Toca otra estupidez propia del señor Losantos, la voz de Dios...
El tema es viejo, sí. Pero la indignación que me provoca hace que, o bien lo comparto o me flagelo.
Mucha libertad y mucha leche... pero por mucho que la mona se vista de seda. Será que la libertad debe ser para unos y no para otros. Que no todo el mundo sabe que hacer con ella.
Y claro, ante semejante mamarrachada propia de tiempos de las colonias, esa valentía propia de patio de colegio, hay quien evidentemente no se amedrenta:
Y luego está, por supuesto, quien sabe dejar a semejante despojo del oficio periodístico en el justo lugar que se merece:
¿Se confesará este desgraciado todos los domingos en misa?
Debería...
Saludos,
Angellus.