Archive for the ‘Tiras’ Category

Candy Crush Saga y otros videojuegos de mierda

Odio los juegos de móviles. Los odio a muerte. Y es porque adoro tener una historia ligada a los videojuegos. A los cuatro años, descubrí lo que era un MSX y necesité más. Viví la caída de géneros y su resurgimiento. Intercambié conversaciones y admiración por los records en las colas de diferentes máquinas. Del Operation Wolf pasé al Dinamite Dux. De los del Cadillacs & Dinosaurs al Street Fighter 2. Del Daytona USA al Time Crisis. Del pixel a los sprites. De los sprites al 3D. Del 3D volvimos a los pixels. Somos generaciones orgullosas. Somos estratos que han sedimentado bajo las monedas de la máquina de cambio de los recreativos o del tío del bar.

 

Y aún así, cosas de éstas no, que me enamoro:

 

ANORMAL-Me encanta Candy Crush.¿Puedes darle a me gusta en el facebook para darme una vida en el Candy?

ENTRARI- No se puede dar vida a lo que está muerto. Y tú lo estás.

ANORMAL- Lo que digas. Si no lo haces jugaré al Clash of Titans. Soy tan gamer

ENTRARI-  La cura del cáncer existe, pero no sale a la luz porque quizás salvaría a gente como tú

 

Joder Entrari. Tú es que eres un hater. Joder Entrari, si a la gente le gusta el Candy, déjales que jueguen al Candy. Joder Entrari. Entrari, joder.

 

Sinceramente, tengo una opinión. Lamentablemente no es una humilde. Soy altivo. La edad es la culpable de que las opiniones ajenas me sean intrascendentes. Yonkis defendiendo su chute. Por ello afirmo que los juegos de móviles*1 no son juegos. El jugador de móvil casual es a los videojuegos lo que un gordo de triple bypass viendo un partido al deporte. Un fan que dice entender de algo que no practica. Sin acritud.

 

Explicar que es un videojuego es complicado. Es como contar que es el amor. Sin embargo se puede explicar lo que no es amor, de la misma forma que puedo explicar qué no es un videojuego.

 

Un videojuego no es dar por culo en facebook para poder seguir jugando. Un videojuego no es esperar un reloj para un bonus que llega en seis horas de tu vida. No es algo que propone realizar un pago que elimina ese molesto aplazamiento que te impide seguir. *2 . Un videojuego no es algo que defines con palabras como “desengancharte”, mientras reclutas más gente más desgraciados como tú porque te dan una bonificación. Un videojuego no acaba en sufijos, tales como “-armville”, “-andy Crush”, “-ungle Run”. Un videojuego no te pide pasar antes por tu tarjeta que por tu tiempo libre. Un videojuego, en definitiva, no es algo que se construye alrededor de cómo sacarte más pasta hasta que te des cuenta que no merece la pena*3. Un videojuego no secuestra constantemente la diversión. Y mucho menos, te pide un rescate constantemente.

 

ENTRARI: -¿Recuerdas cuando íbamos a casa de Yoan todos con los monitores y tirábamos de cable coaxial para jugar al Quake?.

MORCAR: – Ya ves tío. Y tu puta rana. Siempre con el puto peluche de la rana a cuestas.

ENTRARI: – ¿Te acuerdas del Starcraft cuando no sabía que el Héctor era daltónico, y yo era los Terran verdes, y él los rojos?

MORCAR: – JAJAJAJAJA. “Por qué me atacan mis tanques” decía. Qué risa tío.

 

Ojalá cuando miréis atrás, vuestras conversaciones de cuando pedíais vidas gratis en facebook, sean tan gratificantes. Ojalá las de mendigar un “Me gusta”, para que vuestros barracones se construyan en la mitad de tiempo, estén tan llenos de anécdotas como las nuestras.

 

Yo ya me sé la respuesta. Ojalá.

 

 

1* Salvo excepciones, que existen. Ahí tenemos al espectacular Monument Valley, o para los hardcoretas el Pixel Dungeon.

2* Los más agudos veis la relación directa con los camellos y la tan manida “La primera es gratis”

3* Porque ojo, un DLC lo pagas y es tuyo. Otra cosa es que sea una mierda que existan algunos DLCs

Patos no, que me enamoro

 

Al margen. Seguimos con ese proyecto personal llamado “Dos Muertes por Minuto”. Harken ya me ha avisado que solo ponga un vídeo. Pero el de Toad es tan bonito, grito tan bien, tan alto y tan claro que no puedo evitar ignorarle. ¡Maldito ego!

Y seguimos con el gameplay al Castlevania. Vampiros con gafas de sol y eso. Porque hubo un tiempo que las Rayban se promocionaban así. Es verdad.

Cómo sé que pasáis mil de llegar a leer hasta aquí aprovecho. Es cierto que TodoslosLunes llegado a este punto de la historia contará el doble de publicaciones. Es más trabajo, está igual de bien pagado y tiene truco. Pienso tirar de histórico y recuperar tiras más viajas y adaptarlas al nuevo formato. Ya me diréis. Eso si, por favor, disculpad si no viene con texto-tocho. Sé que os aburre, pero no os imagináis lo que cuesta a veces

Niños no

Aquí estoy yo mandando un mensaje anti niños el día de los Reyes Magos. Ese soy yo.

nenes-no

El origen de esta tira es una mezcla de un monologo que la gente parece adorar (también es fruto de conversaciones de twitter, ahem @yonosoyrara). Tener niños. Ser padres o madres de vástagos inaguantables. Monologo, porque la gente habla y yo prefiero pasar. Y ojo, me encanta el conflicto basado en un debate. No lo niego. En numerosas ocasiones mi opinión en un dialogo se basa en el punto opuesto a los participantes de la misma. Una vez localizo esa columna de discrepancia, me apoyo en ella cómodamente y empiezo a echar leña a la hoguera. Encender opiniones y verificar si son capaces de defenderlas.  Ver arder el mundo es un sentimiento tan bello.

Otra cosa son los temas en los que realmente sí que tengo una juicio definido. Al menos, uno que quiera manifestar. Como todo el mundo tengo una opinión. Por ello me reservo para compartirla con la gente que me importe de verdad. También con la gente que me molesta en exceso. El odio y el amor son así, dos sentimiento a tener en cuenta seriamente.

En un mundo que ya sobrepasa la sobrepoblación. En un mundo en el que por fin existen tantas opciones para disfrutar y viajar. En uno, en el que somos conscientes de que la vida es la que hay. En uno en el que mueres y a tomar por culo (Si, también ateo, pero eso es otra fiesta diferente). En un mundo así. En uno en el que cuando dices que no quieres tener niños la gente se echa las manos a la cabeza. En uno en el que tengo que discutir porque tratan de infligirme la opinión contraria.

No con ello quiero decir que la gente tenga que pensar igual que yo. Lo que quiero decir es que no tengo que pensar como los que me dicen “Deberías probar”. Joder, ya esa frase me parece la mayor de las imprudencias. ¿Probar a tener un hijo? Y si no me gusta, ¿qué hago con los treinta años siguientes? Soy sencillo con lo que sé que no me gusta. En experimentos anteriores he probado en ir contra de mis instintos aconsejado a la aventura. Y el sentido común siempre se impuso al final.

Y no es miedo. Simplemente no quiero (ya tengo un pato)

Efectivamente, puedes considerar que estoy compartiendo una opinión sin buscar el conflicto. Es que a los cinco fanes que tengo se os aprecia.

Un saludo y feliz año

Update de las 21:00 horas: Nuevo vídeo del Dark Souls en DosMuertesPorMinuto. Aviso navegantes, contiene un gran contenido de lenguaje soez y patos

 

Y hype es esto

Felicidades. Si estás leyendo esto es que has llegado vivo hasta el final del 2014. Mientras que todos corremos por las calles al grito de “VIVOS, ESTAMOS VIVOS” o “PA HABERNOS MATAO” otros ya nos muestran lo que de puta madre que va a ser el 2015. ¿Para qué perder tiempo?

