« Manolo Pizarro, o el día en el que a Gallardón le dieron por donde amargan los pepinos. | Main | Divergente »
Enero 24, 2008
Vaguedades
Según parece se viene celebrando en Madrid el IV Congreso Internacional de Víctimas de Terrorismo; perdonen mi vaguedad, no pretendo ser irrespetuoso, ni dar pábulo alguno a inferencias sobre la trascendencia o la importancia de dicho congreso.
Sucede que hasta el momento lo único que había medio leído, o escuchado accidentalmente, era la típica invectiva de la AVT -haciendo campaña para el PP-, erigiéndose en autoridades morales nacionales infalibles y exigiendo nuestra filiación a su, la, causa, so pena de convertirnos en malnacidos, sectarios, ácratas, criminales, o qué se yo.
Su único argumento es el dolor, la muerte, la sangre de sus víctimas –que exprimen e instrumentalizan hasta la última gota-. Asépticamente hay que admitir que es un buen argumento, pero hay que tener mucho estómago y muy pocos escrúpulos para utilizarlo por un mero interés político.
También supe del nuevo episodio de la estulta tragicomedia en la que se ha convertido la vida de José María Aznar: un pobre infeliz al que lo único que le queda en este mundo son su ignominia y su locura –y los más de 3 millones al año que le pagan Ruppert Murdoch y un fondo de capital de riesgo con sede en las fiscalmente muy transparentes Islas Caimán; 8 años de Líder Mundial y Presidente del Imperio tenían que servir para algo-.
Ante este panorama, comprenderán que no le hubiera dado mucha importancia al sarao en cuestión. Pero hoy, gracias a El País, he leído esto:
Huelga cualquier otro comentario, avergüenza la comparación con la AVT; sonroja la sola posibilidad de la comparación.
La noticia la leí en un País impreso, buscando el enlace he leído esta otra:
Posted by Isabelo at Enero 24, 2008 7:48 PM