Venía yo el otro día de clase con una depresión de caballo mientras me replanteaba unas cuantas cosas. En ciertos momentos me gusta disfrutar de un poquito de soledad para aclararme las ideas. Pocas cosas me resultan más irritantes que tener una cara que te llega hasta el suelo y que alguien me pregunte con la mejor de sus voluntades qué me pasa. Así de raro soy. Prefiero rumiar mis cosillas por libre.
Normalmente en esas situaciones me voy solo al cine, ya que por norma general, el personal que va allí se calla al menos durante una bendita hora y media, tiempo más que suficiente para descansar un rato.
Pero aquel día no. Sabía que para ir al Kinépolis o a Majadahonda o las Rozas tenía que chuparme un atasco de mil demonios, y sencillamente no tenía ganas. Por otra parte estaba cansado y no había nada en la cartelera que me llamara la atención. Además, mi preciosa Ulliam se queja cuando me marcho a ver una película sin ella. Como ya lo había hecho hace no demasiado tiempo preferí abstenerme.
Mientras conducía hice dos cosas. