Diciembre 31, 2011

Último post del año

Hablo con mi buena amiga Miakkes. Está al otro lado de internet. ¿Cómo es el otro lado de internet?. Pues no lo sé seguro. Está ahí. A veces cuando cruzas para ver como es el otro lado descubres que la gente cambia. Que su capacidad de comunicarse se queda atrapada en la red. Es como si para llegar al otro lado de internet te dejases algo importante en el viaje. Quizás si cruzases a través de internet podrías llegar del todo a esa persona. Pero nosotros no. Somos seres analógicos asomados a una ventana digital. Nosotros para ir al otro lado hemos de dar un rodeo. El rodeo malo. En el que la gente tiene sólo un porcentaje de su ingenio, de su gracia, de su profundidad. Cuando giramos alrededor de la red para vernos también nos perdemos nosotros. No lo vemos. Pero la otra persona es comprensiva porque nosotros lo somos.

-Qué haces- Escribo a Miakkes por gmail.
- Pintarme las uñas. - leo después de un rato
- Ten cuidado no te pintes un huevo - Respondo
- No tengo huevos.
-Entonces imagina el poco cuidado que has de tener para pintar uno entonces.

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Este podría haber sido un post sobre lo que me queda del 2011. Este podría haber sido uno de esos en los que dependiendo del estado de ánimo, uno hace balance de las cosas buenas, o de las cosas malas.

Uno, de lo bueno, no se suele acordar. Lo bueno, lo agradable, deja en nosotros una huella leve. Como si su recuerdo hiciese con el dedo en la espalda -"Eh, tú" presionando con el índice con cautela para que nos demos la vuelta. Y lo haces. Y reparas en ello. Te alegras. Cuando dejas de mirar olvidas que está ahí. Así somos nosotros. Bienvenido al ser humano. Entra. Tenemos galletas.
Lo malo. Lo desagradable. Las malas noticias. La mala suerte. Los malos gestos. Una contestación desafortunada. Una putada. Una mala casualidad. Todo. Lo que nos jode tiene un filo infinito. Desde llegar a ser el papel que te corta la yema de un dedo y escuece, hasta ser un puñal en unos de nuestros riñones. La mierda de todos es una brillante espada que siempre taja, y siempre duele.

Y esto se debe a una razón muy simple. Autoprotección. Uno no se protege de las cosas buenas que le pasan. Procura que le ocurran tan a menudo como sea posible†*. En cambio las malas están ahí. Dejas que se te cuelen una vez y no lo olvidas. Hay que evitar que todo lo malo que nos pueda pasar vuelva a suceder ✩*
Si no me creéis, haced una prueba ahora mismo. Haced un rápido balance de las cosas que te han pasado este año. ¿Verdad que para las positivas has de decirte "Y también cosas buenas"?. Ahí está la jodida coletilla.
Así que si queréis un buen motivo para el 2012 olvidaos de mierdas de "Reducir mi huella de carbono" y similares. Esto no tiene nada que ver con el karma. Aquí lo malo pesa más. Procurad que la huella negativa que dejéis en los demás sea insignificante. Ya pasan demasiadas cosas como para encima contribuir a crear más carga.

Quizás yo sea una mala puta vengativa y vosotros unos seres maravillosos. No pasa nada. No os envidio. Dejad en los comentarios, que no escribís nunca, la dirección de vuestra casa. Iré a veros con un bate de aluminio a desearos la Navidad. No voy a dejar que me quitéis la razón. Soy un tío majo.

†*.Tú vecino, el Serpiente, ese que te pasa esa mierda tan buena puede estar dentro de este rango. Lo que le compras. No el Serpiente.
✩*Los premios Darwin son casi una honrosa excepción a este caso en el mundo del daño físico. Digo casi, porque un premio Darwin no da segundas oportunidades. En el terreno de los sentimientos y emociones, siempre en expansión, no se rige por estos cánones. Lo siento.

Posted by Entrari at 6:19 PM

Diciembre 30, 2011

Skyrim

Tenía ganas de recuperar este texto. Lo escribí hace tiempo en una colaboración de un blog, así que a fin de acompañar la tira de hoy, aquí lo pongo.

