Últimamente me estoy rodeando de demasiada tecnología. Y, de forma más precisa, empieza a acumularse en mi coche. Por motivos de trabajo es casi seguro que voy a tener que viajar bastante y tener que pasar muchas horas tras el volante. Por eso me estoy “pertrechando” con cierto material, como un GPS para localizar mis “blancos”...
La última adquisición ha sido un manos libres, por aquello de que no se debe conducir y hablar por teléfono. Además de eso, llevo encima mi PDA, con datos información jurídica, legislación, productos, contactos y calendarios. Y por último y por supuesto, el móvil del trabajo.
Al paso que voy, mi coche va a ser el equivalente del bat-movil. Con ciertas salvedades, claro. Para empezar no es negro, es verde. Y de momento no es antibalas.
Resumiendo:
GPS (regalo por terminar el master).
PDA (regalo de cumpleaños antes de terminar la carrera).
Móvil del trabajo (para pedir socorro a mis compañeros de curro y viceversa).
Llevar el coche hasta arriba de mierda hasta el punto en el que casi parece irreconocible...
... no tiene precio.
Saludos,
Angellus.