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Septiembre 15, 2003
Lecciones de autobuserología
En el mundo hay tres tipos diferenciados de personas. Están las mujeres, están los hombres y están los conductores de autobús. Estos últimos reciben el apelativo de autobuseros en la mayoría de los casos, y como consecuencia directa de su comportamiento cerril.
Los autobuseros son en su mayoría del género masculino, pudiendo encontrarse en casos aislados algunas autobuseras, a las cuales, por desgracia, cuesta calificar como "femeninas". Su cometido es el de llevar y traer gente de un punto a otro del recorrido que les ha sido asignado, dentro del lapso de tiempo que se ha estimado conveniente.
Eso del lapso de tiempo no lo tienen asimilado todavía.
Trabajan bajo las órdenes de no-me-pregunten-ustedes-quién, que son autobuseros de rango mayor, sin escrúpulo ninguno, y que gustan de dejar tirado al personal (los otros dos tipos diferenciados de personas, hombres y mujeres) en las paradas, heladitos de frío en invierno y torraditos por la canícula en verano.
Una vez dentro del autobús, el autobusero puede
a) musitar un saludo
b) gruñir y arrear al personal para que suban más rápido
c) hacer caso omiso a los buenos días por la mañana que la gente les da.
Normalmente se mosquean si el cupón del Abono Transportes se atasca en esas máquinas del Todo a Cien que sus superiores han colocado en el vehículo, o si un viajero quiere pagar con un billete de 10 , porque no lleve nada suelto. Inmediatamente después arrancan con suma violencia para efectuar una detención en el siguiente semáforo (a 10 metros escasos de su punto de partida) y mantener la puerta cerrada a aquellos que no hayan estado los 45 minutos de rigor pudriéndose en la parada, incluso si estos golpean la puerta intentando entrar. Eso sí, tienen la arraigada costumbre de abrir la puerta de par en par para charlar si se han encontrado con otro autobusero en mitad de la calzada.
Estos son la mayoría. Luego hay una mínima representación de hombres y mujeres que trabajan como conductores, que son bien majetes, te contestan si tienes dudas, y te explican que están tan puteados en su empresa, que hace tiempo que se plantean lo de largarse. Que les disculpemos, vaya, que también son personas. Luego te abren la puerta de delante y te dejan salir por ahí, sin que tengas que esperar a que se hayan bajado los demás.
Próximamente... "Esas cochiqueras llamadas autobús"
Posted by Irene at Septiembre 15, 2003 5:46 PM
Comments
El otro dia cuando cogí el autobus conducía una tia hablando por el movil.¿Donde deberíamos clasificarla? XD Me gusta mucho tu blog
Saludos!
Posted by: k-c at Septiembre 15, 2003 6:26 PM
¡Muchas gracias!
La que te encontraste era una "Autobusera parlante", que, por cierto, se me ha olvidado incluir. La próxima vez ponle una reclamación, que seguro que no te sirve de nada ;)
Posted by: Rear Window at Septiembre 15, 2003 7:17 PM
En Lisboa los conductores parecen ser ex-conductores de rally. El tema de la aceleración, el freno, y la toma de curvas con suavidad les es casi tan desconocido como lo de que un autobús, a veces, se llena tanto de gente que no pueden subir más. Combinando dichas características, los bonitos autobuses rojos lisboetas se convierten en Vehículos Del Infierno...
Posted by: Adrián at Septiembre 17, 2003 2:22 PM
Debería existir un subgrupo para los buleros que llevan el 147 (Callao-B.Pilar/B.Pilar-Callao),son increíbles para un viernes tarde de risas.
Posted by: JuaZ at Septiembre 25, 2003 1:47 AM