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Agosto 11, 2006
Mi primera lavadora chispas
La noticia llegó desde intendencia hasta el mando central en el cuartel general:
" Mei dei mei dei (me la pela que no se escriba así), aquí comando armario, nos estamos quedando sin gallumbos, repito nos estamos quedando sin gallumbos, requerimos aprovisionamiento inmediato, tenemos existencias para dos días tan solo".
Tras estas escalofriantes noticias llegaron unas no menos intranquilizadorasdel cuarto de baño:
"Aquí el cuarto de baño, las proliferaciones de moho y otras muestras de suciedad están siendo mantenidas a ralla pero el cubo de la ropa sucia empieza a emitir extraños sonidos y a moverse, requerimos acción inmediata, posibilidad de peligro biológico".
Ante esto no tuve más que asumir la situación y aceptar de una vez la necesidad de realizar una acción contundente, poner una lavadora, con el objetivo de acabar con ambos frentes de manera inmediata y así mantener la plaza hasta la vuelta de la generalísima (mi madre) obteniendo, previsiblemente y siempre que el frente vegetal no se complique aun más, su aprobación por la gestión realizada.
Al principio la tarea no fue fácil, desconocía el terreno y las herramientas a utilizar y por ello al más puro estilo republica tercermundista recien emancipada pidiendo ayuda técnica a la Unión Soviética tuve que pedir consejo y ayuda a mi chica.
Gracias a esta ayuda extra comprendí que era necesario separar la ropa blanca, la de color y la negra en tres frentes de combate (ya que según mi asesora de lo contrario, son más peligrosas que un terrorista islamista y uno de ETA juntos),descubriendo que lo que al principio parecía una rápida operación se complicaba al precisar de dos lavadoras como mínimo. El primer ataque fue un éxito y el frente gallumbil ha quedado neutralizado, disponemos de existencias en el armario para aguantar una larga campaña.
Actualmente ha terminado la primera fase de la operación "ropa negra" y ha comenzado la segunda fase "secado de impacto". Gracias a ello tan solo queda un leve reducto de ropa inclasificable que ha sido desplazado del cesto del cuarto de baño al del cuarto de la lavadora, ropa que ni es blanca, ni es negra, de escasa cuantía como para poner una tercera lavadora para ella sola, pero potencialmente peligrosa si es mezclada con el resto de la ropa, de tal manera que esperaremos órdenes del alto mando y se la mantendrá bajo estricta vigilancia para que no cree bolsas de resistencia duradera.
Condecoraciones y consejos estratégicos a diariostm(arroba)gmail.com
Salud!
PD: Para quien se lo pregunte, no, no plancho ropa a tanto no llego.
Posted by Michael at Agosto 11, 2006 6:42 PM | Menéame