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Necestiamos un pies negros

Llevo ya un tiempo diciéndolo, necesitamos un manos limpias de izquierdas, y la genial Albita Klein, me dio la idea del nombre, “pies negros”.
Necesitamos una organización que nos permita llevar a los tribunales a los responsables de la crisis, que no es tal, sino una monumental estafa. A la lucha en las calles y en las instituciones, debemos de sumarle la lucha en los tribunales.
Esto es necesario por dos motivos:
El primero es que de toda esta gigantesca concatenación de tropelías a la que llamamos “crisis” tienen que dirimirse responsabilidades, y no sólo políticas. Alguien se lo está llevando crudo, alguien está ganando con esto, y los tribunales tienen que dirimir si hay responsabilidades legales en esto. Si no las hay, se demostrará que nuestro estado de derecho no es tal.
Lo segundo es que no podemos ceder espacios de lucha a la extremaderecha. Nos debe hacer reflexionar que ahora sea necesario que nos pongamos a pensar en como es posible que se nos adelanten en estas cuestiones y qué es lo que podemos hacer para que no vuelva a suceder. Será nefasto si de esa reflexión no sale una propuesta para la acción y ponemos en marcha las estructuras necesarias para lanzar una verdadera ofensiva judicial sostenida en el tiempo contra quienes están atentando contra nuestros derechos.
Tenemos que dejar de ir a remolque, tenemos que tomar la iniciativa y la acción judicial es otro de los ámbitos que no podemos dejar sin tocar.
Ahora parece que IU presentará una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, pero me sigo reafirmando, necesitamos una estructura permanente y organizada.

#12M15M Sigue siendo necesario ejercer el poder

“Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza” A. Gramsci

Hace casi un año escribía una reflexión sobre la necesidad de que el movimiento 15M se plantease seriamente la necesidad de ejercer el poder y trascendiera más allá de la reivindicación programática y la simple protesta. El riesgo de no hacerlo era que pasadas las elecciones que es el momento de vulnerabilidad al que se someten las élites partidarias, la oleada de recortes sociales,privatizaciones y represión se recrudecieran. Creo que no era un miedo infundado.
Ayer leía un post de un gran descubrimiento que ha sido Ricard Aris , donde justamente pareciera que el movimiento 15M y sus integrantes no tuvieran/tuviéramos* la obligación de buscar soluciones e incluso llegado el momento acumular el poder necesario para ponerlas en marcha. Especial descauerdo me genera esta frase:

“Sentarse en el suelo levantando las manos y gritar “estas son nuestras armas” hasta que los políticos se quieran dar cuenta de que no nos vamos a ir, por muchas cargas policiales que se produzcan contra menores en los colegios o en las plazas contra iaioflautas.”