Las felicitaciones de año tienen mucho paralelismo con el mundo de los videojuegos. Yo os ilustro:

Cada año EA (Electronic Arts) saca un FIFA. Este año ha sido el 2014, antes fue el 2013. El que viene, con mala suerte, será el 2015. A EA le hubiese gustado que ese número no tuviera relación con el año pero si con el número de ediciones (o partes). Aunque lo han intentado no han podido ordeñar la vaca sagrada de los fifas desde el año 0.  Fue en 1994 cuando sacaron un juego de fútbol llamado FIFA94 y ahí se quedaron tan panchos.

Nos dijeron que el juego era la hostia. Que los jugadores eran la hostia. Que las equipaciones, la hostia puta. Malo no tenía que ser si se llamaba FIFA94. Joder, querían vender  la sensación de haber tenido ya 93 FIFAS detrás. Al menos eso es lo que debieron pensar los señores de marketing de EA (señores malvaderrimos mata sagas, pero eso es otra historia). Pero ocurre que al año siguiente el FIFA94 era la mierda porque los jugadores eran la mierda. Las equipaciones la mierda. Los gráficos totalmente algo del año pasado, … esas cosillas. Pero iban a sacar el FIFA95 que era la hostia con alas en todos los sentidos. Y más tarde llegó el  FIFA96 que incluía un palo para poder alejar el FIFA95 de nosotros sin tocarlo. – “Ni con un palo” decían. Gran campaña publicitaria, sí señor.  Viva el marketing.

Y así ha sido hasta nuestros días.

Cada año que abandonamos tiene el valor de lo vivido. Pero nos venden que el que se acerca es la hostia puta. Todos los años hacemos balance del que dejamos y el que viene tenemos la esperanza de que sea mejor. Da igual que haya sido un año impecable. El año que viene alberga el potencial de lo desconocido. Es la caja cerrada cuyo contenido desconocemos y aquí hemos venido a jugar. Cambiamos lo que tenemos por el contenido de esa caja. Bye bye 2014. Hola 2015. Va a ser mejor porque, vaya. Tiene un número más.

Eso se llama hype.

He empezado hablado de videojuegos con un ejemplo pésimo, el jodido FIFA. Yo me quedo con la versión del año de los RPGS (juegos de rol en general. No voy a ponerme a explicar los matices). El viaje a lo largo del año ha sido largo. Algunas partes han tediosas. Otras llenas de repeticiones pero necesarias para mantener el argumento. Incluso con los giros argumentales. Las cinemáticas cumplían su función para dar lugar al asombro y para mantener el interés en horas bajas. Sabes que no es el juego perfecto. No se pueden pasar los diálogos y algunas quest son repetitivas hasta vomitar. Pero oyes, lo has acabado y ocupa un lugar en la patata. Solo te queda disfrutar del final. Con los años miraremos atrás y la nostalgia hará el resto.

Por eso odio los juegos simuladores de fútbol. Porque me gusta vivir mis años como un juego de rol japonés.

Comida de empresa

 

Como propina desearos Feliz 2015. Recordad que este año es el único que acaba en 5 y que no rima con “Por el culo te la hinco”. He ahí el auténtico motivo de la vuelta de Ramonchu a las campanadas. Diez años ha tardado en superarlo el chaval.

Tenemos un canal de vídeo en el que nos creemos graciosos y somos graciosos. Hecho poco creíble por dos motivos

1. Una casualidad cósmica.

2. Venir por uno de los protagonistas del mismo.

Dadle al dedo y votad. Subscribiros malditos. Pensad en ello como nuestro regalo de navidad y hacednos felices. Si no, hacedlo por el pobre Timy. O por la ballesta que apunta a su única pierna buena. Sois geniales. (Sabemos que si fuera por vosotros el pobre Timy parecería un perchero de los flechazos que no vais a evitar, pero esa es la ilusión)

 

Y yo mientras de parranda

navidad

Esto ha sido publicado por el robot de wordpress que le tengo bien enseñado. No me odiéis por se un vago, hacedlo porque estoy de vacaciones.

PD: Si, los más avezados han visto que he rehusado dibujos y usado el texto hecho a medida. Oh los peligros del photoshop. Lo mismo le ponen tetas o rabo a una portada del Hola, que te cuelan una tira inexistente en un blog. Photoshop malo. No es culpa mía tener todo en maletas

Tener un blog

Estoy harto de todo. Estoy harto de las mañanas. De los desayunos sin gluten. Estoy harto de escribir el mismo párrafo de mil formas diferentes para borrarlo. Estoy harto de echar de menos el frio. De añorar la nieve. De pasar calor. Harto, harto, harto. De decir las mismas frases de forma constante.  De cambiarles el orden. Estoy agotado de lunes. De respuestas repetidas. Del sabor del agua los domingos. Del sabor del viernes a las ocho de la mañana.  Me saturan los días cortos de 24 horas. De quedarme dormido. De perder el tiempo. De no descansar.

Tú eres un poco hater – Me dicen. Harto de gente así.

Me cansa la rutina. El mismo camino al trabajo y el mismo aparcamiento. De llenar veinte euros el depósito cada vez para los mismos kilómetros. Me fastidia el sol en mis ojos. El tráfico. Las conversaciones de Gran Hermano. De explicar que no tengo televisión. Me irrita enojarme por el enfado. Me asedia atosigarme de lo mismo. Me decepciona la expectativa.

Otras personas están peor que tú – Me exasperan los que se conforman.

Me ensaño con lo evidente. Señalo la estupidez ajena y en silencio maldigo la mía. Ofendo y rompo con lo que me molesta. Me encrespa lo que os disgusta. Me convierto en lo que os escandaliza.

Eso es tener un blog.

Seguimos con Dos Muertes Por Minuto. Sé que no comentáis y esas cosas, pero al menos echad un voto si os metéis a youtube. Que nos hace ilusión y es gratis. Efectivamente. Gratis

 

 

DosMuertesPorMinuto

La constancia no tiene que ver con el esfuerzo. La constancia tiene que ver con la repetición. La constancia es monotonía si cada iteración es más idéntica a la anterior.

Llevo mucho tiempo pensando en dar el paso de usar fuentes en las tiras. La letra de cada uno es en sí algo personal. Es complicado enfrentarse a la idea de que una característica personal dificulte el llegar a más gente. ¿Está el modo de hacer llegar un mensaje por encima de la información que contiene? Supongo que la respuesta dependerá del tipo de mensaje.

No me deshago de mi letra. Pero por encima estará una capa que la hará más legible. Una que incluso permitirá ediciones futuras.

La constancia es introducir cambios en las repeticiones. Intentar que todo sea un poco mejor que antes.

Dos Muertes Por Minuto

Al margen, mi amigo Harken y yo hemos empezado un canal de Youtube. DosMuertesPorMinuto. Videojuegos de todas las épocas, géneros y formatos. Comentados por ambos en plan “arreglado pero informal“. Somos los comentaristas de la corbata y el chandal. A base de subir vídeos ya irán cayendo joyas atemporales, aunque sea por cantidad.

No seáis mala gente. Votad o subscribiros. Nos hace mucha ilusión y sé que le dais al “Me gusta” en facebook por mucho menos. Y al menos nosotros si os invitaremos a un café o cerveza si os vemos.

