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Abril 27, 2006

Elecciones Italianas

Hace poco fueron las elecciones Italianas, en ellas Romano Prodi candidato de la izquierda para la presidencia logró la vicotira liderando una coalición de 26 partidos frente a la del polémico Silvio Berlusconi.

Podría haber hecho un post "típico", podría haber hecho como muchos bloggers y haberme congratulado de la victoria de una izquierda, que no es mi izquierda, y haber hablado del prometedor futuro que abre para la izquierda en Europa y que esto tiene que ver con un claro avance de la izquierda en todo el mundo.

En vez de eso he decidido preguntar a quien de verdad le importa, a quienes sufrirán, llorarán o se alegrarán por este gobierno por ello he pedido a Estefano (estudiante italiano de ciencias políticas y sociología que está de erasmus aquí) y a Liz ( estudiante de psicología, emigrante italiana), que me cuenten como han visto y como han vivido estas elecciones y como ven el futuro.

Espero que os aproveche y desde aquí quiero agradecerles el esfuerzo de haber escrito para este blog

Italia il Bel Paese

por Liz

Tras cinco años de gobierno de Berlusconi esperaba una reacción "humana" (por definirla de alguna manera) del electorado italiano. No una reacción de rechazo, de descontento, pero sí una reacción de fastidio.

Tal vez la mía era una pia ilusión de que, si las cosas iban mal tras cinco años de un gobierno lleno de promesas incumplidas, de desilusiones, habría sido "humano" probar suerte en el otro bando. Dar una oportunidad. Intentarlo por lo menos.

En vez de eso he asistido a un espectáculo circense -tengamos en cuenta que la política italiana es eso: un gran circo- en el que, tras casi dos semanas de drama mediático, aún no ha quedado nada claro.

Viendo los resultados electorales me doy cuenta de que es mentira lo que nos decían los sondeos; que el país estaba harto y quería cambiar. A los italianos no les interesan los problemas reales del país, no tienen mentalidad de nación y siempre votarán por su propia cuenta sin pensar si podría ser bueno o no para el país.

En estas últimas elecciones no ha habido un fuerte avance del Centroizquierda ni una caida del Centroderecha. Si Prodi ha podido cantar victoria ha sido gracias a la ley electoral que aprobó Berlusconi. Esa misma que le ha permitido obtener la mayoría en la Cámara pese a haber obtenido casi el mismo número de votos que la otra coalición.

Ayer el Supremo otorgó la victoria a la coalición de Centroizquierda, aun así Berlusconi no se rinde y no acepta la derrota.
Ahora sólo queda que el Centroizquierda forme gobierno. Cosa difícil puesto que ya empiezan los desacuerdos dentro de la coalición. No es fácil poner de acuerdo a los 16 partidos que la componen y que van desde la izquierda radical hasta la más moderada.
La historia política italiana nos ha demostrado que las coaliciones no pueden formar gobierno, y menos si están compuestas por tantos partidos y tantas primadonne. Porque Italia está llena de eso, de primadonne que gobiernan por el poder y para crear leyes que les beneficien sin importarles lo más minimo el futuro del país. Y, ¿por qué hacerlo si ni a los mismos italianos les importa?

Estas han sido las primeras elecciones en las que he podido votar y puedo afirmar que, pese a gustarme Prodi, me he manchado las manos. Me las he manchado y he votado Centroizquierda. Ese donde está Prodi, pero tambien Bertinotti, D'Alema, De Mita.
Esta gente no me gusta, pero los he votado igualmente y me siento mejor. Mi voto ha sido más bien para castigar a Berlusconi, porque ya sólo puedo hacer eso: taparme la nariz y marcar con una cruz al menor de los males. Ojo, que a mi Prodi me gusta, pese a su falta de carisma lo considero una persona capaz de hacer algo por la maltrecha Italia. Lo intentó en su día pero su gobierno cayó, y eso es justo lo que no me convence del Centroizquierda; la falta de cohesión que hay entre sus partidos. De hecho, si llegan a formar gobierno (cosa que dudo puesto que Bertinotti ya está dificultando el asunto) dudo mucho que logren terminar los cinco años de mandato.
Pues eso, no he votado una alternativa de gobierno, un proyecto económico serio o una política interna o exterior más seria y convincente. Simplemente me he limitado a mandar al gobierno la parte política más decente para frenar la decadencia de un país que podría ser maravilloso.
Y si todo fuera bien, habría que seguir trabajando para salvar el Centroizquierda, sobre todo de sí mismo.