Lo primero es que me genera rechazo porque yo no estoy dispuesto a regalarle a la élite la palabra política. La política es la base de nuestra vida social, y el movimiento 15M también hace política y debe seguir haciendo política. “Política”, al igual que nuestras plazas es una palabra que debemos reconquistar y volver a dotarla de significado, y arrancarla de esas concepciones tan pobres que solo entienden que se hace política en las instituciones y en las cúpulas de los partidos. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de volver a convertirnos en idiotas (en el sentido que le daba Aristoteles).
Lo segundo es el sentido táctico de las movilizaciones. Es un error considerar que las manifestaciones son un fin en sí mismo. Las manifestaciones, son el equivalente al momento en el que los generales hacían formar a sus tropas frente al otro como una manera de mostrar su capacidad frente al enemigo, si después no hay voluntad de ir a la batalla, o no hay plan de batalla, de poco servirá. Otra de las funciones que tienen las manifestaciones es la del reafirmamiento colectivo al encontrarse miles de individuos en un mismo lugar, por un mismo motivo, y bajo unas señas comunes. De ser un éxito se refuerza tanto la propia identidad colectiva, como la sensación de capacidad que el individuo tiene al pertenecer al colectivo. Si después con esa capacidad no se hace nada, el efecto de estas manifestaciones lejos de ser transformador, se convierte en sedante, y en un derroche. Es ahí donde nace las reivindicaciones de hacer más hacia el 15M, si no se va más allá, se está derrochando una capacidad preciosa, necesaria para hacer frente a lo que se nos viene encima, y para generar la alternativa.
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*La columna Noroeste a su paso por el Senado en manifestación del 19J
Hasta el momento el 15M ha tenido una gran capacidad de conmover y agitar, ha logrado instruir a muchas personas y se ha convertido en una “escuela de militancia” pero ahora, sin cagarla y sin provocar heridas, para que nos entendamos ,sin producir un DRYgate (que no me parecen para nada mal sus fines, sino sus formas), es, en mi opinión, el momento de organizarse.
Es el momento de organizarse, y ejercer el poder:
Iniciativas como la PAH (prexistente al 15M pero que ha tenido una relación treméndamente simbiótica con el movimiento), la oficina precaria, la creación de medios alternativos como el Madrid 15M o AgoraSol, la puesta en marcha de centros sociales, las acciones desobedientes de los yayoflautas, o la participación de muchas asambleas en la anterior huelga general junto al sindicalismo de clase son ejemplos de algo que es mucho más potente a la larga que una macromanifestación + acampada, que además corre el riesgo de convertirse en folclore, una vez las instituciones se den cuenta que pueden permitirla “dentro de unos límites” y reprimirla cuando real o imaginariamente se superen.
Actualización 14:11 – Este Artículo de “El Pais” ilustra muy bien las iniciativas hacia las que se deben enfocar las energías ”
Y es de verdad el momento de organizarse porque lo que se nos viene encima, no tiene que ver con lo que la lucha había sido hasta ahora (y que partidos de izquierda transformadora y sindicalismo de clase tampoco fuimos capaces de ver, y en muchos casos tampoco lo están viendo nuestros dirigentes):
Esto ya no es el clásico partido de futbol americano donde los partidarios de la igualdad y los partidarios de la desigualdad en nombre de la “libertad individual” (la clásica lucha izquierda-derecha), o los de arriba contra los de abajo (la lucha de clases), confrontábamos y avanzábamos más o menos la línea. Estamos, como dice una querida y muy fraternal rival, ante un cambio en las reglas fundamentales, ante un cambio de deporte incluso, estamos ante la posibilidad de un neofeudalismo. Y volviendo al gran Antonio Gramsci:

“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos “

Y es que los monstruos, compañeros y compañeras, de momento, nos están ganando la partida.
*Por honestidad diré que aun apoyando el movimiento todavía no sé si me siento miembro de él, o sólo alguien que lo apoya con mucha fuerza y participa eventualmente.