De noche. La poca luna que quedaba en los cielos había sido engullida por las nubes de lluvia que ahora caía sobre los tejados de Avernarium. El constante repicar de las gotas ocultaba los pasos de una figura solitaria corriendo por los tejados.
Gabriel se aferró para mirar a lo lejos desde una cornisa. La Torre del Reloj quedaba a un salto de quince metros a partir el punto más cercano. La inconfundible figura de su aya ya estaba arriba esperándole. Existían más de cinco metros de subida por una lisa pared de mármol desde la escalera. Las losas mojadas añadían un grado más de incredulidad a las notables capacidades de su anciana mentora.
- Le he encontrado – Gabriel empezó a recoger los arpeos con los que había escalado. – El herrero que me dijisteis. No a él, pero si quizás a alguien quién sabe dónde puede estar,
- No es lo mismo.- La vieja aya se despojó de su capucha dejando libres sus largos cabellos blancos. Sus ojos miraban al infinito. - ¿Aún así crees que te valdrá?
Gabriel buscó bajo su ropa. Esta estaba aumentando de peso por el agua. Tendría que tenerlo en cuenta cuando bajase de allí. El equilibrio es muy delicado bajo condiciones tan tercas. Cuando encontró lo que buscaba se lo extendió a su mentora. – Es ella.
La nodriza miró la imagen del objeto. Sus ojos parecieron abrirse con incredulidad por un instante, pero dicha emoción fue corregida de inmediato. Entonces, sin mediar palabra rió sonoramente de forma cruel y amarga.
- Sin duda tu linaje está maldito -, siguió riendo. - ¿Sabéis quién es verdad?
- Lo sé. – Respondió de forma seca.
Cerró la mano alrededor del objeto sopesando su peso - ¿Y habéis decidido como acercaros a ella?
- Aunque sea un bastardo, sigo siendo el hijo de mi padre. Hay puertas que ni a mi pueden cerrarme. – Mientras hablaba, su aya arrojó contra la noche el retrato que Gabriel le había entregado. – Yo he hecho mi parte. La espada de mi padre, decidme, ¿ya sabéis dónde está?
- Te he hecho venir hasta aquí y te preguntas si lo sé. Cada cosa a su momento. Tu aya está vieja y sus pobres huesos duelen con el frío de este tiempo. Deberías ser más considerado.
- Lo sé, lo siento.
La aya recogió su cabello mojado y lo ató con una cuerda. La negra capucha volvió a su lugar dejando ver solo sus ojos grises y su notable nariz. Mientras, se ajustaba las muñecas con movimientos circulares revelando el sonido de algún ingenio mecánico a los que era tan aficionada.
- No puedo cuidar continuamente de ti Gabriel. Un maestro no debería preocuparse por estas cosas, pero cuando te hirieron en el cuello temí mucho. Si no puedes seguirme no correrás riesgo. Y si puedes, quizás puedas estar preparado para lo que se avecina.
El joven miró hacia abajo imaginándose el siguiente movimiento. La rueda de la venganza llevaba ya años girando y engullendo las vidas de todos aquellos que se ponían a su alcance. – Estoy listo.
La nodriza saltó de cabeza desde la torre más alta de Avernarium mientras reía de forma salvaje. Gabriel aún necesitaría tiempo para abandonar la torre por sus medios, pero sabía a dónde se dirigía su maestra.

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Posted by Entrari at 11:03 PM

Diciembre 24, 2011

Marketing, vértigo, paracaidismo y lotería

El marketing consiste en maquillar a la tía más fea y decir que es una bellísima persona mientras se alimenta de bebés. Todo ello sin que te tiemble la voz, o te mueras de risa. Depende de la cualidad humana de cada uno. Cada oficio tiene unas características propias y por ello no todo el mundo vale para desempeñar cualquier trabajo. Por ejemplo, todos los abogados tienen su propia risa malévola, un inconfundible crepitar de las llamas a su alrededor y el maldito olor a azufre. Ese que nunca se les va de encima. Si de serie encima eres rojo y tienes cuernos, auguro que serás un gran abogado.

Agallas. He ahí un bien que escasea. Una circunstancia desfavorable en manos de alguien con suficiente cara como para venderlo bien se llama Oportunidad. Pensad en Jackass. Ese programa vive de dos cosas que nos gustan. El dolor ajeno, y que haya gente que esté dispuesta a que les den patadas en las pelotas. Para las que no lo sepáis, eso duele mucho. Más que parir.

La gente tiene una noción de la estadística muy pobre. Eso ocurre porque están influenciados por el marketing. El marketing regala caramelos y llaveros. La estadística, solo problemas y una visión de la realidad libre de azúcar. Es el tipo malvado que dice que el color azul es azul. El marketing es quien matiza diciendo celeste, cian o de Prusia. También las mujeres. Pero esa discusión sobre los colores y sexos ya se tendrá otro día en este blog.

Pongamos el ejemplo de la lotería y del paracaidismo.

La lotería consiste en comprar un número. Dicho número tiene unas posibilidades de aparecer ganador, pero ojo, muy pequeñas. Uno da su dinero. Participa, y si todo va como se supone pierde ese dinero, repartido entre diversas partes entre los afortunados ganadores, Loterías del Estado y el Estado en sí.

El paracaidismo supone en pagar por saltar de un avión. En dicho salto tienes posibilidades de estrellarte contra el suelo, pero ojo, son muy pequeñas. Uno da su dinero, salta, y si todo va como se supone aterriza sano y salvo sin que sus partes queden divididas entre distintos ganadores, tierra, mar y aire.*†

Dependiendo de cómo se maquille una estadística absolutamente ínfima puede venderse o no. Pero lo que nos interesa es gente que pague por ella.

Estos son los días en los que la gente participa en la lotería por motivos varios. Yo no lo hago porque se me ocurren montones de formas más constructivas de tirar mi dinero. Quemarlo para quitarme el frio es uno de ellos. Cuando llegue el sorteo y no le toque nada a nadie (soy así de gafe) todo el mundo tendrá el mismo nivel de felicidad por la simpleza de que todos son igual de ricos. Yo soy de los que me quedaré en mi sitio y aplaudiré sea cual sea el resultado. Siempre es más impopular hacerlo cuando nadie resulta beneficiado. Más aún si rio sardónicamente mientras grito "Idiotas, ya os lo dije" señalando con el dedo.