No soporto a Silvio Berlusconi.

por Estefano

No soporto Silvio Berlusconi.


Si hay una cosa que he aprendido hasta este momento es que el destino tiene un sentido del humor que se podría definir particular, porque no es ni bueno ni malo. Una ley electoral que tenía como fin permitir a Berlusconi seguir gobernando se ha transformado en el “arma x” de Prodi y de la izquierda italiana.

Sí, porque, de haberse mantenido el sistema electoral precedente (mayoritario), el “Cavaliere” seguiría en la oficina de la Presidencia del Consejo. La reforma introdujo la posibilidad de ejercer el voto para los italianos en el exterior, y esos fueron decisivos para la victoria de Prodi.

Naturalmente Berlusconi, ya algunos días antes de las elecciones, había empezado a llamar la atención con declaraciones donde pedía la intervención de la ONU en Italia porque la izquierda tenía un plan para realizar fraude electoral. Afirmación que ha seguido sosteniendo después de las elecciones.

Lo admito: cuando he tenido ocasión, en los últimos tres años, he intentado informar a las personas que ven en el telediario la única forma de información, sobre los efectos de las leyes ad personam del Gobierno Berlusconi. He hecho lo que he podido para obviar el impresionante control que el Cavaliere ejerce sobre los medios de comunicaciones.

Vale lo confieso, me habéis pillado: no puedo soportar Silvio Berlusconi.No puedo soportar a uno que dice ser el “Presidente Obrero” y luego, en dos años consigue el objetivo de doblar su patrimonio (de 5.9 miles de millones de $ a 12 mil millones de $, fuente Forbes USA, noviembre 2005) utilizando el Gobierno y el mandato de los electores como si fuesen agencias privadas de sus empresas.

No puedo soportarlo cuando habla de la participación de Italia en la guerra de invasión iraquí como una “misión de paz”, porqué luego yo no sé con que ojos mirar a Gino Strada y a todos los médicos de Emergency, ONG que está trabajando hace años en Iraq para curar a los miles y miles de niños mutilados por las “misiones de paz” o por las guerras que tienen como fin lo de llevar la democracia. No soporto a una persona que va a hacerse un lifting en Suiza mientras los militares italianos mueren en Iraq.

No puedo soportar la idea que no haya echado en seguida a los 5 ministros de la Republica Italiana que durante un Congreso de la Lega Nord (Liga Norte) en Suiza cantaron “quemaremos la tricolor” (la bandera italiana) cuando debajo de aquella bandera estaba el cuerpo de Nicola Calipari, agente secreto matado por el fuego amigo americano, mientras hacía de escudo con su cuerpo para proteger a Giuliana Sgrena, periodista italiana que fue prisionera de unos terroristas, porque su coche había superado los limites de velocidad.

Mi conciencia me impide soportar a una persona que habla de una Italia más rica cuando el crecimiento económico del país ha sido del 0% (la fuente es la CIA, famosa organización comunista).
Odio a una persona que para resolver sus problemas con la justicia entra en política, y ataca a los jueces, los llamas “comunistas” cuando lo único que hacen es hacer respetar la ley y defender a la Constitución.

He viajado dos mil kilómetros para ejercer mi poder, el voto, con la intención de interrumpir el golpe a cámara lenta (como lo ha llamado un humorista satírico italiano) para interrumpir una situación grave debida a la voluntad de un premier que querría hacer de Italia de Italia una Republica Presidencial (claramente con el Presidente), someter el poder judicial al ejecutivo y hacer que la televisión privada fuese más fuerte que la publica, todos puntos del programa de la P2, sociedad secreta de la cual Berlusconi era miembro. Una sociedad masónica implicada en los episodios más trágicos de la historia de mi país.

Pero tampoco puedo decir que creo ciegamente en Prodi, en este momento que yo he hecho mis dos mil kilómetros con una sola intención: echar a Silvio Berlusconi.

