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Octubre 4, 2004

Fábulas (inspirado en otro post que no me pertenece)

Érase una vez una niña que salió de su casa a hacer algo de compra una mañana, tarde ya, casi al mediodía. Además de comprar atún, pimientos, hojaldre y cebollas para cocinar una rica empanada, compró una caja de medias pensando que eran mini, de esas que valen para cuando llevas pantalones y los zapatos de entretiempo entran mejor. Pero ¡oh, desgracia! resultó que después de comprárselas, llegó a su casa y comprobó muy compungida que se había comprado una caja que contenía pantis de los que cubren la pierna entera, desde los dedos de los pies hasta la cintura, a la altura del ombligo.

si hubieran sido medias hasta la rodilla...

La niña, triste y desanimada, se creyó la más imbécil del reino por dos motivos: acababa de arrojar a la basura el ticket de compra, y no sabía distinguir la palabra medias de la palabra pantis, a pesar de conocer perfectamente el concepto "la sinonimia perfecta no existe", por lo que se bajó a las cinco de la tarde del mismo día en que metió la pata para cambiar la caja de pantis por una de minimedias, y desde aquel momento, ya nunca, nunca, pero nunca volvió a tener un despiste tan imperdonable como el de aquel día.

Posted by Irene at Octubre 4, 2004 11:29 PM

Comments

Ahora una de tus piernas, yo te compro las medias

Posted by: Germán at Octubre 5, 2004 12:39 AM

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