Volvamos al paracaidismo. Yo tengo vértigo. Por ello me quedo en tierra mientras los demás deciden participar en ese gran sorteo que consiste en saltar. ¿El premio? Que tu paracaídas forme parte de ese ínfimo porcentaje de defectuosos que no se abren pese a las obligatorias revisiones.

No se vosotros, pero yo me siento seguro en el suelo. Como mucho si queréis os ayudo disparando desde abajo.

Dad gracias a que mi puntería es una mierda. Perras.

*¹ Excepto en el mar, ahí tenerlas es ser del montón, y pese a ellos los peces no se van retando los unos a otros a hacer cosas estúpidas
*². Menos esa vez que un pez le dijo a otro en el Paleozoico "A ver si te atreves a respirar fuera del agua". Eso daría lugar a los dinosaurios, los monos, el Homo Sapiens, Esperanza Aguirre y a Fraga. No en ese orden exactamente
*³. Los colores son 7, y como hombre admito a lo sumo que se diga “claro” u “oscuro” para matizar
*†. Que casualmente son las mismas salidas para los científicos de este país.


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Posted by Entrari at 11:50 PM | Comments (1)

Noviembre 21, 2011

Máquina del tiempo

En tiempos de crisis todas las empresas se aprietan el cinturón. Es más. No conozco ninguna empresa que ni en tiempo de no crisis diga que no está en tiempo de crisis. El "Tiempo de Crisis" es como un estado perpetuo que cambia la realidad haciendo que todo sea válido. Es el puto joker del todo vale empresaria.

- Necesito un aumento.
- Lo siento, estamos en tiempos de crisis.
-Necesito un nuevo equipo (ordenador en llamas de fondo)
- Usted ya tiene uno, estamos en tiempos de crisis. (mientras te dan un ábaco que aparece de la nada)
- Su mujer y yo tenemos una tórrida aventura.
- Tiempo de crisis. Tiempo de crisis. A la puta calle.

Si algo que escasea en Tiempo de Crisis son las formaciones. Cursos cuyo contenido cuesta dinero y tiempo a la empresa. Comprended mi sorpresa cuando me han enviado hoy a un curso de "Trabajo en Equipo". Un compañero ha dicho que es una indirecta. Yo le he grapado la mano a la mesa.

Mañana relataré lo que ha pasado. Me muero por subir una tira. Los tíos que me tienen secuestrado dicen que además servirá como prueba de vida. Sé que todos lleváis reuniendo dinero desde hace cuatro meses. Un amigo al que le dejé al cuidado de mi ordenador, las videoconsolas, mi equipo de música, mi coche y mi lujoso apartamento dice que os mantiene al día y me lo cuenta. Pocos amigos quedan así. Si aún siguiese con mi novia hasta se la dejaba. No creo que vuelva a tirársela de nuevo.

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Posted by Entrari at 9:36 PM | Comments (2)

Septiembre 5, 2011

Ojos en el espejo

Un bar. Una mesa de mármol. Un café. Un cigarro que aún se consume en el cenicero. Es uno de esos modernos recipientes para la ceniza que ahora todos los bares tienen. Blanco cerámica, con una abertura que da una cavidad llena de agua. Me entretengo en pensar en ese minúsculo lago de agua y nicotina. En esas colillas ahogadas. Quizás las ahogamos porque el humo que resta a lo que fue cigarro nos recuerda que somos presos de un vicio. Mi cigarro se merece más. No quiero fumar, pero voy a dejar que se apague solo. Sigo leyendo a Murakami.

- ¿Y bien? Una mujer de cabello azabache y grandes ojos me mira fijamente. Mis entrañas me dicen que nos conocemos. No sé si puedo tutearla. Por el tono con el que me habla creo que puedo arriesgarme. Pero no lo sé. Conozco esa mirada. Esos ojos. Sé que los conozco. Pero hago lo que me dijo el médico

Le explico mi problema. Que ha de contarme de qué estábamos hablando. Que ha de mirarme a los ojos. – Ya lo sé - Responde - Quiero saber por qué ya no dibujas – dice a continuación. Sus ojos están clavados en los míos.

Hace unos meses sufrí un grave accidente de coche. Cuando me miro en el espejo hay una fea cicatriz en el lado derecho de mi cabeza y por eso sé que es verdad. Si me hubieran dicho que un piano se desplomó encima mío les hubiera creído. Pero es poco probable. Si por las carreteras fuesen transitadas por largos pianos de cola en lugar de coches no hubiera sido tan descabellado. Yo no recuerdo nada. Ni mi vida anterior al accidente. Todo son huecos que invento o que creo que a veces reconozco. Sé que me gusta fumar. Ahora sé que me gusta ver como se apaga el cigarro. Y sé que amo como escribe Murakami. Así se llena una memoria.

Un bar. Una mesa de mármol. Un café. Realizo dibujos cuando la cuchara rompe la crema. Líneas que albergan el deseo de ser figuras en manos más hábiles. Pero a mí solo me salen remolinos. Forma parte del ritual del café. Y los sorbos largos. Y la tristeza de saber que cuando un café se acaba puede seguirle otro, pero será diferente.

- Te he traído unos papeles y unos lápices - Unos ojos negros se clavan en los míos. Alrededor de ellos se forma una cara. Un pelo oscuro. Miro a la persona que rodea a los ojos de forma periférica, pero procuro no mirar lo que me deja. Si pierdo esos ojos no sabré que lo que me está dando es para mí.

