Primarias

A raíz de la actualidad del PSM, parece que han salido del armario, los sistemas de primarias para elegir candidatos y candidatas, en Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid ya tuvimos nuestra dosis de debate, sobre si primarias sí, primarias no, abiertas a la ciudadanía solo para militantes, pero parece que el debate se ha vuelto a encender con el enfrentamiento Trinidad Jimenez Vs Tomas Gomez por ver quien le disputa la presidencia de la Comunidad de Madrid, desde el PSM, a Esperanza Aguirre.
Lo primero sería decir que son las primarias. Las primarias son unas elecciones más o menos internas que realiza un partido para designar a sus candidatos para una futura elección a cargos públicos.
Lo segundo sería decir, que en nuestro actual sistema de partidos, las primarias tienen un dificil encaje y que para que este modelo funcione, deberían cambiar bastantes cosas en los partidos. Me explico, tanto la Ley de la Reforma Política de 1977, como la Constitución Española de 1978, como la Ley de Regimen electoral de 1985 (una casi fotocopia del sistema diseñado en 1977), son leyes que en los comienzos de esta etapa democrática buscaron fortalecer a los partidos políticos en general y a algunos tipos de partidos en particular (no hablo de una conspiración judeo masónica para fortalecer a determinados partidos, sino de que el sistema está diseñado para primar a dos grandes partidos de ámbito estatal) y convertirlos en los elementos centrales de la democracia y de paso acabar con lo que se llamó la “sopa de letras” (una explosión de siglas y partidos que surgieron muerto el dictador).
Esto ha tenido como efecto que los aparatos de los partidos, es decir aquellas personas que son presidentes/as, secretarios/as generales, coordinadores/as y todos sus equipos, tengan un enorme poder dentro de los partidos lo que cercena, en muchos casos, la democracia interna. Esto también tiene como efecto que los partidos tengan bastante control sobre lo que hacen sus miembros en los parlamentos e instituciones a los que pertenecen y que además se entienda de forma más o menos explicita que quien manda en el partido será quien sea candidato/a en las siguientes elecciones.
Esto no solo es un problema de cultura política que lo es, sino que al tener tanto poder los aparatos de los partidos, hace peligrar la posibilidad de unas primarias internas en las que los candidatos alternativos tengan realmente posibilidades de vencer y si logran vencer, tengan realmente posibilidades de ganar las elecciones sin que sea su propio partido quien acabe con él o ella (El caso más sangrante de todos, aunque de este tipo de casos la corta historia de las primarias en nuestro país está llena, fue como el aparato del PSOE se cargó a Borrell). Es decir, que para que las primarias (método por el que abogó firmemente) pudieran funcionar, necesitaríamos también democratizar internamente nuestros partidos, y no creo que esto sea un caso de que es antes el huevo o la gallina, sin democracia interna, no puede haber unas primarias que tengan garantías de proceso y resultado.
Por otro lado se abre un debate sobre si primarias tradicionales, o abiertas. Las primarias tradicionales son aquellas en las que todos los militantes son llamados a votar, un militante, un voto, el militante que obtiene más votos es proclamado candidato (se suelen poner algunas limitaciones para presentarse como candidato, como un mínimo de avales de cargos internos o de firmas de militantes para evitar que se presente mucha gente).
Las primarias abiertas, son un modelo, aparentemente puesto en marcha en Italia, donde cualquier ciudadano puede inscribirse en un censo elaborado por el partido pagando una mínima cuota, e incluso puede presentarse como candidatable (si cuenta con algún aval en el partido). Bien, a pesar de que la idea parece bonita, a mi me causa un cierto resquemor, por los siguientes motivos:
1º- La posibilidad de que se produzca un Boicot externo al partido y se apunten ciudadanos para votar al peor candidato posible o incluso se trate de presentar a un candidato sólo para hacer daño, a fin de cuentas 1 ó 2 euros que cuesta inscribirse no es dinero.
2º- La devaluación de la figura del militante. Si hasta los candidatos pueden ser elegidos por y de fuera de la organización ¿Dé que sirve peretencer a ella?.
3º- Los choques de legitimidades. Ya ha sucedido que un cargo público de un determinado partido ha votado en contra de lo que colectivamente decidía su partido, e incluso lo ha abandonado sin devolver su acta, si a esto le sumamos que una persona elegida por primarias abiertas tendría una legitimidad que no nace del partido sino de más allá ¿Qué obligación tiene esa persona de cumplir los acuerdos colectivos?.
4º- El riesgo de afianzar aun más en nuestro país el personalismo de la política, el individualismo, los caudillos y los caciques.
De tal manera que soy reacio a este sistema sobre todo con el actual sistema de partidos y sistema electoral que tenemos ,otra cosa , que posiblemente fuera muy necesaria, sería plantearnos otro sistema de partidos y otro sistema electoral y ver que encaje tienen las primarias abiertas en él No obstante tengo mucha curiosidad por ver como culmina todo el proceso de primarias abiertas puesto en marcha por los compañeros de IU Valladolid. Ya han elegido a su candidato, pero me gustaría ver si realmente tiene efecto en la ciudadanía.
Una cosa importante que tengo que decir sobre el método de elección de candidatos, es que pertenecer a una organización requiere de lealtad, que muchas veces, las decisiones que se tomen nos podrán gustar más o menos, que muchas veces, incluso la forma de tomarlas nos podrán gustar más o menos, pero cuando son tomadas, debemos asumirlas, no sin critica, pero asumirlas y sino debemos de plantearnos abandonar la organización (no sería la primera ni la segunda que yo abandono por este motivo). Lo que no se puede hacer, es ir en las listas y por delante o por detrás poniendolo todo a parir o boicoteando el trabajo de la organización, o utilizar a los amigos para que lo hagan, o permitirles sin replica alguna que lo realicen, y sobre todo cuando se pide democracia interna , primarias y todo tipo de métodos revolucionarios lo que hay que hacer es predicar con el ejemplo.
Salud!