Dejemos por un momentito todas esas cosas. Dejamos al presidente del Consejo que dice a los electores de izquierda que son “coglioni”, y vamos a ver lo que fueron las elecciones políticas en Italia. Para mi fueron únicas, nunca vi unas elecciones así. Fueron distintas, porque se votaba de otra manera, porque la campaña electoral de los dos tenía como objetivo difamar al adversario.

Estas han sido las elecciones de los “exit poll” (encuestas a pie de urna) fallidos y de las fiestas en la calle interrumpidas porque “la Casa delle libertá está avanzando”, “nos han pillado”, “nos están pasando”. Estas eran las frases que toda Italia estuvo escuchando la noche de lunes 10 de abril.

Al final, después de las declaraciones de Berlusconi y sus compañeros relativas a las fraudes electorales de los “comunistas”, la Corte de Casación italiana proclamó Prodi ganador por menos de 25 mil votos.
La situación que se presenta ahora en mi opinión es bastante problemática, porque ni en la Camara de los Diputados ni en el Senado Prodi tiene una mayoría muy abultada que le permita gobernar sin problemas.

Si solo uno de los partidos que forman la Unione decide abandonar la coalición el Gobierno caerá, y la izquierda italiana es conocida en todo el mundo por su gran división interna.

Espero que la experiencia de Prodi en la presidencia de la Comisión Europea pueda ayudarle a formar una izquierda unida y que sobretodo pueda hacer algo por la preocupante situación de Italia. Pero el sólo hecho de que Berlusconi se haya ido...

No, no me tranquiliza totalmente. La razón es muy simple: Silvio rechaza reconocer a Prodi como ganador de las elecciones, y su objetivo ahora es que caiga el Gobierno democráticamente elegido por los ciudadanos italianos. La nueva ley electoral no permite gobernar con tranquilidad frente a una Italia dividida.

Pero esta, en mi opinión, es la oportunidad de la izquierda italiana, la oportunidad que puede ser, no se le presentará otra vez.
Espero solo que el nuevo Gobierno no pierda tiempo en hacer algunas cosas fundamentales como una ley contra el conflicto de intereses, para que se le impida a una persona como Berlusconi volver a ocupar una cargo como la presidencia del Consejo, desarrollar las investigaciones académicas e invertir en la instrucciones, para que la gente sepa distinguir entre una ley para el interés publico y una ley ad personam, y que sobre todo la gente pida una información libre e imparcial distribuida por medios de comunicaciones igualmente libres e imparciales.

También Berlusconi a mi juicio ahora tiene una posibilidad: la de demostrar que es un político responsable, empezando a reconocer la victoria de Prodi. Si no lo quiere hacer, le queda siempre la posibilidad de disfrutar su casa en las Bahamas o su yacht en Sardegna, como un verdadero “presidente obrero”.


Nuevamente agradecerles a los dos la magnífica contribución y desear desde aquí, si es que sirve para algo, que por el bien de los Italianos las más oscuras predicciones de estos dos amigos estén equivocadas.

Como nota quiero añadir que hay que conocer la historia de Italia en materia electoral, a grandes rasgos tras la segunda guerra mundial tuvieron un sistema electoral muy proporcional lo que permitía el acceso de gran cantidad de pequeños partidos al parlamento lo cual hacía que fueran necesarias coaliciones enormes que producían tremenda inestabilidad. Esto hizo que hubiera un enorme y rico sistema de partidos con gran cantidad de ello. Debido a unas grandes crisis se reforma el sistema electoral para paliar ésto, pero se tarda mucho en que desaparezcan los partidos y después Berlusconi volvió a modificarlo esta es la razón (a grandes rasgos y con muchos matices) por la que una coalición puede estar integrada por tantísimos partidos en Italia.

Salud!

Posted by Michael at Abril 27, 2006 10:07 AM | Menéame

Comments

Atención!!! Recogida de firmas para presentar una Iniciativa Legislativa Popular en el Parlament de Catalunya a favor del bilingüismo. Hay que ir a:

http://www.encastellanotambien.com/

Organizan, entre otros, Universitarios Liberal Demócratas y Convivencia Cívica Catalana... No falteis!!!

Saludos.

Posted by: doncanuto at Abril 27, 2006 3:19 PM

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