Le cuento que me perdone pero no puedo recordar. Que si acaba de llegar se sienta libre de pedir un café conmigo. Fuma. - El médico ha dicho que has de hacer cosas que te son familiares - Habla con suavidad. Ha de mirarme fijamente a los ojos. Yo evito mirar sus labios. Me fijo en las formas de su iris. En su pupila. En que usa lentillas. Me fijo muy rápido en el papel y en el lápiz. Es un papel maravilloso. Blanco como la nieve. Un lápiz de madera. Son míos.

Lleno mi vida de objetos y de sentimientos porque en esta nueva vida no cabe la gente. No solo perdí la memoria. La gente solo existe en mi mundo cuando sus ojos se cruzan con los míos. Si no es así, simplemente no están. Puedo caminar por la calle y mi cuerpo les va esquivando sin que yo sepa jamás de esa gente. Si les conozco. Si uno de ellos es mi hermano, padre, madre, amante o amigo. Mi cuerpo les ve pero no mi cabeza. Pero todo cambia cuando sus ojos se cruzan con los míos. Aparecen. Están ahí. Hasta que dejamos de mirarnos. Y entonces les olvido porque dejan de existir. No se busca lo que se olvida. Soy la última persona de un mundo que habita en mi cabeza. A veces me llegan recuerdos nuevos. Por eso sé que me pasa esto. Quizás no me lo dijo un médico, pero he decidido que lo voy a recordar así, es más fácil de explicar.

Un bar. Una mesa de mármol. Un café a la mitad. Y una hoja con un lápiz. No sé por qué me pongo a dibujar. Me gusta. Pienso en las cosas que me son agradables. Cavilo que algunos pensamientos son más grandes que los huecos de ese colador que es mi memoria y que por ello algunos recuerdos se van a quedar conmigo para siempre.

Dibujo, sin saber por qué, unos ojos negros.

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PS: Gracias a Miakkes que ha hecho el montaje de los iconos de la tira. Eres la más mejor

PS2: He vuelto a abrir los comentarios. Haced uso de ellos de uno en uno. Que luego estoy un mes leyendo.

Posted by Entrari at 9:49 PM | Comments (1)

Julio 1, 2011

Operación estética

Lo único que mola de ser gafapasta es tener la pasta para serlo.

Seamos sinceros. ¿Cuantos gafapastas no apuñalables conocemos? Que me arrojen un portalentillas quién pueda nombrar a uno. Y es que es así. Y punto.

Veréis. Yo no soy racista. Ni violento. Ni misógino. Ni del Madrid. Sin peros. El español medio (dependiendo del día me quedo con una mitad u otra) tiende a poner un pero siempre en estas cosas. Yo no. Yo simplemente divido el mundo en "Gente no apuñalable" y "Gente apuñalable". Creedme. Os aseguro que mucha de la "Gente no apuñalable" es "Gente en vías de ser apuñalable". Profundizar en estos ricos conceptos os aburriría, así que vamos al tajo.

Llevar gafas es un asco. Os lo digo yo. Normalmente el proceso de descubrir que uno es miope a la tierna edad de 6 años es frustrante. Hoy en el trabajo, una compañera relataba entre risas como se cachondeaban de su sobrino de 4 años: "Mira, ahí viene papá" le decían. El niño pasaba mil de su progenitor masculino, por lo que pensaban que era tonto o un desaborío . A decir verdad lo que le ocurría es que el chaval no veía tres en un burro. Su padre era invisible para él hasta el momento del abrazo, con el consecuente susto. Su familia recuerda esas anécdotas todas las navidades despollándose con el niño delante, todo sin darse cuenta de que los asesinos de la katana se gestan por tonterías menos complejas que esas. ¿Más casos? Otro compañero nos contaba como otro sobrino suyo era intrépido y sin temor hasta que le pusieron las gafas. Por arte de magia todo le daba miedo. Las alturas. La oscuridad. Pocoyo. La Esteban. El niño era valiente por omisión de vista. Si no ves el peligro no te puede hacer daño. Si sacamos un patrón de estas dos observaciones (ver, observaciones, estoy sembrao) es que la perdida de visión hace parecer tonto a quién la padece de cara a los demás. Este es el momento exacto en el cual acabo de perder a todos mis lectores ciegos. Oxímoron.

Es tarde. Es de noche, y mañana trabajo. Prometo seguir explicando el por qué de todo este texto. Principalmente decir dos cosas:
1. Por fin un texto relacionado con la viñeta.
2. Salamandra5, no sé quién eres, pero el feedback del comment hizo que dijese "Qué cojones, voy a salir del twitter un rato". Muchas gracias
3. BONUS: www.twitter.com/aentrari ahem ahem ahem

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Posted by Entrari at 1:24 AM | Comments (1)

Mayo 11, 2011

Felices 27

Como voy con el tiempo pillado aquí va una tira literalmente hecha "On the wild" A boli, a las bravas, y sin pensar en un guión. Visceral 100%.
Muchas gracias a los que os vais acordando. Este año, en contra de los anteriores, si que acepto regalos. AHEM
GRACIAS y FELICES 27(ahem). Que nadie me lleve la contraria hoy :D


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Posted by Entrari at 12:32 PM | Comments (5)

Mayo 6, 2011

Ocho de media

Soy un un ser cafetil de aproximadamente los años que se suponen suficientes para decir que uno está en la flor de la vida. Si para ti la flor de la vida son 22, pues esos son los que tengo. Si son 27, pues 27. Si son 36 lamento decirte que te engañas a ti mismo. La única flor de la vida que aguanta 36 son las de plástico. Es probable que ahora digáis que soy un capullo por meterme con los de 36. Efectivamente, los capullos preceden a la flor, luego más tiempo de juventud para mí. Me encanta ver como os hacéis viejos.