Reflexiones tras las elecciones

Dos vídeos muy cortitos para comenzar la entrada


Las elecciones de ayer tuvieron un resultado agridulce, por un lado Izquierda Unida tuvo un buen resultado, una subida de 600.000 votos, y pasar de tener 2 (1 de ellos de ICV) diputados a 11 (aunque a esos 11 hay que descontarle 2 que son de ICV y uno de la Chunta). Conseguimos meter a gente muy valiosa en el congreso de los diputados, entre los que para mí destacan Gaspar Llamazares, y Alberto Garzón, destacan no porque sean mejores que los demás, sino porque al principio de la campaña intuíamos que era posible, pero no estaba asegurado.
Pero citando el primer vídeo “No empecemos a chuparnos las pollas todavía” porque como digo es un resultado agridulce puesto que el Partido Popular obtuvo una mayoría absoluta y eso bajo ningún puto de vista (aunque el PP hubiese obtenido 176 diputados e IU 174) es una buena noticia. Puede ser como el segundo vídeo que aunque pensemos que la Guardia Civil ha perdido las elecciones, pero las ha ganado la Secreta, y que son los mismos, pues además de que sigan siendo los mismos, se nos ha quedado Fermín por el camino, que era el único que de vez en cuando tenía un brote de conciencia social, y que apostaba por las libertades políticas y los derechos civiles.
Este resultado no es el final de un camino, es un hito en él, y de nosotros y nosotras depende mucho el que sea un camino de no retorno hacia la construcción de una alternativa viable al modelo neoliberal. Para mí, hay una hoja de ruta fundamental:
1- Finalizar la refundación como proceso, la refundación debe ser una metodología. Cuando hablamos de un proceso, entendemos que este tiene un principio y un fin. Considero que la refundación no debe de tener fin; los movimientos sociales nacen, crecen , a veces se reproducen, y o mueren, o cristalizan en una organización más permanente, o se transforman. Los movimientos sociales son el origen de muchas de las ideas que impulsan a la izquierda alternativa, y por ello una fuerza como IU debe estar constantemente abierta. Por tanto considero que debemos de dejar de entender la refundación como un proceso y comenzar a entenderla como nuestra forma de trabajar porque sino en 8 o 12 años tendremos que iniciar otro proceso, más cansados, más defraudados y más solos.
2- Hay que converger para luchar mejor, tenemos que converger con otros partidos políticos de la izquierda alternativa e incluso con alguna gente del PSOE. Tenemos que converge con laso organizaciones sindicales y también ayudar , en la medida de nuestras posibilidades, a converger a los sindicatos: CCOO y UGT ya convergen bastante, pero también tenemos que intentar traer a la CGT y a cuantos otros actores sindicales sea posible. Ni que decir tiene que debemos converger no solo en las instituciones, sino también en la calle y que ahora que no hay elecciones a la vista, creo que podremos trabajar también mucho mejor con el 15M sin que ninguna de las partes sienta suspicacias.
3- Tenemos que limpiar nuestra casa. .Como dice Anguita, debemos ser un ejemplo, y como en todos sitios , en nuestra organización hay ejemplos muy malos. Que suceda en todos sitios no significa que podamos quedarnos tranquilos, porque nosotros no podemos permitírnoslo.
4- Trabajo, trabajo y trabajo, no hay otra receta.
Salud!

