Lo que nunca, jamás, ha de hacerse...
Todo el mundo sabe cómo son los animales que se sienten acorralados, excepto los imbéciles (prestad atención a la ceporra de la caja intentando solucionar la situación...).
¿Qué pasa? Pues que los bichos se revuelven y se toman a mal eso de llevar una correa al cuello, especialmente cuando no hay costumbre. Si a base de tirones no entendemos que quieren que les dejemos tranquilos pasan a métodos más expeditivos. Hay gente que se merece todo lo que le pasa.
Dedicado a Michael, que la semana pasada pedía sangre.
Saludos,
Angellus.
PD: encended los altavoces... gana muchos enteros.
Comments (1)
No sabes cuanto me solidarizo con el tipo ese, por el bocao, que yo se lo que jode que te enganche un gato por esas...
Eso si este capullo lo podia haber soltado antes... Por cierto en lugar de Pinky podría llamrse Murphy "It´s a ver lovin´ cat" si, ya.
Posted by Ulliam | Marzo 15, 2006 4:04 PM
Posted on Marzo 15, 2006 16:04