Yo nunca voy al médico por algo trivial. Suelo ir por cosas tales como que me haya perforado un pulmón. Que me hayan disparado con un hacha (creedme, con suficiente fuerza y mala hostia se puede hacer). Que esté a punto de quedarme paralitico de alguna forma absurda. Todo ello principalmente porque soy el peor de los pupas. Por eso cuando voy al médico aprovecho para comentar algún mal menor para aprovechar la visita. Lo siguiente es una anécdota real de un mal menor.

Inciso. Los médicos son médicos, no doctores. Para ser doctor primero has de consentir que te dé por culo el estado, las becas, los profesores, los catedraticos, otros doctores... y todo ello sin disfrutar y sin que te digan cosas bonitas. Luego leer un trabajo delante de mucha gente (eso lo llaman defender tu Tesis) y hacer un vino. Los médicos tienen el MIR. Son dos puteos muy diferentes. Si un médico, después de hacer el MIR, quiere hacerse doctor posiblemente sus fantasías eróticas incluyan cuero, botas, un bozal y que alguien les azote diciendo "Perro, lámeme la suela de los zapatos"

Ocurrió un día en el médico. Fui por una dolencia de las de verdad. Una de las del tipo "Mire, le traigo el pulmón en una bolsa a ver si podemos hacer una gaita con él". Yo llevaba dos semanas con un tic en el ojo. Del tipo "tic inapreciable que solo noto yo porque está en el puto ojo". De esos. Después de mucha observación, la médico cayó en cuenta de que era cierto. Tenía un tic (aparte de un pulmón en una bolsa).

Lo primero que me preguntó fue por medicamentos. No tomaba. Drogas. Soy pobre (es lo mismo que no tomar). Tranquilizantes, pastillas para dormir... todo negativo. Después de recitarme cualquier cosa que remotamente pudiera estar relacionada dijo la palabra mágica: ¿Estimulantes como la cafeína?

Tomemos aire. Si acabas de llegar a este blog no tienes ni puta idea de lo que va a pasar a continuación. Si lo lees a menudo te lo imaginas. Si me conoces en la vida real y eres del tipo de gente a la que le puedo saquear la nevera o escatimar un café... ¿qué coño haces leyendo esto? Ya te habré contado la historia alguna vez. Lee la tira y déjame en paz. Por culpa de estos últimos es por quienes me toca escribir estos textos. Os odio. Prosigamos.

Estimulantes como la cafeína. Cuando tu médico te pregunta algo así espera sinceridad. Yo no tuve más remedio que decirle que sí. Desgraciadamente ella me preguntó cuántos. Creo que hay médicos que hacen preguntas por inercia. Esta debía de ser una de esas preguntas, Te das cuenta cuando empiezas a hacer cuentas mentales. Dos o tres por la mañana. Un par en la facultad. Uno o dos en el trabajo. Otro al llegar a casa. Al menos dos antes de dormir... Mi médica tenía cara de que ya había tardado mucho en decirle "Me tomo uno por las mañanas, quizás otro después de comer" Fui interrumpido por un agudo "¿LOS ESTÁS CONTANDO?, ¿ESTÁS CONTANDO CUANTOS CAFÉS TOMAS EN UN DÍA?". Mi respuesta fue sincera. "Ocho de media". Ella lanzó un golpe de remo verbal "¿OCHO CAFÉS DIARIOS Y SOLO TIENES UN TIC EN EL OJO?". Creedme. El uso de mayúsculas está justificado.

La conclusión de esta historia es la siguiente. Juré por Snoopy (can aviador amigo de un pájaro amarillo llamado Woodstock, posiblemente engendrado por sus padres durante un solo de Hendrix) disminuir el número de tazas. El tic desapareció al poco. La cantidad de café no cambió. Espero que algún astuto lector se imaginé como realicé tal hazaña. Pensad y ya os contaré en los comentarios

Buenas noches.

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Posted by Entrari at 1:58 AM | Comments (3)

Mayo 4, 2011

Too personal

Por mi trabajo, a veces, me veo en la obligación de ser educado. Seguro que algún moñas ya está diciendo "Entrari, la educación y las flores son lo mejor del mundo". Lamento destrozar ilusiones y pisar vidas. La educación y las flores crecen en la misma mierda (ahora viene el chiste de "Paco, échale abono a las fresas. Y el otro dice "¿Qué pasa?, ¿no te gustan con nata?")

La educación no es siempre una opción. Ser educado supone el ejercicio del dolor y la pena. La gente cree que sus sentimientos no son heridos gracias a que uno es educado. Imagina esas ridículas situaciones como la del tarzanete colgando de la nariz de nuestro interlocutor, y nosotros tratando de simular que no lo vemos. La del trozo de espinaca o lechuga travistiendo un diente de verde. O peor. Imagínate en una situación absurda que empiece por la frase "Podría usted meterme la polla, por favor". Destrempante al menos.

