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Mayo 8, 2004
Herrores
Toda la tarde metida en el archivo de la Facultad me ha dejado el coco abotargado y los ojos hechos tortilla. Y un regustillo típicamente retro de lo más sabroso. Metida de lleno en un par de ejemplares del ABC de 1965 y 1966 (que me han revelado la verdad de la vida: no había noticias, había natalicios, matrimonios, funerales y una católica, apostólica y romana alta sociedad española) me he traido para el blog un par de joyitas de la época. La primera de ellas, una afrenta al currículum. Para qué complicarse con pruebas de selección in situ, pudiéndolas hacer vía postal. Muchas respuestas las conozco. Otras, sinceramente, no. Las demás ¿para qué sirven?
¿Es usted el hombre especial..?
La segunda perlita es un ejemplo entre los ejemplos. Advierto: aunque no lo parezca, anuncia a un ingeniero depurador de agua. He aquí la metalingüística en estado puro.
Y duro, durísimo.
Seamos mejores
Posted by Irene at Mayo 8, 2004 12:37 PM
Comments
No seas tan dura, con el tiempo que ha pasado seguro que el redactor responsable ya ha estudiado ortografía.
Posted by: Gatmorgan at Mayo 8, 2004 6:47 AM
En realidad es un problema muy grave, seguramente ese señor pertenezca a mi familia y haya heredado de él el gen de la ortografía. Es una putada saber como se escriben las cosas y escribirlas mal e incluso no darte cuenta de que lo estan al releerlo. :S
Posted by: Tirolesa en tanga at Mayo 8, 2004 1:36 PM
El ABC esta lleno de perlas. A un amigo le gustaba coleccionar necrologicas de grandes de españa, curas y militares que recortaba con fruicion al grito de:
¡Un hijo puta menos!.
Veridico.
Posted by: Audrey at Mayo 8, 2004 1:40 PM