5 motivos por los que quiero un #madridsinpapa

Antes de comenzar reafirmarme en lo que siempre he dicho, a mi que el papa venga o no venga me es indiferente, mientras haga una visita como cualquier jefe de estado, y aquellas actividades que realice extra, (como un happening de miles de personas) sean pagadas con dinero de su propia institución. Creo que todo el mundo tiene derecho a creer en lo que quiera, y debe tener libertad para hacerlo y vivir su vida como mejor considere, pero no a costa de imponer a los demás sus creencias religiosas, ni recibiendo subvención por ello. Dicho esto mis 5 razonas para apoyar un #madridsinpapa.
1- Lo primero es observar que no existe consenso dentro de los cristianos católicos sobre esta Jornada Mundial de la Juventud. Me parece muy interesante esta delcaración del foro de Curas de Madrid y cualquier persona que profese esa fe seguro que encuentra argumentos confesionales interesantes.
2- Me incomoda y me inquieta la relación entre los poderes económicos, responsables de la crisis y de la injusticia en la que vivimos y esta visita del Papa. Entre los patrocionadores, están el Corte Ingés (conocida por explotar a sus trabajadores y recortar sus derechos sindicales), Coca Cola (conocida por explotar a sus trabajadores y relacionada con asesinato de sindicalistas en Colombia) , la SGAE (creo que no es necesito argumentar), Bankinter o el Banco Santander (ganadores de la crisis en palabras de su presidente). Cualquier buen cristiano recordará ese momento épico del Nuevo Testamento en el que los mercaderes son expulsados del templo, quien no lo recuerde y profese la fe cristiana le recomiendo una relectura.
3- Me molesta que se presten espacios públicos para la JMJ como los polideportivos y no porque se presten para una actividad de los católicos, no. Me molesta porque siempre que un ciudadano/a normal pretende organizar algo utilizando instalaciones públicas, aparecen una multitud de problemas (y sé de lo que hablo porque llevo desde los 12 años metido en el asociacionismo) y de repente, ante esta actividad todo son facilidades. Esto lo que hace es poner de manifiesto que algunos son ciudadanos de primera, y otros lo somos de segunda.
4- Estoy convencido que la Jornada Mundial de la Juventud no se autofinancia con dinero procedente del patrimonio de la Iglesia. Sin entrar ya en los millones y millones que anualmente recibe la iglesia de nuestros impuestos (algo que va en contra del propio concordato con la Santa Sede pues en él se explicita que la iglesia debería ir caminando hacia su autofinanciación), existen una serie de gastos que vamos a afrontar todos como el mantenimiento de los espacios públicos que se van a utilizar, los descuentos en el transporte público, el despliegue de seguridad. Pero también, hay otra vía por la que vamos a pagar y es el patrocinio de empresas e instituciones públicas: Aparecen como patrocinadores el Canal de Isabel II (empresa pública por el momento), el Consorcio de Transporte de la Comunidad de Madrid (institución pública por el momento), Caja Madrid (caja pública hasta hace bien poco). Como Media Partner aparece Telemadrid (televisión pública), y como “empresas 2011” de La Caixa (caja pública). Es decir, que no es que vaya a costar, es que la visita YA nos ha costado dinero público.
5- Y la más importante. Cuando un jefe de estado o jefe de gobierno viene a nuestro país, o los nuestros van a otro, el protocolo les indica que deben de atenerse a unas ciertas normas y tratar de no realizar injerencias en la política del país. Aquellos que nos acusan a los laicistas de politizar la visita del Papa, deben de tratar de recordar las marchas contra el aborto organizadas desde la iglesia, la oposición POLÍTICA y frontal que esta institución hace y ha hecho contra leyes como la del aborto, el divorcio,la muerte digna, el matrimonio homosexual y muchas otras. Si la iglesia Católica no quiere ser objeto de debate político, lo que debe de hacer es dedicarse a lo suyo, a la fe y no a hacer propaganda política y si se considera que no se puede defender la fe, sin hablar de política, entonces te sometes a las reglas de ésta.
Como he dicho muchas veces, al tiempo que estoy contra esta visita por los motivos antes expuestos, siento un profundo respeto por las creencias de cada persona, creo firmemente en la libertad de cada uno para vivir como desee, mientras no haga daño a otros (y hacer daño, me refiero al real, no que a alguien le ofenda que dos personas del mismo sexo se casen) y admiro muchísimo a algunos cristianos de base, principalmente por su forma de vida fundamentada en su fe y centrada en el servicio a los demás, la tolerancia y el respeto, frente a algunos católicos hooligans de misa dominical y golpe en el pecho y el resto de la semana a ser un verdadero hijo de puta, o una nueva generación de fanáticos, “católicos de facebook”, que lo más católico que hacen, es pegar cosas en su muro a favor de la visita del papa.
Estoy seguro que la fe se puede vivir de otra manera, menos mercantil, más respetuosa y tolerante, y más democrática.
Salud!