Es duro mezclar el ser un maleducado de mierda con un listillo de los cojones. Más duro es aún que de la exquisita mezcla de ambas variantes el resultado sea un texto constructivo. Como a veces pretendo que este blog sea el vehículo educativo en el que todos os queráis montar, os presento un modelo de carta que espero que dentro de poco me dejen usar en el trabajo. Solo un ignorante se podría sentir ofendido.

Querido usuario XXXXXXXXXXX
El motivo de este mail es que ya has recibido anteriormente un correo explicando la resolución de tu incidencia. Dicha resolución es probable que requiriese de tu interacción en alguno de los pasos. Desde Sistemas somos gente que damos por supuesto de que posee la capacidad de entender estos símbolos que cariñosamente llamamos letras. Si no es capaz, lamentamos decirle que es un gilipollas. Si se siente ofendido ante este último comentario queremos ser los primeros en felicitarle. Sabe leer por tanto el anterior insulto queda invalidado. Lo que ahora nos preguntamos es, ¿qué ha ido mal?
Es probable que usted sea un inútil. No se moleste. Cada vez los inútiles están más integrados en la sociedad. Desde Sistemas somos conscientes de este alentador hecho. Este es un mundo de igualdad de posibilidades también para los inútiles. Es bien sabido que los inútiles escalan bien en la pirámide profesional. Algunas teorías exóticas explican ese hecho mediante un simple "La mierda flota". Sistemas no cree que las diferencias de densidades tengan mucho que ver y nos aferramos al sencillo principio de Dilbert: "Los inútiles son promovidos a puestos elevados de la escala profesional a fin de que sus decisiones hagan el menos daño posible a la empresa". Alégrese. Lo que queremos decirle es que el puesto que ocupa es solo temporal. Pero aún en esa temporalidad es nuestra responsabilidad.
Rogaríamos que leyese de nuevo el primer correo. Sabemos que el resultado será el mismo. Queremos que en esta ocasión, mientras lo haga, siga estos nuevos y sencillos pasos:

1. Mire a la pantalla con el ceño fruncido.
2. Emita ruidos como "Hmmmm", "Joder, vaya" o "Yo no soy informático"
3. Refunfuñe, de vez en cuando gesticule. Si tiene algún bolígrafo arrójelo contra la mesa para reforzar este efecto. Esto último no lo haga muy lejos. Desde Sistemas somos conscientes de que los bolígrafos son un bien preciado y escaso en la empresa.
4. Si no ha funcionado, repita todo los pasos de nuevo. Si alguien pasa cerca de usted y su ordenador ponga mayor énfasis.

Si todo ha ido bien habrá conseguido que una tercera persona solucione el problema en su lugar. En Sistemas lo llamamos Ingeniería Social. Úselo con sabiduría.
Un cordial saludo

Y mañana subo una tira. Y pasado. Que sois unos ansiosos para lo que queréis.

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Posted by Entrari at 12:05 AM | Comments (4)

Marzo 30, 2011

Vistaprint matando ilusiones

Ahem. Probando, probando. Siguiendo con la recomendación de la lectora oculta que dice que os trato como a malas perras, procuraré el uso de tuteos. Para cerrar esa brecha que separa al cafetil dibujante que no soy, de mi público fiel (los cinco fans plus ninja), dejad que os narre una historia tan real como que me sobra el tiempo a raudales en el metro.

Estoy acostumbrado a recibir montones de correo. Hay que tener en cuenta que un montón no es sinónimo de calidad. Si no vean la sutil diferencia entre ser un poco tonto y mogollón de tonto. Prosigamos. El caso, diré el nombre dado que es mi blog y me lo follo cuando quiero, los señores de Vistaprint, después del pedido de las tazas, se dedican a mandarme correos de ofertas cada 3 o 4 días. Como me divierto con cosas simples, no dejo que gmail las filtre porque soy montón de vago (aquí vago significa sexy, por eso está bien usado)

En el metro me sorprendió el mensaje 328 de Vistaprint con este asunto "Y el ganador es Entrari de Entrarilandia" (que agudos sois lectores, efectivamente he ocultado mi nombre y procedencia). Debía ser como el 320 premio que estos señores me daban (8 mensajes corresponden a "Si tío, ya te enviamos las tazas que pediste, no haber seleccionado el envio barato que te cagas"). Una vez más, ilusionado, miré dentro en busca de si por fin era la puta PS3 o Xbox360 lo que me había tocado. Desgraciadamente, otra vez, eran esas estúpidas ofertas en las que lo único que te regalan es que al hacer click sobre el correo se abre (y hasta por eso te van a cobrar cuando descubran como hacerlo).

