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Febrero 15, 2006

Hay que ser hijo de puta II

Ayer dedicaba un post a un padre que le gastaba una bromita, hoy le dedico un post a unos verdaderos hijos de puta, que de broma no tienen nada:

Un descerebrao, llamado Gonzalo Gironés, ha dicho en una hoja parroquial llamada Aleluya dice que "más de una vez" las víctimas de malos tratos "provocan con su lengua". Este desgraciado hijo de la gran puta (con todos mis respetos para su madre que no tiene culpa de nada) si que provoca con su lengua y con sus manos, con lo que predica y luego piden tolerancia y dicen que se sienten agredidos.

Pero es que ojalá la cosa se quedara así, es que no sé de donde ha salido tamaño energúmeno, y no sé porque diablos se ha olvidado de esos maravillos principios que a todo católico le enseñan en la catequesis (el tipo al parecer es catedrático teólogía retiado) de que dios es amor, que matar está muy mal y aun con sus excelsos conocimientos de teología dice:
"Por cada mujer muerta a manos de un hombre, hubo 1.350 niños asesinados por voluntad de sus madres. Es peor".

Pues no maldito bastardo no es peor, segun tus supuestas creencias todas las muertes son igual de malas y no sé como te atreves a quitarle importancia a la muerte de sesenta y tres mujeres y al sufrimiento de cientos de miles de ellas, ni siquiera sé como puedes dormir por las noches.

La fiscalía de valencia ha abierto una investigación penal . Esto puede enlazar con el tema de las caricaturas de mahoma. Yo no he sido capaz de posicionarme, creo que los ataques en el mundo musulman están siendo un canteo, pero la verdad también creo que las caricaturas lo fueron. Ahora me gustaría saber lo que opinan ,os defensores de la libertad de expresión sobre este asunto ¿Debe de perseguirse a este tipo?. Yo no lo sé, por un lado mi indignación y mi sed de castigo me pide que sí con muchísima fuerza, me pide que se ponga en su lugar a un tío que nunca debió salir de la cueva, por otro lado mis ideales democráticos me recuerdan que todo el mundo tiene derecho a expresarse incluso aquellos con los que no solo estoy en desacuerdo, sino que me aberran, no es una pregunta de respuesta fácil ¿Dónde está el limite a la libertad de expresión?

En momentos así me acuerdo del Diaporama que hice sobre malos tratos para el curso de cine.

Actualizado 16/02/06 Este hombre se está buscando la ostia perdida,nuevas declaraciones del angelito, pero lo que más me impacta es ¿Por qué coño desde el arzobispado no le callan, no le mandan de retiro espiritual o algo?

Towsend dice que abuso mucho del Yotube pero es que a veces una imagen vale más que mil palabras.

Salud!

Posted by Michael at Febrero 15, 2006 6:19 PM | Menéame

Comments

Estoy un poco confuso. ¿Quieres una opinión de tipo legal o jurídica? ¿O prefieres que hablemos de lo que nos parece bien ideológicamente?
No son en absoluto las mismas cuestiones y merecen un enfoque diferente. El Derecho, a pesar de estar en ocasiones desdibujado, tiene límites claros tras los cuales no cabe afirmar la legalidad de ciertas cosas, por muy bien/mal que nos parezcan. Al menos en esta cuestión. Dime sobre qué quieres centrar el debate y procederé a hacer gala de mi pedantería y verborrea característica. Tu sabrás a que te expones...

Saludos,

Angellus.

Posted by: Angellus at Febrero 15, 2006 11:35 PM

Los aspectos jurídicos ya los dirimirá un tribunal, aquí me interesa lo ideológico, ya que muchas veces las leyes no tienen porque parecernos justas.

A mi ideológicamente me supone un gran problema entre libertad de expresión y la merecida protección que ha de darse a un colectivo como es el de las mujeres en situación de maltrato especialmente y en general también.

También me gustaría que nos plantearamos a quien se está financiando con nuestros impuestos, que luego los de esta cuerda son los que dicen que el gobierno vasco financia a ETA.

Salud!

Posted by: Michael at Febrero 15, 2006 11:54 PM

Vamos a ver. Si te soy sincero no puedo darte una respuesta clara, porque ahora mismo me replanteo muchas cosas. sin embargo sí puedo decirte claramente qué era lo que pensaba antes.

