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Agosto 3, 2006

Patatas fritas postmodernas

Algunas de las cosas más gratificantes de quedarse uno solo en casa es el tener que valerse por si mismo, el descubrir que la materia y la energía ni se crean ni se destruyen tan solo se transforman (en mierda, toneladas de mierda) y como no, cocinar para uno mismo.

Las aptitudes culinarias del socialista, traidor y mutante común se pueden definir como de "guerrilla" o de "campaña". Con sarten y aceite casi todo es cocibable y probablemente en estos 10 días tenga que enfrentarme a la "ardua" tarea de tener que hacerme un plato de pasta o algo más elaborado yo solo, ya que aunque alguna vez he participado en el proceso de su preparación, nunca lo he supervisado, dirigido o relaizado en solitario.

El caso es que hoy me apetecía acompañar con algo no cárnico a esas dos chuletas de cerdo que tenía descongelando desde hacía 2 horas en un plato y he decidido hacerme unas patatas fritas, que tras el proceso sufrido denominaremos patatas fritas Postmodernas .

El principio de este sin sentido culinario ha comenzado con el pelado de las patatas, pensaba hacerlas como las deluxe del Mcdonals dejando la piel pero después pensé que quizás era demasiado pronto para innovar. Tras pasar multiples situaciones con grave riesgo de autolesión incluido el autoapuñalamiento me han quedado dos patatas de irregular forma geométrica con multitud de surcos y relieves en su superficie ¿Qué le ibamos a hacer? yo las quería igual, con sus defectos y todo.

Ya en la cocina, eché un poco de aceite para hacer las chuletas a la plancha (importante este último dato) y comencé a cortar las patatas en pequeñas porciones que entre mi nula destreza y la irregular forma ni de lejos quedaron de la misma longitud, forma o grosor (dato también muy importante para el desenlace de la historia).

El caso es que una vez "frita" la primera chuleta y friendose la segunda he echado las patatas lo que ha dado como resultado unas patatas que se calentaban pero no se freían por la práctica ausencia de aceite (recordar primer dato importante) así que ha habido que echar más aceite sobre la marcha, algo que habrá producido efectos que desconozco.

A mediados del proceso he observado como la superficie de las patatas, en contacto con la sarten se ennegrecía y tenía un aspecto lejanamente similar al de una patata frita pero que el otro lado seguía crudo. Haciendo gala de un valor incalculable (pues el aceite ataca cuando menos te lo esperas) he tratado de dar una a una la vuelta a todas esas pequeñas obras de arte culinarias, aunque inexplicablemente al salir de la sarten no había conseguido que tuvieran el mismo aspecto.

Resultado: Patatas de corte y forma irregular a la par que crudas por un lado y muy echar por el otro

Moraleja: Las patatas fritas se hacen en la freidora.

Consejos, experiencias que querais compartir o propuestas de adopción a diariostm(arroba)gmail.com

Y que le voy a hacer si soy Español, varón e hijo pequeño bastante que todavía no me he quemado ni le he prendido fuego a la casa.

Salud!

Posted by Michael at Agosto 3, 2006 3:06 PM | Menéame

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