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One Comment  to  Primarias

  1. Hugo says:

    Por fin me lo leo. Está muy bien.
    Yo soy partidario de las primarias para el conjunto de la lista en general por tres razones:
    -Alguien tiene que elegir a los candidatos y cuanta más gente participe en la elección, mejor.
    -Las primarias, si se dan con debates sanos, son una forma de activar electoralmente a la militancia, de ponerla a pensar y hacer cosas de cara a sacar buen resultado electoral.
    -Son una forma de exponer públicamente a la organización y a quien finalmente vaya a ser candidato.
    De todas formas, por ejemplo, ahora se está criticando que Tomás y Trini no hacen ni una propuesta política. Yo creo que no deberían hacerla por el tema de las legitimidades que tú planteas. En unas primarias no creo que se debiera evaluar el tipo de políticas que se defenderá (que deben ser primero el programa electoral para cuya elaboración también sería fundamental la democracia interna y luego las políticas que colectivamente decida la organización). Creo que en unas primarias se debería valorar la lealtad con la organización (la confianza que los militantes tengan en que no va a tomar las decisiones que le peten sino las que se decidan colectivamente), la capacidad de trabajo, las “tablas” retóricas, la renovación, el género, la situación orgánica (si se quiere bicefalia o concentración de cargos), el conocimiento de los temas principales del programa y también el gancho electoral. La mayoría de esas cosas sólo le importan a la militancia. Y yo también creo que ser militante debe querer decir algo, aunque se flexibilicen mucho las formas de militar.
    En fin, es un tema más complejo en lo teórico de lo que algunos quieren exponer aunque ellos lo hagan complejo sólo en la práctica P.e.: los psocialistas que ahora defienden que es guay para el PSM hacer primarias regionales tendrán que explicar por qué no las hacen también para el Ayto de Madrid. Es un doble discurso que nos sabemos de memoria, mucha gente no defiende tal sistema siempre o tal otro, sino que defiende siempre el sistema con el que cree que va a ganar.

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