Patos, gameplays y IT Service

Novedades. Tercera semana en lo que vamos a llamar ya “periodicidad cafetil“. Instaros a seguir leyendo después de la tira y a visitar DosMuertesPorMinuto: nuestros increíble y maravilloso (así como con estrellas por encima) canal de gameplays en los que nos replanteamos la levedad del ser y cosas importantes. Todo ello siendo vapuleados una y otra vez por mecánicas de juegos que no dominamos. ¡Toma ya! Grandioso e irrepetible. Y si encontráis algo que se parezca siempre podré demostrar que nosotros fuimos los primeros en tener un pato como comentarista.

No, en serio. Id.

 ¡Qué vayáis!

Dionisio aparece

 

De regalo, he aquí la recopilación definitiva de frases dichas a usuarios desde asistencia en las que se les indica suavemente que “No es mi problema”

 

– ¿Ha reiniciado? ¿No? reinicie. Su problema debería solucionarse con el reinicio

– ¿Ha reiniciado? ¿Si?. He reiniciado su cuenta. Vuelva a reiniciar. Su problema debería solucionarse con el reinicio.

– Su cuenta estaba bloqueada. Espere un par de minutos y pruebe de nuevo.

– Su sesión estaba bloqueada. Espere cinco minutos y pruebe de nuevo.

– Hemos cambiado su clave. Por favor, espere un par de minutos a que se propague por los servidores.

– Los servidores están caídos. Espere un momento y vuelva a intentarlo.

– Lamentamos informarle que se trata de un problema generalizado. Estamos trabajando en ello para poder solucionarlo en el menor tiempo posible.

– Lamentamos informarle que se trata de un problema generalizado.¿Sus compañeros si pueden acceder? Eso es debido a que se han caido solo algunos servidores y no todos ustedes salen por el mismo cluster.  Estamos trabajando en ello para poder solucionarlo en el menor tiempo posible.

– Se ha lanzado un update en las máquinas este fin de semana. Es por ello que quizás su máquina necesite reiniciar.

– Vamos a reiniciar su máquina virtual. Por favor, una vez reiniciada espere cinco minutos antes de acceder

– El retraso que observa es absolutamente normal. Se estan realizando actualizaciones por debajo de su sistema con los últimos parches de seguridad.

– Por favor, envíe un correo con su petición porque necesitamos que dicha gestión se realice por escrito.

– Veo que la incidencia la tiene su grupo de soporte local. En breve contactaran con usted.

 

 

Aquí va la proporción de “tecnobable” (jerga técnica escogida al azar). Si estás a este nivel es que no saben muy bien lo que pasa.

 

–  Las tablas de DHCP de su router están llenas. Apague el router. Apague su equipo. Espere dos minutos y encienda primero el router y después el ordenador. Debería estar solucionado.

 

 

Y si nada de esto sirve, he aquí la artillería pesada.

– Perdone. No puedo oírle. Llame de nuevo o si no mande un correo a nuestro grupo de asistencia.

 

Es muy probable que algún día escuchéis algo remotamente parecido por un servicio técnico. Sabed que ese día tendréis al otro lado del teléfono alguien con tan poca idea de lo que pasa como vosotros.

De nada

Ten un pato de mascota y viajarás

Puede contener spoilers

Tengo un pato. Este podría ser un post largo explicando en qué consiste el tener un pato como animal de compañía. Por desgracia, basada en mi experiencia pasan dos cosas. La primera: apenas os leéis los textos. La otra: la originalidad del ser humano es cuantificable y repetitiva. Por eso aquí reúno las preguntas más comunes que me suelen hacer. Y antes de que nadie me lo diga avisaros que lo de “Pato a la naranja” debería empezar a darme dinero cada vez que lo oigo.

¿Un pato?

Efectivamente. Un Kakhi Campbell.  Es inglés, pero traído de Asturias.  Con la cantidad de kilómetros que ha hecho en coche está a “esto” de ser un ave migratoria. Se llama Dionisio y pone huevos.

¿Entonces es una pata?

Sí lo es. Y se llama Dionisio. Que no os enteráis.

¡Pero Dionisio es nombre de pato!.

