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Enero 11, 2006
Huelgas de consumo ¿Nuestra futura arma ?
Estoy teniendo clase con el profesor Jorge Vestrynge un hombre bastante curioso en muchos aspectos , uno de ellos su trayectoria política pues de Secretario general de AP ahora reconvertida en el Partido Popular (heredera del franquismo digan lo que digan) ha ido virando con los años a la izquierda, posicionandose justo en el espectro contrario. Aquello que dice que con la edad nos vamos volviendo más conservadores no se cumple con este señor.
En su libro "Rebeldes, Revolucionarios y Refractarios" editado por el viejo topo, lanza una idea muy interesante, sustituir las huelgas laborales tradicionales, por las huelgas de consumo como forma de presión ante el capital (los empresarios vamos).
El razonamiento a priori es bastante simple:
El capital no gana produciendo, no gana nada poniendo a la venta productos, no gana nada bajando salarios, subcontratando o deslocalizando producción, el capital solo gana cuando compramos.
Ejemplo practico que ha puesto él en clase hoy: Gillete tenía una fabrica aquí en España que generaba beneficios, pero dicha empresa decidió deslocalizar su producción a Tailandia donde generaría aun más beneficios a causa de la mano de obra más barata. Él sostenía que si en ese momento, algun dirigente , hubiera amenazado con promover una huelga de consumo contra los productos de dicha empresa, probablemente se habría replanteado su decisión por las pérdidas que podría ocasionar.
Otro detalle, que aparece reflejado en su libro, es que al igual que con las huelgas laborales clásicas, es necesario un amplio seguimiento para que la huelga sea efectiva.
Un últmo apunte que hace, y que me parece un gran logro de esta huelga, es que es completamente anónima y difusa. Generalmente las huelgas laborales permiten señalar al trabajador más conflictivo, más contestatario que a menos que esté protegido por el paraguas de la representación sindical (es decir que ocupe algun cargo sindical dentro de la empresa) será con casi toda seguridad despedido en la proxima "regularización de empleo".
En general el concepto es muy bueno, estoy de acuerdo con él y la verdad es que tiene mucho potencial para presionar y luchar, pero, tiene un problema muy serio y es que hace falta organizar a los consumidores para guiar ese boicot masivo, hacen falta estructuras que estén dispuestas a colaborar, y como él mismo acepta en su libro y yo he dicho muchas veces aquí (el cual me he olvidado recomendaros pero vale 12 eurillos y es bastante interesante) los dirigentes del subsistema político y el subsistema social, los políticos, los sindicalistas (estos en menor medida, pero el mamoneo sindical está a la orden del día), los medios de comunicación están a sueldo directa o indirectamente de los banqueros y los empresarios (del subsistema económico vamos) de esos contra los que iría una huelga de consumo, así que ellos no van a ser quienes colaboren en esto.
Curiosamente ha sido la derecha, y no la izquierda quien en nuestro país ha usado antes el concepto de huelga de consumo y es el tan cacareado boicot a los productos catalanes en contra del statut. Los motivos o las razones pueden ser equívocos, pero la estrategia es novedosa en varios puntos. Lo primero es que ninguna figura política de relevancia, ni siquiera el Partido Popular, ha apoyado directamente esta medida, aunque y este es el segundo punto, sí ha recibido el apoyo de medios de comunicación y voceros de la derecha, pero no parece haber una organización centralizada tras ello, sino más bien una suma de esfuerzos.
La izquierda ha puesto en otros paises esta forma de lucha en práctica, como ejemplo está la bajada de precios que puso en marcha la compañía petrolera Shell en Argentina tras el boicot promovido por el presidente de dicho estado Nestor Kichner , en protesta por el aumento de precios que dicha compañía había impuesto un mes antes. Los precios bajaron incluso por debajo de la subida que se había producido, esto sucedió en Abril del 2005.
Las huelgas de consumo no obstante tienen una problemática, mientras la percepción del salario (efecto negativo directo de la participación en una huelga) es una necesidad a la que en mayor o menor medida se puede renunciar durante un tiempo, el consumo es una necesidad del ser humano. Necesitamsos consumir en la medida que tenemos necesidades que tenemos o que deseamos satisfacer y digo deseamos porque probablemente aun la situación no ha llegado al punto en el que la generalidad de la población esté dispuesta a sacrificar parte de su bienestar como parte de una lucha política organizada.
Resumiendo, la huelga de consumo la podemos hacer todos, incluso los que no trabajan y el empresario no puede hacer en principio nada (joderse a lo más), pues ante una gran conflictividad laboral (es decir si los trabajadores le tocan mucho los huevos) puede llevarse la producción a Indonesia, pero ¿le van a comprar los indonesios sus productos? no obstante, a pesar de ser una gran idea, es necesario cultivarla y madurarla, pero no deberíamos perderla de vista para nada.
Salud!
Posted by Michael at Enero 11, 2006 4:32 PM | Menéame