Yo soy un tío constructivo. Me puse a pensar. ¿Y si estos señores es que no se dan cuenta de que sus premios son una mierda? ¿Y si están regalando con ilusión y no se dan cuenta de que la gente quiere otra cosa? ¿Acaso no es justo ser constructivos y darles un toque explicándoles lo que esperamos?. Lo que van a ver a continuación es, integro y real, mi contestación al correo 328 de Vistaprint:

Señores de Vistaprint
Me siento halagado de ser recibidor de sus premios tan a menudo. Ello me hace pensar o que somos solo tres participantes o tienen muchísimos premios irrisorios. Permítanme recomendarles dar menos premios y que sean enormes. O en metálico. A todos nos gusta el dinero.
Aun así una vez más he de rechazar el increíble honor de su nuevo premio con pena. Cosas importantes, tales como la respiración, me lo impiden.
Un cordial saludo

Hecho. Desgraciadamente, la dirección que envía los premios con alegría me contestó algo de este estilo.

Estimado(a) Cliente,
Muchas gracias por su interés en VistaPrint, la imprenta online que le ofrece la mejor relación calidad-precio en impresión personalizada a todo color.
Hemos recibido su mensaje y nos gustaría poder ayudarle. Sentimos comunicarle que actualmente no podemos responder a su mensaje a través de esta dirección
Si necesita ponerse en contacto con el departamento de atención al cliente, envíe un mensaje a la siguiente dirección: servicios-clientes@vistaprint.es y le responderemos lo más pronto posible. Le pedimos disculpas por cualquier molestia que esta situación le haya podido causar.
Muchas gracias por elegir VistaPrint para responder a sus necesidades de impresión.
Atentamente,
Atención al Cliente

Genial. Me dicen [...]Hemos recibido su mensaje y nos gustaría poder ayudarle[...]. ¡Ayudarme a mí! .Tenía la dirección. Pues me puse presto a reenviar mi mensaje dado que ya era mi misión vital ese día hacia Vistaprint. Reenvié mi correo a la dirección indicada. Desgraciadamente esta historia tiene un final triste, puesto que esta fue la respuesta (esta vez en forma de imagen para que me creáis)

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La moraleja es que Vistaprint debe de ser un conjunto de robots organizados en pos de la conquista mundial. Muchos de los que me conocen saben que enarbolo esta razón por cualquier motivo cuando algo sale mal. Y dicho motivo no ha de ser elaborado. Puede ir desde que no funcione el ascensor a que se acabe el agua caliente. Pero esta vez es diferente. Vistaprint ha acabado con mi ilusión de ser un premiado rico. Esta vez ganan los robots.

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Posted by Entrari at 1:01 AM | Comments (3)

Marzo 7, 2011

Verdades como fist

Una amiga me ha recomendado encarecidamente que os trate de tú. Que da mejor rollo de cara a la galería, y que eso me granjeará infinitos cafés (Eso no me lo dijo, pero es una teoría mía).

Un amigo me dijo que publicase más. Que eso da mejor rollo de cara a los lectores, y que eso me granjeará infinitos cafés. (Una vez más, una pequeña coletilla a una línea de pensamiento heredada de otro).

Un árbol me dijo ayer que el peligro de la nieve virgen es que, dado su estado virginal (redundante), anda a la zaga de joder a quien sea si te descuidas. Mi coco esta vez no añadió ningún café al consejo. Uno por ser absurdo. Dos, por carecer del buen rollismo de los anteriores. Tres: Joder, un árbol que habla.

Adivinan que consejo casi me rompe ayer las costillas. Efectivamente, y si me rio duele más. Jajajajajaaaaaay.

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Posted by Entrari at 5:29 PM | Comments (5)

Febrero 22, 2011

Tócame los cohones, Ofiuco.

Este iba a ser un inteligente texto sobre la diferencia que existe entre la Nostalgia y el Recuerdo. Trampas de nuestra mente para evaluar el presente de forma rápida y muchas veces poco veraz. No me malinterpreten. Nostalgia y Recuerdo cumplen sus objetivos.

La Nostalgia nos lleva a trasporta a acciones que de otra forma no tendrían ningún encanto. Mal llevada nos condena a un universo de experiencias y situaciones cuyo punto álgido se encuentra lejos, en el pasado. En un lugar que solo puede visitar nuestra mente, y solo lo hace para comparar. Que algo no es tan sabroso, que no es tan bonito, que ya no es lo mismo.

El Recuerdo es una enriquecedora marca de agua. Una insignia de las cosas que han sucedido. De los sitios que hemos visto. De toda la gente que hemos conocido. El recuerdo mal llevado nos condena a errores de los que nos costará aprender.

Con la nostalgia tardamos tiempo en darnos cuenta de que las cosas son iguales. Somos nosotros los que hemos cambiado. Con los recuerdos ocurre justo al revés.

Dejando de lado aburridas comidas de olla voy a cumplir con la cuota de texto pre-tira que nunca os leéis. Hace un mes descubrí que Ofiuco entraba por la puerta grande en el horóscopo. Imaginaos la situación. Entrari, un tío moderno, de ciencia, lee en el periódico que hay un nuevo signo del zodiaco. Primera reacción: Indiferencia. Del tipo de la que naturalmente se conoce por "Me come los huevos". Risa generalizada, cachondeo respecto a los ilusos que se leen el horóscopo en cualquier tipo de medio escrito. Incluso algún comentario velado sobre "Caballeros del Zodiaco" (Saint Seiya) y la poca importancia de este astro si ya Kurumada pasó del mismo en la serie (modo monóculo off).

