etc) tal que abre la puerta a que los movimientos sociales puedan plantearse abandonar el buque insignia que es el estado, pues ahora el mundo es un poco más pequeño y las aguas de lo global más conocidas lo que les permite navegar en sus propias flotas a la búsqueda de nuevas formas de organización, acción y transformación social. Detrás de esta metáfora se esconde la afirmación que hoy, los movimientos sociales se están volviendo más independientes y más autónomos del estado en su lucha por la transformación social y aunque si bien el gran leviatán todavía tiene mucho que decir y mucho que hacer, no es ya tampoco el único actor que tiene que ver en la transformación y lucha social
Habrá que esperar hasta el famoso 30-N para poder ver otra acción que tenga unas características globales tan significativas como las de Mayo del sesenta y ocho así como un impacto mediatico importante. El 30 de Noviembre de 1999 unas 20.000 personas según los medios de comunicación tradicionales y 100.000 personas según los convocantes realizaron una protesta en la ciudad de Seattle contra la OMC. El objetivo de la protesta era impedir la entrada de los delegados a la cumbre, objetivo que lograron. Unas mil cuatrocientas organizaciones de muy diversa índole y procedentes de más de ciento cuarenta y cuatro países (sindicales, ecologistas, estudiantiles, anarquistas, feministas, pacifistas, derechos humanos) estaban presentes en la protesta, pero no existía una única consigna unificadora en torno a ellas, el movimiento se caracterizó por su diversidad.
De dichas movilizaciones, en el mismo año, nace la red Indymedia (Independent Media Center) una red integrada por diversos colectivos que tratan de crear una voz independiente de los grandes medios de comunicación a nivel global. Logicamente Indymedia está inspirado por los mimos principios contrarios al funcionamiento de la economía mundo capitalista que inspiraron las movilizaciones de Seattle y en última instancia las de Mayo del sesenta y ocho. Pero por lo que en mi opinión el proyecto Indymedia es verdaderamente novedoso es por dos motivos:
En primer lugar supone uno de los primeros espacios de acción permanente realmente notables que crean los nuevos movimientos sociales a nivel global. En segundo lugar inaugura una nueva escala de análisis espacial, la escala virtual. Entendiendo por escala virtual aquella donde los sucesos físicamente se desarrollan en ordenadores localizados en un lugar determinado pero que cuyo desarrollo tiene la potencialidad de llegar a todos aquellos puntos del mundo que cuenten con un ordenador y una conexión a Internet. Internet es hoy un espacio de acción para los movimientos sociales debido a múltiples causas como la reducción de los costes de la comunicación, la inexistencia de las distancias a la hora de comunicarnos (es lo mismo hablar con alguien en Pekín que con nuestro vecino),la posibilidad de reducir la importancia de las organizaciones gracias a la posibilidad del trabajo en red, entre otras o la posibilidad de llegar a miles de personas a través de la creación de un sitio web, una bitácora, o un podcast asestando otro golpe así a los medios de comunicación tradicionales en manos de las transnacionales.
Tras la batalla de Seattle se comienzan a forjar una serie de relaciones que terminarán desembocando en otro de los acontecimientos más importantes y que tratará de dar respuesta a la incógnita sobre la posibilidad de la coordinación de los movimientos sociales a nivel mundial:
Me refiero al Foro Social Mundial de Porto Alegre celebrado en Diciembre de 2001 que supuso un espacio para el encuentro, la coordinación, el intercambio de experiencias y el debate de aquellas cuestiones que se quedaron sin respuesta tras mayo del sesenta y ocho. Este foro social mundial se ha continuado celebrando año tras año desde el 2001 continuando su labor como espacio de encuentro y coordinación y lo que es más importante ha propiciado la aparición de muchos similares en toda la escala geográfica desde lo local, pasando por lo regional, lo estatal pero también de escalas intermedias menos trabajadas entre lo estatal y lo global como son las regiones transnacionales. Europa, Asía, el Mediterraneo entre otras regiones han contrado con sus propios foros sociales con objetivos muy similares al Foro Social Mundial y que han permitido también crear espacios de acción para los movimientos sociales más allá de las fronteras del estado.
No cabe duda pues que los nuevos movimientos sociales han logrado dar el salto más allá de las fronteras del estado y así han logrado actuar de forma más eficiente contra la economía-mundo capitalista. No obstante habría que analizar también cuales han sido los logros que han obtenido estos movimientos sociales más allá de victorias puntuales como las del 30-N dentro de la escala global pues aunque nadie puede negar la importante victoria de los movimientos sociales Bolivianos con el nombramiento de Evo Morales como presidente de dicho país esta victoria se da en la escala estatal y no en la global, a pesar de que claramente tendrá efectos en esta última.
Podría ser que hubiera que reformular ese principio que dice piensa globalmente, actúa localmente de tal forma que todas estas experiencias globales fueran una especie de think-tank de la transformación social y que cada una de las personas y organizaciones participantes en esos nuevos espacios globales se llevaran consigo los principios de una acción acordada y coordinada en la escala global pero puesta en marcha desde las escalas local y estatal acorde a la realidad y las posibilidades de cada uno de estos movimientos como si de pequeños golpes de cincel se trataran en un inmenso bloque de granito ;no obstante algo no cuadra pues es en cierta forma una renuncia por parte de los movimientos sociales a actuar en la escala global cuando está claro que numerosos procesos de la economía-mundo capitalista lo hacen y podrían quedar fuera del alcance de estas acciones.
Para concluir quisiera poner encima de la mesa que el problema hoy de los movimientos sociales no es ya la creación de espacios para la acción más allá de la escala estatal que tal y como hemos visto a lo largo del ensayo, los tiene y sobrados sino construir un discurso y un programa que llenen de contenido y de acción esos nuevos espacios creados porque desde Mayo del sesenta y ocho y tras la caída del muro y el consiguiente fracaso del socialismo real la pregunta de ¿Qué alternativa hay a la economía mundo capitalista? Sigue sin respuesta.
Posted by Michael at Diciembre 24, 2006 6:28 PM | Menéame