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Diciembre 30, 2005

Dos cosas que me ponen de mala leche

Hay dos cosas que me ponen nervioso/ de mala leche:

Una es ir de compras. Soy una persona con muy poca paciencia y cuando tengo que ir a comprar tengo muy claro lo que quiero, y trato de hacer una compra estructurada. Es dificil que me desvie de mi itinerario y de mis productos y por lo general trato que sea lo más rapido posible, lo que pasa es que el mundo conspira contra mi y la gente no parece tener mis mismos planes. Por doquier cuarentonas amas de casa deciden parar en cualquier lugar del pasillo centrar a mirar algun producto sin preocuparse de la posibilidad de que alguien necesite usar ese espacio para pasar, así que mis compras, suelen parecerse a una partida de Sega rally. Antaño no aguantaba ir con gente, porque al tener en la cabeza mi compra, cuando alguien se paraba a mirar cosas que no estaban en el itinerario me cabreaba, ahora pasado el tiempo, me he vuelto más tolerante y aunque bufo y gruño (soy un gruñon no lo puedo evitar) lo llevo mejor.

Otra de las cosas que no aguanto es "ordenar el cuarto", pero mucho peor es que mi madre decida ordenar mi cuarto. Ella entra, mueve todo lo que considera fuera de sitio (y que luego soy incapaz de encontrar), y va catalogando toneladas de papeles que yo he ido acumulando a lo largo de los multiples meses, a veces años, que han ido pasando desde la ultima vez que entró a ordenar, y empieza a preguntarme que es lo que quiero. Mi madre no entiende que si no lo he tirado, es porque no quería tomar la decisión, que me da igual, pero siempre pregunta:
- ¿Tiro esto? ¿Y esto?.
Al principio trato de mantener algun tipo de interés, pero luego me pongo en modo mecanico a decir sí, sí, sí. Cuando termina una montaña crees que se ha acabado pero noooooo, ella continua sacando y sacando papeles.

Hoy ya le he dicho que no quiero que lo ordene, que no sé que tengo en el cuarto y no sé si lo que tengo quiero que lo encuentre, que que haría si encontrara una caja de condones a la mitad (recordemos que mi madre es muy conservadora) o un consolador de 32 centimetros. A lo primero me ha dicho que lo vería normal (ha logrado sorprenderme mi madre) y lo segundo ya ha conseguido escandalizarla y que me llamara guarro.

Para los que digan "Uhh le ordena el cuarto su mama" que sepan que ha entrado total y absolutamente a traición en él, aprovechando mi ausencia mientras trabajaba.

Pues eso niños, sed buenos

Salud!

Posted by Michael at Diciembre 30, 2005 7:07 PM | Menéame

Comments

Podemos hacer un trato, yo me quedo comprando por ti que tengo la suerte o desgracia de q me gusta (algun gen femenino se quedo en mi) pero eso si, te mando a mi madre a que te ordene el cuarto cuando le entren ganas :-)

Un saludo y ... feliz navidad

Posted by: David at Diciembre 31, 2005 3:04 AM

Yo creo que eso de ordenar compulsivamente debe ser algo que, o bien se les quedó entre gen y gen -algo similar a lo que comenta David- a raíz de las guarradas que hacían los Neanderthales de nuestros abuelos lejanos... o que realmente algo falla en el entendimiento básico de que a fin de cuentas, nuestro espacio crece con nosotros y que cuando ya no les preguntamos todo el día, nuestro espacio, tampoco.

O eso, o las habitaciones de cada uno tienden a llamar poderosamente la atención de nuestras madres, y distribuyen la cama y el armario de tal manera que logran mirarlas para que se adentren en ellos y los ordenen.

Prefiero pensar en alguna de las dos cosas. No me gusta sentirme raptado =/ xDDDD

Posted by: Otacon at Diciembre 31, 2005 11:33 AM

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