Es bueno ver que las cosas salen bien de vez en cuando.
Creo que he mencionado en algún post anterior que dirijo partidas de rol para un grupo pequeño de amigos. Hoy han tenido una sesión particularmente lúcida y productiva y mientras regresaba a casa he hecho memoria de cómo empezó la crónica que estoy dirigiendo. Para mi sorpresa, y si mis cálculos son correctos, llevo dirigiendo esta partida más de tres años.
¡Tres años! Había tenido jugadores a mi cargo durante períodos prolongados de tiempo, pero creo que ellos han superado el record de los anteriores. Han llegado muy lejos en la trama y hoy han empezado a caer las fichas de dominó que les abrirán las puertas al gran final. Cada vez les queda menos.
Uno de los grandes placeres, o mejor pensado el mayor de todos, de la narración es encontrar un buen grupo de personas con las que compartir historias, cuando se entabla un proceso creativo compartido. Es genial verles sentados, discutiendo desorientados pensando que los tiros van por allí o por allá, y que de repente uno tenga una idea brillante y empiece a atar cabos. En ese momento todos le siguen aportando enfoques. Uno propone una teoría de por dónde va a avanzar la trama y los demás refutan ese punto de vista. Les ves poco a poco encontrando la solución a un ropecabezas muy grande que hasta ese momento sólo tú has tenido la posibilidad de contemplar. En esos momento uno tiene que contenerse para no sonreir y delatar los hilos argumentales que son correctos. Tengo, de hecho, un jugador que se caracteriza por mirarme a la cara mientras mientras arroja propuestas sobre el tapete a fin de controlar mis reacciones y emplearlas como pista. El mamoncete es listo, pero hasta ahora he podido mantenerle más o menos a raya. Pero sólo más o menos...
Otras personas me han pedido ingresar en la partida, pero con el tiempo se hizo tan compleja que introducir a alguien más en la dinámica del grupo era cada vez más y más complicado. Es posible que si esta crónica llega a buen puerto decida hacer otra, más libiana, de otro juego diferente. O puede que me tome un descanso una temporada. Todo depende de lo que apetezca al personal y de las posibilidades de horario. En estos tres años han cambiado muchas cosas y las posibilidades de jugar se han visto cada vez más y más reducidas. Uno de mis temores es que, por circunstancias de la vida, la historia quede incompleta como sucedió con mi anterior grupo de jugadores, y que en vez de jugarla tenga que contársela.
Sin embargo no creo que esa circunstancia se dé. En unas pocas sesiones más los acontecimientos se van a precipitar sin remedio. Las piezas encajarán y el segundo capítulo terminará (yo siempre divido mis crónicas en tres hilos argumentles). Hoy, sin ser conscientes de ello, han hecho que vaya a tener que introducir, casi con seguridad, elementos del tercer capítulo en el segundo lo que hará que todo se desarrolle de una formas más directa.
Espero que podamos acabar la historia. Estoy deseando ver sus caras cuando todo termine y vean cómo empezó todo y como va a terminar. Que contemplen la evolución de sus personajes y de como con sus ideas y comentarios han hilado una historia la mar de entretenida. Si todo sale como tiene que salir conservarán de las tardes que pasamos juntos y de las sesiones de juego un recuerdo bonito. Esa es la máxima recompensa a la que un narrador puede aspirar y lo mejor que se puede ofrecer.
Por eso estoy contento. Hoy he visto que el cuento puede tener un punto final satisfactorio. Que sea feliz, trágico o desesperado dependerá de sus acciones y sus decisiones (las buenas historias no tienen que tener necesariamente un final feliz, y las mías no son una excepción). Pronto tendrán que hacer algunas muy complicadas aunque no me sorprendería que las abordaran con creatividad. Si por algo se caracteriza un buen grupo de jugadores, y estos lo son, es por la capacidad desesperante de hacer saltar por la borda el trabajo planificado cuidadosamente y forzarte a improvisar verdaderas fábulas circenses. No me sorprendería que cuando lleguen al borde del precipicio lo rodeen silvando y se pongan a salvo. Entonces seré yo el que tenga problemas porque tendré que reconsiderar algunas cosas importantes.
Pero bueno, iba a ser divertido de todas formas...
Saludos,
Angellus.
Paz, amor y dvd´s para todos.
Comments (4)
Prometo que al final tendrá sentido.
Vamos, digo yo. Al menos a mí me lo parece...
Saludos,
Angellus.
Paz, amor y dvd´s para todos.
Posted by Angellus | Abril 4, 2006 9:05 AM
Posted on Abril 4, 2006 09:05
Creo que el de la paciencia eres tú, pero weno... La cronica mola, empezo con muy buen pie y nos enganchó a todos. Ahora a hacer un croquis pa ver si nos terminamos de enterar de todo lo que tenemos... Son muuuuuuchos datos
Posted by Ulliam | Abril 4, 2006 12:02 AM
Posted on Abril 4, 2006 00:02
¿Cuatro?
Joooo... me siento mazo de viejo.
Gracias por las felicitaciones, pero si vosotros no os hubieseis implicado tanto no habría salido así de bien. Desde luego hay que daros a todos una medalla por vuestras paciencia.
Saludos,
Angellus.
Paz, amor y dvd´s para todos.
Posted by Angellus | Abril 3, 2006 8:15 PM
Posted on Abril 3, 2006 20:15
Son más bien casi 4 años. Te explico, tú en el 2002 ya estabas en el club de rol porque hicimos las jornadas tochas en Marzo del 2002 (llegaste poco antes) y si para las jornadas no estabamos ya jugando, nos faltaba poco para empezar.
La verdad es que te felicito por la partida, si hemos durado tanto es porque mola :).
Salud!
Posted by El mamoncete | Abril 3, 2006 5:52 PM
Posted on Abril 3, 2006 17:52