No, no lo es. Es de persona. Pero yo le digo “Dionisio ven” y si él sospecha que es para darle de comer, viene. Si sospecha que voy a dejarlo fuera porque estoy harto de esperar, también. Las veces que se ha quedado fuera de la habitación no ha tenido problemas para manifestar su descontento. Y claramente mira y reconoce su nombre cuando se lo digo.

Yo también tuve un pato cuando era pequeño.

Felicidades campeón

¿Es cariñoso un pato?

Sí. Y condenadamente listo.

¿Pero no mancha mucho? Ya sabes. “Manchar”.

Lo que quieres decir es que si caga mucho… Multiplica por dos lo que imaginas como mucho y vuelve a duplicarlo. Acabas de hacer matemáticas con caca. Afortunadamente Dionisio es limpísimo. Jamás le verás cerca de una caca suya.  Son famosas las situaciones “Caca” y Dionisio mirando desde el otro lado de la habitación en plan “Eso ha sido el pato del espejo, porque yo estoy aquí lejos”. Es experto en conseguir estar lejos de sus “accidentes“. La respuesta sencilla sería “Caga como si fuera un tubo por el que metes cosas”. Al final si le planificas las horas de comer lo concentras en dos horas del pánico y todos tan felices.

¿Se baña?

Dionisio no pide agua, la exige. Mi imaginario contrato de tenencia de pato incluye llenarle la bañera. Meterle en ella. Echarle lechuga por encima y dejarle que disfrute solo. A veces te llama para que vengas y le acaricies el lomo mientras le dices que es un pato bonito. Todo esto cada dos días.

¿Qué come un pato?

Principalmente se alimenta de las horas de sueño de la gente que le rodea. Aparte de eso tiene un pienso especial que tiene todo lo que necesita, incluido el largo viaje hasta un veterinario especializado que es lo que más le satisface. Podríamos decir sin equivocarnos, que se alimenta de joder al personal. ¡Ah! Y naranjas. Le vuelven loco.

¿Naranjas?

Sí. También una arena blanca con conchas molidas. Ha aprendido a pedirla rascando con el pico el suelo donde se la pongo. Le gusta tanto que lo llamamos “La droga del pato”. Una vez se le acabó y al segundo día me tuvo buscando por Madrid, como loco, una bolsa. Me amenazó a la forma pato. Ahí quedan las paredes picadas y el levantarme a las 6 de la mañana del domingo antes.

Bueno. Dos semanas y segunda publicación en el blog. Se está viendo luz al final del tubo.

Kamikazes del dialogo

Vivimos en una sociedad dónde la posibilidad de comunicación se confunde con la obligatoriedad de trasmitir. Pertenecemos a un mundo dónde las personas pueden acceder a todo tipo de conocimiento a golpe de abusiva tarifa de datos con permanencia draconiana. Seres conscientes de lo pueril, de lo absurdo y de lo trágico y a la vez de lo innecesario. Sabiduría de chichinabo. Erudición del mismo valor que una verruga en el intelecto.  Un bagaje baldío pero que consideran valioso. Y desgraciadamente esa es la única premisa que necesitan para compartirlo. Para manifestar su superflua opinión. Para forzar un dialogo que inventan en pos de mendigar el aprecio debido. Y aunque son muy pocos,  el día es vasto y las probabilidades suficientes. Una ecuación de Drake pero sin posibilidad de encontrar inteligencia. Ninguno estamos a salvo.

Hay gente que es una kamikaze de la conversación. Gente que decide poner sus deseos de confraternizar por encima de toda prudencia conversacional. “Hablar de algo sin que te partan la cara”. Ya no soy de los que empiezan una conversación a ciegas. Sufrí del aprendizaje que llamamos adolescencia. Me equivoqué a menudo. Era más inocente. Crucé intentos de charla ocasional por la noche. En fin de semana. Con alguna copa de más. Con gente que tuviese al menos una 95D y serios indicios de mostrar XX en par cromosómico 23. Soy un tío de ciencias y de tetas. Todo se reduce a números.

