Sahara, bilateralidades, multilateralidades y responsabilidades

Bueno, he visto con cierta rabia y cierta aprensión lo que está pasando estos días en el Sahara, y ahora leo un post de Don Ramón Cotarelo, persona por la que siento mucho respeto, dedicado al tema.
En dicho post dice que esta situción debe de solucionarse de forma multiraletal, y que a la izquierda de este país (en la que me encuentro) parece que pidamos una ofensiva bilateral, militarista y alguna cosa más. Como no estoy del todo de acuerdo con Don Ramón, y como ha cerrado los comentarios de su blog en esta nueva etapa, me veo obligado a responderle aquí.


Lo primero Don Ramón, la izquierda (lo que sea ya en este país eso de la izquierda) no somos unos descerebrados, lógicamente, queremos que a los problemas que se plantean tanto interiores como exteriores se le de la respuesta más beneficiosa y eficiente posible. Creo que pocos desean que bombardeemos Rabat como represalia por las violaciones de derechos humanos en el Aiun, aún recuerdo esa vieja frase que recogimos durante las movilizaciones contra la Guerra de Irak: “Matar por la paz, es como follar por la virginidad”.
Así que si la gravísima situación del pueblo saharaui requiere de una respuesta multilateral (como también lo requiere el conflicto palestino, con el que la izquierda nos sentimos también muy vinculado y no por una cuestión relacionada con “la autodeterminación, la liberación nacional, la lucha contra la opresión, la fraternidad de los pueblos, la lealtad para quienes se considera casi como compatriotas” sino con los derechos humanos) pues siempre adelante (como diría el recientemente fallecido compañero Marcelino), pero esa multilateralidad no puede esconder una serie de cuestiones:
1- España dentro de ese marco multilateral tiene una responsabilidad especial y signficiativa, es la potencia descolonizadora, no puede diluir esa responsabilidad en el marco de las multilateralidad. Si la maravillosa transición hubiése sido una ruptura pues lo mismo algún argumento político habría tenido (que no sé si jurídico) pero como aquí se pasó dulce y pacíficamente de una atroz dictadura, a una democracia famélica, a los responsables de esa transición les toca apechugar.
2- La recientemente nombrada ministra de exteriores y el gobierno en el que se incluye, no ha condenado el ataque “necesita más información”.¿Dónde están nuestros servicios de inteligencia me pregunto yo? ¿No tienen acceso a you tube si quiera? No digo algún agente de campo. La señora Jimenez, llegó a afirmar que los “Españoles en el Aiun estaban bien” ,para decir eso sí que debía tener información, que se lo digan a nuestro compatriota Bady Hamday (claro que igual como no se llama Pepe Perez García no es tan español). Y una vez más, es la justicia la que se adelanta y debe incomodar al ejecutivo. Esta forma de moverse del gobierno, me parece que no produce demasiada esperanza de un gran movimiento multilateral para solucionar el conflicto, sino más bien lo que se suele hacer en estos casos escurramos el bulto, y a ver si Belén Esteban consigue que a los ciudadanos se les olvide esto. La fuerza con la que nos estamos pronunciando y movilizando la izquierda en estos días, no es para que España tenga una respuesta bilateral, brutal y descontrolada, es sencillamente para que nuestro gobierno haga algo más que “esperar” a que a la gente se le olvide.
3- Respecto a esperar, ¿A qué estamos esperando? Nuestros periodistas no pueden entrar en el Sahara, nuestros parlamentarios y europarlamentarios tampoco pueden. ¿A qué esperamos para pedir una misión internacional, multilateral, avalada por la ONU, el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa, la Unión Africana o quien sea necesario? ¿Qué oculta Marruecos? ¿Tenemos que fletar un barco llamado “free sahara” con observadores y que Marruecos lo aborde y mate a los activistas? ¿Tenemos que esperar a que Marruecos termine el trabajo para decir Jo, pobres saharuis sí que les han dado duro?
4- Por último, pero no menos importante y mostrando un poco de esa “responsabilidad” cuya falta se nos achaca, es necesario contemplar la posibilidad de que el Frente Polisario retome la violencia. Durante la huelga de hambre de Aminatou Haidar hubo un riesgo real sobre todo si ella llegaba a morir. Esta escalada de tensión solo acerca ese fatídico momento, que si bien posiblemente no pone en riesgo al reino de Marruecos de forma clara, si puede amenazar la estabilidad de la región y si nos ponemos egoistas, también nuestros intereses en toda la región.
Así que Don Ramón, lo que la izquierda pide, no es una locura, lo que la izquierda pide no es un gesto unilateral o bilateral a lo loco, sencillamente lo que la izquierda pide es que este gobierno, para variar, haga algo.
Salud!

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