Paz positiva, paz negativa, #15M y #londonriots

Venía escuchando el programa “En días como hoy” de Radio Nacional de España, cuando he escuchado algunos comentarios de supuestos indignados que condenaban el uso de la violencia en las protestas de Londres, y ponían de ejemplo la expresión de protesta pacífica que esl el #15M en nuestro país. Ante todo, citar a otro gran compañero, esta vez politólogo Rubén Sánchez, que nos viene a decir que comparar lo de Londres, para bien y para mal, es pura demagogia. Como Rubén creo que ambos movimientos de protesta son muy diferentes, y que lo único que tienen en común es un momento del capitalismo tremendamente malo, donde las poblaciones están sufriendo mucho. Pero este post, no va a tratar de esclarecer las diferencias sociodemográficas y políticas entre ambos movimientos, sino ahondar un poco en eso del “pacifismo”.
Generalmente y en la calle se ha entendido siempre “la paz” como ausencia de conflicto explícito. Por poner un ejemplo cotidiando, tu puedes odiar a tu vecino, puedes desear su muerte por mantener relaciones sexuales a las 2 de la mañana un martes sin dejarte dormir y trabajando tú al día siguiente, puedes desearle grandes desgracias a él y a su perro cuando encuentras pelos de su animal en tu ropa tendida, pero mientras no subas, le grites, e incluso quizás le metas dos ostias, se entenderá que hay “paz” entre vosotros (para nada estoy usando este blog para liberar las tensiones que me genera mi vecino de arriba). Esta forma de concebir la paz, es la forma clásica y tuvo su máximo apogeo durante el periodo de Guerra Fría, en los centros de pensamiento de Estados Unidos y de hecho es el sustrato ideológico de lo que se llamó “La mutua destrucción asegurada“, que en resumidas cuentas consistía en que EEUU y la URSS tenían tantas armas nucleares, que cualquier invasión o agresión directa de uno hacia otro produciría la destrucción de ambos y del mundo entero de paso. ¡Que planazo!
Bien, la otra forma de conceptualizar la paz, tenemos que agradecérsela al sociólogo, Johan Galtung, es la paz positiva. La paz positiva significa la ausencia de violencia estructural. La violencia estructural puede tener muchas caras y tomar muchos aspectos, puede ser tu vecino puteandote aun él siendo inconsciente que lo que hace te perjudica, pueden ser dos superpotencias liberando tensión bélica en tu territorio y arrastrándote a millones de muertos, puede ser encadenar 20 contratos en un año en una misma empresa sin tener opción ni expectativa de mejorar, puede ser que sepas que por razón de sexo, origen, o condición social no vas a tener las mismas oportunidades en la vida que otras personas, o puede ser que por culpa de la especulación y las recetas del FMI de hace 20,30 ó 40 años el país en el que vives sufra una hambruna de la leche y la gente se muera de hambre
La verdad es que el capitalismo a través del estado ha logrado con bastante éxito mantener la paz negativa y cuando vio que esto no era suficiente y que el movimiento obrero era una verdadera amenaza, aceptó la creación del estado del bienestar para mitigar la violencia estructural y tratar de construir la paz positiva. Flaqueando y ya una vez caída la URSS no hubo motivo para temer a los trabajadores y volvimos a la fiesta, se fue recortando cada vez más y más el estado del bienestar y se fue liberalizando el mercado hasta que llegamos a la situación que vivimos ahora, todo unido al uso de los mecanismo gramscianos para convencer a los ciudadanos de que todo era cojonudo
La situación que vivimos ahora, al menos en España, y en muchos países europeos es clara. Aquí paz positiva, lo que se dice paz positiva no hay. Precariedad, dificultad para llegar a fin de mes, recorte de derechos laborales y sociales. Eso por parte de lo que ahora nos ha dado por llamar “los mercados”, de la mano del estado. Pero hasta ahora la ciudadanía en España había reaccionado poco o nada, y se limitaba a aguantar. Las movilizaciones del 15M, aunque algunos no les guste oirlo, son una forma de romper la paz positiva por el lado de la ciudadanía. Legítimamente o no, las movilizaciones generan molestias, interrumpen tráfico, hacen incómodo el acceso a los plenos a los políticos, ocupan espacios públicos, en definitiva se convierten en una manera de “responder”. Otra cosa es que el movimiento se niegue a romper la paz negativa y le regalen flores a los antidisturbios en vez de piedras y cocteles molotov.
Hay algunas informaciones interesantes sobre lo que sucede en Londres, como que los barrios donde se están produciendo las protestas son barrios tremendamente pobres, o con “mezclas explosivas” de población lo que viene conociéndose como guetos . Es decir, que en términos analíticos en España podemos estar mal, pero posiblemente la violencia estructural que sufren en esas zonas, y además de la cantidad, el tiempo que llevan sufriéndola, tenga mucho que ver en esta ruptura de la “paz negativa”. Recordemos también que estos incidentes se han producido a raíz de la muerte de un joven a manos de la policía, que la familia a penas dispone de información, que no pudo identificar el cadaver hasta 36 horas después, que no es el primer tropiezo de Scotland Yard de este estilo (todo esto lo saco de El País de hoy en edición de papel) y un largo etcetera.
En definitiva, comparar el 15M y lo de Londres es total y absolutamente absurdo, pero lo de Londres debería ser motivo de reflexión, es ese otro al que no deberíamos de querer llegar, pero ojo, no creo que sea un aviso para el 15M, es un aviso para gobernantes y mercados pues cuanto más alta es la violencia estructural (es decir, cuanta menos paz positiva hay) más posibilidades existen de que se rompa la paz negativa, a menos que alguien tenga un botón del pánico nuclear.