Ni ni ología

Con esto de los ni – ni hay una desinformación bastante grande, el otro día a raíz de un artículo en el blog de Escolar, y que hacía referencia a uno de El Pais, localicé un gazapo, ambos artículos afirmaban que el 43,6% de los jóvenes ni estudiaban ni trabajaban, cosa que no era cierta. Después, escolar, comentaba otra cosa, que tampoco es exacta, desde aquí quiero dar unas pinceladas sobre la cuestión. Los datos salvo que diga lo contrario, provienen de EUROSTAT.
El paro juvenil (15-24 años), en el tercer trimestre de 2010 era del 40,7%, el de la UE-27 del 20,4%. Esto, significa única y exclusivamente que: de todos los jóvenes que en el tercer trimestre de 2010, trabajaban o buscaban trabajo, el 40,7% no trabajaba. Y no nos da ninguna información sobre si estudian o no estudian, o si son del Madrid o del Barcelona.
La tasa de empleo juvenil, en el tercer trimestre de 2010 era del 26,2%, y en la UE-27 del 35,2%. Esto significa única y exclusivamente que: En el tercer trimestre de 2010, un 26,2% de todos los jóvenes de 15 a 24 años, estaban trabajando. Como dato comparativo indicar que en el tercer trimestre de 2007, el 41,2% de los jóvenes estaba trabajando. Tampoco nos indica este dato si estudian o no estudian y tampoco se fija si los jóvenes que no estaban trabajando buscaban o no buscaban trabajo, pues este indicador se calcula sobre la población total y no sobre la activa.
En el año 2009, según datos de la OCDE, el 15,3% de los jóvenes de 16 a 24 años, en España ni estudiaba ni trabajaba. Ahora bien, por culpa del programa de la sexta, “generación ni-ni”, en cuanto damos este dato, parece como si ese 15,3% fuese igual que aquellos chavales que aparecían en el programas, es decir que no quieren estudiar ni trabajar, que se encuentran en grave riesgo de exclusión social y eso está muy alejado de la realidad:
Según un estudio en el que participé, elaborado por el Colegio de Politólogos y Sociólogos para el INJUVE, el porcentaje de jóvenes de 16 a 29 años (nótese que el intervalo de edad es diferente) que no estudian y no trabajan, que no desean estudiar, que no desean trabajar y que no presentan ningún tipo de impedimento para hacerlo (como una discapacidad o enfermedad grave, o tener que cuidar a algún familiar) es del 1,73% (Los datos salen de un análisis de la EPA del tercer trimestre de 2009). Ahora ¿qué pasa con el resto de jóvenes que no estudian y no trabajan?, Bueno pues sus situaciones son muy diversas:
Las situaciones van desde jóvenes profesionales con diplomaturas, licenciaturas e incluso masters que no han sido capaces de insertarse laboralmente en su profesión o si lo han conseguido, ha sido de forma muy precaria, perdiendo sus trabajos durante la crisis, y que ahora aceptan cualquier trabajo, hasta jóvenes que abandonaron sus estudios de forma muy temprana incluso sin terminar la ESO, algunos víctima del fracaso escolar (que se sitúa en torno a un 30% en nuestro país), otros, sencillamente lo hicieron por las oportunidades salariales tanto en el sector de la construcción como en el de servicios (que creció también desmedidamente gracias a la burbuja inmobiliaria), y que ahora son incapaces de encontrar trabajo, porque como ellos mismos decían en los grupos de discusión “Te piden el graduado hasta para ser cajero”.
El alto porcentaje de jóvenes que no estudiaban y no trabajaban en 2009 puede tener también que ver con que la crisis no envió al paro a todos los jóvenes que estudiaban al mismo tiempo, sino que fue progresivo y que además muchos durante un tiempo siguieron buscando trabajo. Si a eso le unimos que la educación pública tiene unos plazos de matricula nos encontramos que por ejemplo un joven que se quedara en paro en Marzo de 2009, hasta Septiembre de 2009 no podría matricularse. En mi opinión, (y es importante resaltar que es una opinión), el porcentaje de jóvenes que no estudian y no trabajan puede descender en 2010, debido a que ha habido un aumento muy importante de las matriculaciones en universidades e institutos, pues muchos jóvenes viendo que no pueden conseguir trabajo han decidido refugiarse en la educación a la espera de que pase el temporal. Esto no es de por si bueno, corremos el riesgo de que jóvenes que han ingresado en la universidad solo para hacer algo mientras pasa la crisis, no terminen sus estudios cuando mejore la situación económica y pueda encontrar trabajo, y por otro lado tendríamos que preguntarnos, ¿Formarse para qué? ¿Para emigrar a Alemania? ¿Para estar subempleados? Hace falta una reflexión más profunda, y reformas, no del mercado laboral, sino de nuestro modelo de productivo y nuestro sistema educativo, ese es el único futuro para los jovenes.

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One Comment  to  Ni ni ología

  1. Un Nini says:

    No hace mucho que el Ministro de trabajo resaltaba la importancia de la educación para afrontar la crisis actual… A título de opinión personal coincido contigo en que la formación no es del todo un buen parche. Y no creo que en todos los casos podamos hablar de una educación de calidad.

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