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Febrero 13, 2013

La última extorsión.

How can there be a "better" strategy for a game where the two players' positions are interchangeable? Press and Dyson plausibly envision a contest between an "evolutionary" player (whom we might define as a pragmatist/empiricist/crowd-sourcer who favors the strategies that work best in practice) and a super-clever player using Press-Dyson's strategy. Press and Dyson describe an "extortionate" strategy that can, in effect, demand an unequal cut of the game's points and get it. An evolutionary-pragmatic opponent would find that his own interests are best served by adopting counterstrategies that enforce the unequal division.

Should the exploited player realize what is happening, and should he be willing to hurt himself in order to punish the extortionate player (something ruled out in game theory but very common with human beings), then the iterated prisoner's dilemma becomes an ultimatum game. That is, the exploited player is left to choose between gritting his teeth and accepting the unequal split—or punishing the exploiter and himself in the bargain.


On Interated prisoner's dilemma contains strategies that dominate any evolutionary opponent

Hace tiempo que pienso en este artículo sobre la teoría de juegos y el dilema del prisionero.
No voy a pretender que entienda esto más allá de un nivel superficial -si acaso-, pero al hilo de los post recientes sobre el estado de nuestra democracia, se reaviva una sensación que tuve la primera vez que lo leí: ¿y si la relación del ciudadano con el mainstream socioeconómico es precisamente la que se describe aquí? Un iterado dilema del prisionero donde el mainstream desarrolla esta estrategia de extorsión.

El ciudadano cree que lo ofrecido política, económica, sociológica e ideológicamente es lo más justo posible, y que, además, sólo puede optar entre eso o nada. Nada es decididamente el peor resultado posible, por lo que aceptar parece la opción más racional.
La única forma que tiene el ciudadano de revertir el juego, y neutralizar la estrategia rival, es adoptar también la extorsión.

No veo otra traslación al mundo real de esta conclusión que un ruptura total con el marco teórico de la democracia burguesa/de grupos de presión. Y no sé si tratar de regenerar la situación desde dentro del sistema, desde dentro de sus instituciones, no es sino aceptar el resultado desigual de su juego en detrimento de los objetivos que se pretenden.

Quizá haya una solución menos drástica, pasa porque el mainstream pierda poder, el ejercicio de éste sea totalmente transparente, y pueda ser examinado/revocado en cualquier momento por la ciudadanía.

Posted by Isabelo at Febrero 13, 2013 5:22 PM

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