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Agosto 1, 2005

Miedo

Bueno ya he vuelto del viaje, la verdad es que ha estado muy bien, me han venido bien estos días de juergota padre, ha habido muchas risas y anécdotas, incluso se han producido hitos en la vida de algunas personas, pero este post no va a ir de eso, sino del miedo que paso en el coche, lo empecé a escribir en el asiento del copiloto de mi coche, un BMW con 238.000 km, que es capaz de coger los 220 kilometros por hora, y que hace unos ruidos infernales.

Es aterrador, es como estar atrapado en un gigantesco estudio estadístico y tú solo eres un pequeño caso de los millones que componen la muestra. De cara a los datos solo eres una comprobación, que choca contra el objeto de estudio, cuantos van a morir y cuantos van a vivir en este fin de semana en la carretera.

El caso es digno de una típica noticia de telediario de esas que usan para rellenar, coche viejo, cuatro jovenes en la "flor de la vida", vamos la típica tragedia, lo más extraño es que para ese estudio todavía no estás vivo ni muerto, porque aun eres un "desplazamiento".

¿Cúantos murieron el mismo fin de semana del año pasado? ¿94 quizás? ningún letrero lo dice, pero seguro que fueron muchos. ¿Qué nos hace diferentes a esos 94?. ¿Nuestro cuerpo está rodeado de adamantium y tenemos factor regenerativo mutante? lo dudo mucho la verdad, ¿Quien conduce tiene super reflejos felinos?, conducen bien pero no es para tanto aunque en situaciones de tensión quien sabe, podría darse ¿El aura de algún dios nos protege? tampoco lo creo, somos demasiado cabroncetes para que algun dios quiera salvarnos ¿A caso nuestro conductor respeta los limites de la velocidad? esto no lo dudo, tengo la certeza de que no se da, salvo cuando aparece el cartel de radar o la luz de la guardia civil en el horizonte.

No obstante no hacemos nada, de vez en cuando una reprimenda al conductor por la velocidad, o por una "pirula" pero nada más, lo más cómico sucede cuando escribiendo en el cuaderno de vez en cuando levanto la vista al sentir un frenazo o un giro brusco como si el hecho de poder ver la colisión unos segundos antes sirviera para poder impedirla u otra muy reacción natural agarrarse a algo, a la abrazadera, al salpicadero o al asiento como si a esa velocidad fuera a servir de algo.

Los demás coches se terminan convirtiendo en enemigos, siempre ahí para cambiar de carril en el momento más inesperado y sin indicarlo quizás mientras estás adelantando. Otras veces directamente, en una curva se echan para tu carril y entonces desde la ventana del copiloto puedes ver perfectamente los ojos del conductor del coche (son verdes) y te vuelves a agarrar a tu abrazadera.

Pues nada, aquí dejo reflejado el miedo que paso en los viajes en coche, con esto no quiero decir que los que conducen lo hagan mal, para nada y probablemente muy al contrario (y aprovecho para agradecerles que se peguen las palizas de conducir mi coche porque soy un gañan sin carnet), quizás lo hacen muy rapido y de vez en cuando alguna pirula (como todos) pero eso no hace que deje de pensar que algún día podamos ser una noticia de relleno en el informativo de la mañana.

Pues ya estoy aquí de vuelta, espero veros pronto a todos por aquí

Salud!

Posted by Michael at Agosto 1, 2005 11:23 AM | Menéame

Comments

Umh...zorionak por no engrosar la estadística de accidentados y sí la de jovenes etilikos que se burlan de lo politicamente correcto.

Posted by: Tas at Agosto 1, 2005 1:55 PM

Joder, has conseguido describirlo perfectamente, yo antes no tenia miedo a la hora de montar en coche, bueno tampoco es que diga mierda un coche paso de montarme pero a la hora de estar dentro estoy siempre fijándome en todo y viendo el desastroso accidente en cada movimiento xD lo mas gracioso es que esto me pasa desde que mi hermana se saco el carné de conducir y eso que conduce de puta madre pero eso de ser una gran L.
Buen post si señor. Chauuu

Posted by: Virusa at Agosto 2, 2005 1:38 PM

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