Pero no es oro todo lo que reluce. Leo que la inclusión de este invasor en el cerrado número de los 12 signos, provoca un desplazamiento de las fechas que corresponden a los mismos. Entrari ha pasado de ser Tauro a Aries. Joder. De repente, ya no te come los huevos tanto. No es lo mismo decir "Soy Tauro, pero paso de esas mierdas del horóscopo" a decir "Soy Aries. El edificio está en llamas, salgan por la puerta para salvar su vida". Cuando has dicho Aries en la segunda frase ya nadie te escucha. Aunque eso les pudiera librar de una muerte terrible.

Al final las cosas no te importan hasta que un día lo hacen. Si no, díganme para que narices me había aprendido aquello de "¿Eres chica capricornio? No sabes lo bien que combinan con los tauro". Funcionaba en una de cada doce chicas. Ahora no lo hará ni aunque Aries esté al final para asegurarme que han oído el resto. Es la jodida maldición de Ofiuco

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Posted by Entrari at 11:24 PM | Comments (3)

Enero 23, 2011

Que vivan las rubias.

Esta tira se me ocurrió mientras hablaba con Electroduende. Ella insiste en que su nick lleva K, pero sepan ustedes dónde. También, por petición suya que añada que soy un anormal. Que empiezo las conversaciones para luego dejarlas sin acabar y que nunca dibujo nada que me pide. Yo en mi defensa tengo que decir que ella es rubia en el fondo de su alma. Hasta las raíces. La explicación es la que sigue.

Mis fans son cinco. Existe además el pequeño lector ninja que me lee oculto. Ayer discutía con mi buena amiga Narleen que hay una diferencia entre fans y lectores. A los fans les puedo gorronear la nevera. A los lectores no. No sé dónde viven.

Y dirán mis lectores: "Entrari piensa que las rubias son tontas". Y yo digo "Os coláis". No es que antes acudiese a las rubias por ser figuras de algún tipo de estereotipo. Yo soy rubio según los cánones de este país, castaño según el de los ingleses, y moreno según el de los suecos (Ikea no es un país, y la republica independiente de tu casa tampoco). Se conoce que uno tiene el color de pelo cómo la opinión de los demás y la ubicación geográfica que ocupe. Esto es importante para el siguiente hecho.

Electroduende (con C de concurrente) odiaría ser rubia porque dice que no es tonta. Para mí esto es como si uno pregunta "¿Hace sol?" y otro dice "Porque tengo hambre". No tengo ni idea que tienen que ver una cosa con la otra. Pero como dije antes, en España soy rubio. A lo mejor mi entendimiento está ofuscado por ello. Entiendan mis lectores (y los cinco fans más el ninja) que no me da tiempo a ir a Suecia para que mi lustroso pelo moreno me trasformase en un portento de la inteligencia humana y logre explicar la insinuada relación del efecto fotoeléctrico con los mecanismos del razonamiento consciente. Haré lo que supongo que hacen los rubios de este país, aportar pruebas.

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El caso es que yo soy rubio. Electroduende piensa que los rubios son tontos. Ergo me está llamando tonto. Pues por ello la deseo el mayor de los rubios a su lustroso cabello multicolor. Y es que lo de los pelos de colores ya es otra historia.

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Posted by Entrari at 10:01 PM | Comments (8)

Enero 20, 2011

Vosotras dos

Estuve con vosotras dos. Pero he tenido que dejaros.

Las dos en el fondo lo intuíais. Era algo que era inevitable. No funcionaba. Prolongaba, iluso, excusas como el trabajo, o no estropear las vacaciones, para no afrontarlo al momento. Lanzaba a mi yo del futuro esa responsabilidad. Confiaba en que su madurez tomase la decisión correcta, para yo, en el presente, seguir disfrutando de vosotras. La gente no lo creerá, pero no fue egoísmo.

Y ahora, en medio del dolor, el saber que hice bien no me sosiega. Tengo el recuerdo de como mis amigos, e incluso algún fugaz desconocido, apuró a señalar como os picabais. Como seriáis un problema que querría ignorar y así ha sido. No lo calman los recuerdos de el suceder de comidas y cenas juntos, el de las sonrisas o esos bostezos por la mañana cuando nos levantábamos en la misma cama.

Pero ese espacio que ahora por fin tengo sin vosotras, es mío.

Ignoro si me odiáis. Si leeréis este texto alguna vez. No creo que en el fondo lo esperaseis. Escogí hoy, este mismo día, para que supieseis que esto no estaba bien. Que no sé si será mejor para vosotras, pero lo va a ser para mí. Que en eso consiste la vida. En sobrevivir.

Y ahora confundo dos últimos recuerdos. El primero cuando una de vosotras impávida, no terminaba de creerse que esto acaba así: No yéndose. Muda, y sin esperarlo, desaparecida. El otro, el de la fingida sensatez que asume la que pierde, diciendo sin palabras que al final era lo mejor para ambos. Os dejo escoger cual queréis ser.

Es cierto que ese espacio está lleno de dolor. Es cierto que me llevo conmigo los días que no comeré al pensar en vosotras confundiendo daño con falta de apetito. Pero sé que, como otras veces, todo volverá a ser igual.

Por ello esto. Para deciros adiós porque sé que no lo hice bien. Adiós, mis cordales izquierdas. Mis muelas del juicio. Que sea verdad que me habéis dejado algo de cordura pese a vuestra perdida.


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Posted by Entrari at 3:55 PM | Comments (4)