El sindrome de Ferrán Adriá

Recientemente, a través del perfil de Facebook de un buen amigo, que ha conseguido llegar a profe de la facultad , y al que estimo tanto personal como intelectualmente, llegué a un vídeo que tengo que confesar que en un primer momento me enfadó, y que luego me estimuló mucho ,en el sentido de la necesidad que tenía de elaborar un texto que rebatiera algunas cosas de las que decía. El vídeo en cuestion es este:

Lo primero que yo haría, si fuese ella, sería preguntarme si el montador de esta pieza y la entrevistadora me odian profundamente. La manera en la que está construida la entrevista, con esas transiciones de la cámara moviéndose mostrando un espacio urbano pretendiendo crear no se que sensación y sin que aparezcan las preguntas de la entrevistadora, hace que el discurso de la profesora, parezca caótico y confuso.
Lo siguiente que hace es usar una serie de palabras que yo no usaría en una entrevista divulgativa, creo que habría que hacer un listado de palabras prohibidas para intelectuales y posmodernos, cuando son entrevistados. Performativo creo que podría ser una de ellas.
Ya ,entrados en contenido y olvidandonos de la forma, quiero resaltar una serie de cosas:
En el principio de su intervención, habla de que la asignación sexual no se hace mediante un análisis cromosómico y que ésta se asigna mediante criterios estéticos y visuales, yo lo llamaría observación ,que suena más científico pero bueno; para después preguntarle a la entrevistadora “¿Tú conoces tu carta cromosómica?” y procede a responder “no, y sin embargo sigues teniendo absoluta certeza de que tu género es femenino…”. Aquí comete, en mi opinión un tremendo error :
El error es mezclar sin ningún tipo de matización el concepto de “Sexo” que es una cuestión biológica y si afinamos más, cromosómica, con “género” que es una construcción psicosocial. Es verdad, que el género se construye sobre la base del sexo, o que es asignado sobre este, pero tratar de invalidar el sexo porque no estamos de acuerdo con como está construido el género, sería como pedir la disolución del estado porque no estamos de acuerdo con los impuestos altos.
Otra cosa que hace ,en esta primera parte, es atacar a la ciencia, invalidarla porque según ella “encuentra lo que busca”. Muy bien, si aceptamos el relativismo epistemológico (véis otra expresión que debería estar prohibida en el diccionario), es decir, que la construcción del conocimiento y de la ciencia es una de las funciones de una sociedad y que por tanto se ve influida o determinada por ésta y que por tanto el conocimiento y lo que se considera real puede variar en función de la sociedad o incluso del momento histórico, al menos deberíamos reconocerle a la ciencia que es en nuestra sociedad, por el momento, la mejor manera de ponernos de acuerdo sobre más o menos lo que es la realidad. Y sino, que alguien me explique otro, porque muchas veces estos discursos me recuerdan al sketch del derecho a parir de la vida de Bryan:

2- Otra cosa en la que no termino de estar de acuerdo, es en que las identidades sexuales aparecen en la modernidad y que ahí son calificadas como normales o perversas. Es posible que el concepto identidad , sí nazca en la modernidad (pero porque no creo que ninguna identidad sea prexistente a ésta), pero la descalificación hacia la homosexualidad y sus prácticas es muy anterior a ésta:
Cito un pasaje del nuevo testamento, como prueba:
Romanos 1:24-28

“27: Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28:Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben.”

