Estados Unidos podría considerar incluir a Venezuela en la lista de países que apoyan el terrorismo
Terrorismo es una palabra que desde hace unos pocos años comienza a aglutinar significados y miedos que antes tan sólo le eran tangenciales.
Bajo esta nomenclatura se perfilan todas aquellas características que hay que temer y odiar y por las que es necesario sacrifcar ciertas libertades insignificantes. Así, visto lo visto, es una acepción perfecta para demonizar, satanizar o simplemente rodear de una aureola de maldad impávida a un adversario político, militar o comunicativo. La la famosa proposición del "eje del mal" no es en absoluto inocente, y para nada está exenta de infinidad de contenidos estratégicos.
¿A qué viene toda esta parrafada? Bueno, acabo de leer que Estados Unidos se plantea incluir a Venezuela en la lista de países que patrocinan el terrorismo a consecuencia de las últimas noticias que vinculaban a Chavez (personaje por el que no guardo la más mínima simpatía por mucho que servidor pueda ser de izquierdas) con las FARC. Y lo digo por aquello de que, como no veo clara la estrategia americana por fuerza me tiene que caer bien aquí el aprendiz de comandante.