Kamikazes de la conversación. Hablar con desconocidos es incómodo. La conversación tiene unas reglas básicas para que se desarrolle la misma. Qué menos que la persona que fuerza el dialogo disponga de un campo conocido para esta tenga lugar La humanidad ha establecido temas universales para que podamos desenvolvernos con cierta soltura en los momentos en los que el dialogo es inevitable. Preguntar por el tiempo. Criticar la acción del árbitro en el último partido. Quejarte de cómo están las cosas (Eso sí. Ocultando inteligentemente que no se piensa levantar un puto dedo para que cambien. Ojo). Incluso aunque no tengas ni puta idea de qué cojones está hablando al otro. Incluso aunque no estés de acuerdo. Incluso aunque te importe una mierda. Hay un tema, puedes intentar zafarte simulando un mínimo interés. Son las reglas. Tu interlocutor tratará de secuestrar la conversación lo máximo posible hasta llenar el espacio que el contexto disponga, por ejemplo, que llegue a su piso y abandone el ascensor. Que llegue el autobús. Que sea su turno en la carnicería. El dialogo consigue lo que quiere. Un contacto con otro ser humano para olvidar miserias y espera. A cambio, tu pierdes unos segundos en forma de charla intrascendente que jamás volverán. Sigues vivo.

Todos tenemos alguien así en nuestras vidas. La conversación ocurre y te lamentas. Puede que el único vinculo que exista es que viva en tu mismo bloque. Que trabajéis en la misma compañía de diez mil personas. Que seáis de la misma ciudad de cuatro millones de habitantes. Un vinculo cuya fortaleza es infinitesimal. Invisible. Inexistente. Pero suficiente para nuestro kamikaze.

Tiendo a hacer que las cosas hereden apego en función de los buenos momentos que paso con ellas. Dune es mi libro favorito. Debí leerlo como con catorce años y ya van como unas cinco o seis relecturas. A pesar de tener varias ediciones, para mí la original será la de la editorial Acervo, actualmente cerrada y por tanto descatalogado. Lo leí de préstamo en una biblioteca municipal. Estuve unido a sus frágiles páginas hasta el final. Pasé por dónde otros lectores habían estado. Supe de su existencia por la huella dejada de la fecha de devolución. Un sello en la primera página. Lamenté el sonido de los lomos ya cuarteados al avanzar en la lectura por culpa de otros que no habían tenido cuidado. Sentí pena al ponerlo en el mostrador de devoluciones condenándolo de nuevo a una estantería. Quería ese libro. Para mí no había mejor lugar que tenerlo conmigo. No pudo ser. Al tiempo Plaza y Janes se hizo con los derechos de edición de Dune bajo la misma traducción. La adquirí. La regalé. La volví a comprar. Me hice más tarde con una edición en inglés. Después conseguí la edición de Planeta de Agostini. Me junté como con cinco copias del mismo libro. Pero no esa edición. Yo necesitaba la irregular portada y defectuoso papel de la edición de Acervo porque para mí siempre representaría la primera que leí. Pasé como diez años lanzando indirectas a todas las mujeres que habían pasado por mi vida y amigos. Que el mejor regalo que hasta entonces nadie podría hacerme sería encontrar ese libro en esa edición en particular. Porque la nostalgia funciona así. Porque un recuerdo se puede pegar a otro y recordaría a la persona que se habría esforzado tanto en encontrar algo tan valioso para mí. Pero nadie lo hizo. Poca gente sabe lo importante que es regalar un libro adecuado. Hace tres o cuatro años lo encontré yo mismo el libro por unos míseros seis euros en perfecto estado. Ahora recuerdo y visito a menudo esa librería buscando más ejemplares que me sorprendan. Así son los recuerdos.

 

Indeseable. Señalando al ebook –  Vaya mierda es eso que ahí tienes

Yo: – Que te folle un pez puto anormal de mierda. Es un ebook.