Este Pablo, (o quien redactase esta carta), sí que estaba hecho un moderno.
3- El discurso sobre la testosterona ya es el momento en el que el Sindrome de Ferran Adría, el cual no he descrito aún, hace su aparición con más fuerza que nunca, antes de hablar de este síndrome, para poneros en situación necesito que veáis un vídeo, os pido que busquéis la metafora en él:

Bien, el síndrome de Ferrán Adriá, tiene como primer síntoma en las ciencias sociales, el deconstructivimos hasta el absurdo. Se trata de coger un plato combinado de un bar de carretera, que podríamos decir que en nuestra metáfora es cualquier fenómeno social, tirar el huevo frito, casi todas las patatas y casi todo el filete, que podríamos decir que son los distintos componentes y actores del fenómeno social, y con el trocito de filete y la patata que nos quedamos decir:
-“EUREKA” esta es la clave fundamental del fenómeno social estudiado y el próximo escenario de lucha donde todo se decidirá y todo cambiará.
Yo soy más partidario del plato combinado, que de las sofiscticadas creaciones del bulli tanto en el plano culinario, como en el intelectual, porque encuentro profundamente incompletas e inutiles estas deconstrucciones a no ser que tengan un fin analítico y sirvan para luego volver a integrarse de manera coherente en una teoría más amplia y sistémica.
Ejemplos en el discurso, para mi ,el más claro, cuando pone de manifiesto como una profunda desigualdad, el que cualquier hombre pueda acceder a hormonas femeninas en una farmacia, mientras que las mujeres tienen más dificil acceder a la testosterona. Que por cierto, tal y como me recordó una amiga es que estrogenos y testosterona están presentes en hombres y mujeres (solo que distribuida en cantidades diferentes), y añado yo que lo que sí es una construcción social es considerarlas hormonas de hombres, o de mujeres (construcción que con su discurso ella ayuda a mantener)
Por último, su speech sobre la pornografía está anticuado. Tal y como salió en la conversacion con Ricardo, cuando le estuve comentando la idea de este post, hoy la pornografía gracias a las nuevas tecnologías es tremendamente diversa, si miramos en internet la tremenda oferta que hay, podemos observar que las formas, los espacios, los tiempos, los modos se han multiplicado, más que nada porque la pornografía denominada “amateur” crece de una manera increible. Otra cosa que dice, es que la pornografía establece pedagogías de la sexualidad, y vuelve a cometer otro error y además tremendo. La pornografía, como mucho, establece pedagogías de la práctica sexual que son una parte de la sexualidad, pero la sexualidad es mucho más que una mamada, la sexualidad es el placer, los sentimientos, la relación y otras muchas cosas, todo eso no se ve reflejado en la pornografía, al menos, no en la pornografía hetrosexual masculina.
Pues nada muchas gracias por llegar hasta aquí.

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2 Comments  to  El sindrome de Ferrán Adriá

  1. Muy buen post, me reí mucho leyéndolo y viéndolo. La verdad es que entiendo tu planteamiento, aunque a mí no me produce la rabia que a ti, más bien me produce risa. Lo que no quiere decir que no entienda el grave efecto que estos personajes tiene sobre las ciencias sociales. Aún cuando es un efecto más externo que interno, es decir, creo que afecta la impresión de los legos, y crea un descrédito en la comunidad académica hacia las ciencias sociales, creo que el peor efecto es la tremenda confusión que generan respecto de los que es un esfuerzo serio por describir hechos sociales y lo que es un esfuerzo serio por buscar sentido a la propia biografía.
    Un abrazo

  2. Angellus says:

    Ya te lo comenté en mi casa. En mi humilde opinión el discurso de esta señora es acerca de el sexo de los ángeles. Como hablamos en su día, la ciencia (social o no) y el entorno académico se rigen (o deberían de)por inercias que buscan la iluminación o el conocimiento, cierto. Sin embaro, como también comentamos también hay mucho “espabilao” que busca justificar su sueldo a fin de mes. Reconozco que mi punto de vista es segado porque no conozco de esta señora más que lo que me has contado y lo que he visto en este post, pero por el discurso que tiene me recuerda mucho a esos “nuevos divulgadores”. Es decir, “profesionales académicos” que no encuentran mucho reconocimiento dentro de sus esferas profesionales y que buscan el reconocimiento de la “masa no ilustrada”. No me refiero al empleo de palabrejas como “performativo” sino a la presentación de premisas revolucionarias o inflamatorias, aunque poco sostenibles.
    Saludos.

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