« Mi primera lavadora chispas | Main | Comidas multiaventura »

Agosto 18, 2006

EL libano a la puerta de su casa

Puede que a algunos les parezca de mal gusto este post teniendo en cuenta todo lo sucedido pero de verdad algunas veces uno se pregunta si vive en Madrid o en oriente medio .

Esto se debe a dos cosas sucedidas recientemente:

Uno de ellos acaecido durante un paseo con la oveja tras pastar alegremente en el chino de Plaza de España (chino, al que van los propios chinos a comer y de precio puta madre). Subíamos por princesa hacia Moncloa, cuando escucho a dos hombres gritarse cada uno a un extremo de la calle princesa (calle especialmente ancha de Madrid) y decirse de todo.

La oveja y yo nos fijamos pero continuamos nuestro camino hasta que un impulso me hace darme la vuelta y veo como uno de los implicados comienza a cruzar la calle y se acerca al otro. En ese momento vi como mi cabeza era recubierta por un casco azul y cual valiente legionario español me propuse hacer de fuerza de interposición para evitar un mal desenlace. No obstante debido a mi pasado como cabra (también de la legión) no me fue posible llegar a tiempo y la refriega empezó inevitablemente. Tras algunos puñetazos e insultos varios vi la oportunidad de interponerme y evitar otro intercambio de golpes.

De esta historia me quedo con cuatro cosas (eso que empecé con dos):
A) La mujer de uno de los contendientes histérica gritando pero sin hacer nada por separarlos.
B) El contendiente que no tiene mujer nos dedicó una frase por la que bien le habría metido yo de ostias "Y tú piensate lo de llamar a la policía que no sabes con quien estas hablando".
C) Existían numerosos espectadores mucho más cercanos al principio del combate que yo, pero ninguno se movió
D) Al terminar la refriega el matrimonio integrado por uno de los contendientes cogieron la misma dirección que la oveja y yo, ambos iban lamiendo sus heridas, tanto físicas como emocionales (pues según se pareció consensuar entre los espectadores era el otro quien había vencido) pero a pesar que pasaron a nuestro lado ninguno me agradeció la intervención

Vamos más o menos como lo que va a pasar en el Libano .

La otra cosa sucedida fue la visión que tuve ayer mientras iba en autobus a mi nuevo trabajo de la M30 de Madrid. Es algo desolador, una zanja abierta en mitad de Madrid, con el río (y eso que el Manzanares hace mucho tiempo que no es un gran río) corriendo por un sitio chiquitin chiquitin que te hace pensar que como llueva mucho este invierno nos vamos a echar todos unas risas. Con un montón de carriles que no se sabe hacia donde te llevan, teniendo que hacer vueltas imposibles con gente metiendose por dirección contraria.

Por desgracia el google earth me parece que no muestra en toda su magnificencia el tremendo kaos que supone esta obra, así que como si de la catedral de la almuden se tratase os propongo que lo tomeis como un aliciente turístico más para visitar la capital.

Y ahora, espero con esto contentar a las que me habeis escrito preguntado si estaba de vacaciones (me voy el lunes de viaje eso si)

Salud!

Posted by Michael at Agosto 18, 2006 4:46 PM | Menéame

Comments

Post a comment




Remember Me?




(you may use HTML tags for style)