Pues sí. La paciencia tiene un límite, y el servicio de Bitácoras.com lo ha sobrepasado con creces. Esto de tener que esperar casi 10 minutos para cargar la página inicial, y otros 5 o diez cada vez que cambio de pantalla dentro de mi blog es desesperante.
No es sólo que postear o editar los comentarios sea casi imposible, sino que el acceso al mismo blog, sencillamente para leerlo, es ya de por sí una odisea.
He tenido mucha paciencia y he perdido artículos enteros porque el servidor no es capaz de soportar tantos usuarios, pero ya se acabó. Lo de estos días se lleva la palma. Además y para colmo los administradores no dan explicación alguna.
Así que nada, me piro. En lo que tarden mi abogado y cierto rojo impertinente en habilitarme un huequecito en cu cubil, me voy con ellos.
Vale, este blog no me cuesta un duro mantenerlo. Pero la inversión que realizo en tiempo y esfuerzo no me compensa. Y tal y como va mi vida ahora mismo, el tiempo es un bien demasiado escaso.
Saludos,
Angellus.