Indeseable: Pues es una mierda, ¿no?

Yo. Muere. No, es un ebook.

 

Ni “Buenos días”. Ni “Joder, qué tiempo de mierda”. Un ebook. Habéis leído sobre mi libro favorito. Pensad en los cientos de libros que han podido pasar por tus manos en un libro electrónico. En la cantidad de cariño que un dispositivo puede heredar sólo de las buenas lecturas. Un libro nuevo. Unos zapatos. Un flamante reloj. Esa tablet tras la que ibas detrás para ver tus series. Un móvil de los que se te para el alma cuando cae al suelo. Pensad en lo que os haga más felices. Un kamikaze de la conversación llega y se caga en lo más sagrado que tengas esperando una respuesta opuesta. Un kamikaze es a una conversación lo mismo que cercenar un brazo a un moribundo para comprobar si está vivo. Un kamikaze de la conversación. Un imbécil cuya voz y dialogo es un arma cuyo alcance máximo es de un metro pero una onda expansiva de veinte.

Y como he empezado este texto. Todo esto porque vivimos en un mundo dónde se confunde posibilidad de comunicación con la necesidad de hacerlo. Anda y que os follen

Informática

He vuelto

Masco galletas sin gluten mientras escribo a la una de la mañana.

La gente que no ha probado las galletas sin gluten debería hacerlo alguna vez*1. Forja el carácter. Es lo más parecido a mascar un mal trozo de esponja. Uno horrible. Tremebundo. Si pudieras hacer un rango de texturas de mascar esponja que fuese de “Ligeramente mullido” a “Qué estoy haciendo con mi vida” las galletas sin gluten irían justo después. Imagínate tú mismo mascando una. Pensar “Puedo comer galletas normales y me he metido esto en la boca porque lo he leído en un párrafo en el blog de TodosLosLunes”. La delgada línea que separa carácter de uno mismo de la de una felación a otra persona. Si dudas hay una diferencia esencial. la diferencia es el paquete que sujetas en tu mano mientras lo haces.

La vida es así. Nada te prepara para el día a día. La experiencia es una puta cuyos episodios guardamos una vez hemos pasado por encima. “Mañana no tropezaré con la misma piedra“, piensas. Quién no te dice que esa piedra esté dada la vuelta fingiendo ser otra otro día. Quizás alguien la mueva y la vuelva a ponerla en tu camino. No solo somos capaces de tropezar dos veces con la misma losa. Trataremos que los demás lo hagan para justificar que nosotros no pudimos evitarlo. Homo est lapis in aliis*2. El hombre es una piedra para los demás hombres.

Bebo café mientras escribo. Pienso en los pequeños cambios que se hacen grandes. Pienso en las palabras suaves que han acompañado otros textos y que volverán. Hoy no. Pienso en ira. En furia. En pegarle los bocados más grandes a la vida y no inhibirme para gustar. En expresarme cortando con cada una de sus aristas. Siempre hay tiempo de reconocer los errores de uno mismo, sin embargo no se puede aprender nada de los que heredamos de los demás .

Porque he vuelto. Porque esto es mi droga. Porque diez meses son muchos cambios pequeños. Porque sois cinco más un ninja y una serpiente que baila los que seguís ahí detrás. Porque el encanto de todo esto es que ya sabéis de que va. Porque los que han llegado nuevos no tienen ni puta idea. Bienvenidos.

*1 No me refiero al carácter de esa gente que un día decide que una dieta sin gluten es mejor para el Zen. Esa es la misma gente que reorienta los muebles según el feng shui. Los reconoceréis porque empiezan a poner manzanas  encima de los muebles para absorber el mal karma y acaban haciéndose enemas porque se lo recomienda su chaman. Carne de sectas de las de follar.

*2Fuente el traductor de google. Si eso no es latín al menos los ingenieros de google se esfuerzan en que parezca que lo es.

He vuelto