Bajo mi punto de vista, o al menos el que tenía, el derecho a la libertad de expresión es un pilar básico de nuestra sociedad. En mi anterior modo de ver las cosas, marcadamente liberal, la expresión de las propias ideas tendría que ser protegida de forma capital por una sencilla razón: una regulación garantista de este derecho se enmarca con la posibilidad de expresar quienes somos, en qué creemos, qué nos parece bie o mal... en definitiva, y dejando de lado cuestiones materiales fundamentales (casa, comida, vestido...) este derecho, o mejor su ejercicio, nos define como lo que somos: seres humanos. Una vez mantuvimos una conversación parecida a ésta, solo que relativa grupos de extrema derecha. Si no atravesara un momento peculiar mi respuesta sería la misma: la prtección de este derecho ha de ser casi absoluto. Es más, declaraciones como estas, o mejor la posibilidad de realizarlas, ha de ser no sólo consentida, sino protegidas. ¿Por qué digo este disparate, yo que soy tan izquierdista, tan progre y tan majo...? Sencillo, aunque pueda no entenderse. Precisamente, un marco tan protector permite a los más desfavorecidos, a las minorías, una situación de igualdad para expresar sus ideas. Mi opinión es (era) muy parecida a la que aducía Larry Flint cuando fue juzgado por la Corte Suprema de los Estados Unidos (pornógrafo que afirmó en su revista Hussler que un destacado dirigente católico había perdido la virginidad con su madre): Sí me protegen a mí, que soy un obsceno con mayor razón tendrán que proteger a los ciudadanos. Si incluso los peores están protegidos, la mayoría o sencillamente quien más lo necesite, también lo estará.
Imagino tu respuesta. La igualdad, dirías según creo, es una quimera. Sencillamente no existe. Los oprimidos y los débiles no están, sencillamente, en la misma posición que los ricos y poderosos.
Es cierto, sin duda. No obstante, creo que a una respuesta así se podrían responder algo como lo que sigue: no hablamos de condiciones materiales, sino de ejercicio de derechos, uno especialmente al que si bien ciertos colectivos no tienen acceso por sí mismos, pues dependen en gran medida de un acceso restringido a los medios corporativos de información, pueden hacerse escuchar en la medida en que ponen a disposición de estos intereses creados sus experiencias u opiniones. Traducido: la prensa no es independiente, nunca lo ha sido ni nunca lo será. Como mucho podemos decir que es plural: está al servicio de diferentes intereses creados que luchan por el poder. En la medida en que un colectivo como el de las mujeres maltratadas, que hoy en día debido a la especial sensibilidad social para con el mismo, es capaz de hacerse escuchar en estos medios interesados, es capaz de hacerse escuchar mínimamente por la ciudadanía en su conjunto.
La posibilidad del ejercicio del derecho en su vertiente material y efectiva, depende pues, de su potencial capacidad de difusión. Bajo este prisma, los grupos que sencillamente no son noticia no podrían hacerse valer. Esta descripción es, creo, acertada. Sin embargo también hemos de atender a la configuración de nuestra sociedad, en donde las opiniones de ciertos colectivos (como los de defensa de las mujeres maltratadas o contrarios al racismo) gozan de especial consideración moral. Dicho de otro modo: los estamentos de la clase política y sus sicarios mediáticos siempre tratan de mostrarse de parte (o incluso identificarse con ellos como hace ahora la COPE con las víctimas del terrorismo de forma vergonzosa y repugnante) de dichos colectivos.
Por otro lado, siempre he pensado que una protección amplia de la libertad de expresión ofrece un colchón o una garantía, precisamente, cuando este acceso a los medios estratégicos que controlan los resortes del poder no son posibles. Es decir, que cuando algo no es noticia, la sociedad civil (o su segmento implicado correspondiente) ha de acudir a sus propios y normalmente limitados medios de expresión: manifestaciones, sentadas, protestas. Y esas estrategias, sustancialemente menos poderosas de influir en la conciencia comunitaria en tanto que "no son noticia" son, sencillamente, las que suelen ser perseguidas en primer lugar. Es lo que intentó Jose María Aznar cuando despreció las manifestaciones contra la guerra de Irak, contra la educación... Son, primero, desprestigiadas en los grandes medios y en la medida de lo posible criminalizadas y proscritas.
Así, una prtección integral de este derecho garantiza(ba) bajo mi punto de vista, precisamente, el eslabón más débil de la cadena: si se protege a los grandes medios, con mayor razó n se ha de garantizar mi derecho de manifestar mis opiniones.

Eso es, a grandes rasgos, lo que creía hasta hace poco.
¿Qué opino hoy? Es una buena pregunta, yo no lo sé. Pero al menos creo que pasa por algo parecido a esto: somos unos animales sin remedio, a,los que los ideales importan poco o al menos sólo mientras nos sirven para justificar lo que queremos alcanzar o para lavar nuestras conciencias.
¿Dónde me deja eso? No lo sé. Podría tal vez, aceptar rebajas en el derecho de la libertad de expresión en favor de la especial sensibilidad que ha de tenerse con respecto a ciertas minorías. Pero, amigo, ¿qué minorías, qué las define, por qué esas y no otras, qué diferencias son cualitativamente más relevantes para proteger a A y no a B? Eso me parece, también, harto peligroso. ¿Quién define qué es qué, quién es quién? ¿Acaso no somos todos, de alguna forma, diferentes?
Esa es, sencillamente, algo para lo que ahora mismo y te lo digo sencillamente, no tengo respueta alguna que ofrecerte. Lo siento mucho.

Saludos,

Angellus.

Posted by: Angellus at Febrero 16, 2006 2:44 PM

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