Sabía yo que esto de trabajar en el ramo de los seguros iba ofrecer historias que contar...
Estaba yo "de servicio" cuando nos mandaron a cierto tanatorio, que desde luego no pienso mencionar, a realizar iertas gestiones, que no voy a especificar. Con la mala leche que tienen los funerarios, y no es coña, no voy a dar más pistas de quién puede ser el que escribe estas líneas...
Pues llegamos al sitio, y tras saludar amistosamente al personal que trabaja allí, pasamos al trabajo. Mi compañero, que es el que lleva la voz cantante, pregunta por un fallecido. El tipo del tanatorio sonríe y piensa que sigue de coña.
-Ese aquí no ha aterrizado.
-Venga, en serio, no jodas. Fulanito de Tal Pascual. Que queremos verle -dicho esto, el tipo del tanatorio se pone algo más serio.
-Que no tío, que aquí no tenemos a nadie con ese nombre.
-Vete a tomar por culo, que no me hace ni puta gracia. ¡No se nos puede haber despistado un muerto! A ver, saca los papeles, que será que está de camino.
Tras poner negro sobre blanco, es decir todos los documentos sobre la mesa, se llega a la conclusión inevitable: el fallecido no está donde debería estar, de hecho no se tiene ni fruta idea de dónde leches está.
-No jodas, no jodas, no jodas... ¿la familia a qué hora viene?
- En hora y media dos horas...
-Coño, coño, coño, coño... déjame que llame a central a ver cual es el recorrido que tenía que hacer.
-¿Pero no estaba localizado?
-Sí, joder. Del domicilio aquí, de aquí al túmulo, del túmulo al horno y del horno al columbario.
-Pues desde el domicilio a aquí...
-Sí, el muerto se ha ido a tomar unas cañas, ¡no te jode! Ya estamos espabilando que nos capan.
Media hora más tarde y tras cuatro anginas de pecho el muerto aparece, en cierto sitio, para que le practiquen ciertos procedimientos que alguien ha decidido a última hora que son necesarios. ¿Para qué avisar al tanatorio? Total...
Para cuando termina la odisea mi compañero se está tomando un café sentado en el pasillo. Yo me cuido mucho de qué decir. Los ánimos están un poco caldeados y no es muy procedente que el nuevo haga un chiste de la situación.
-Esto no es normal, ¿eh? Que conste...
-Ya, ya supongo.
-Joder, al próximo lo remato sólo por precaución.
Creo que me voy a bajar "Este muerto está muy vivo" del e-donkey. Lo mismo encuentro más de un paralelismo a estas alturas.
Saludos,
Angellus.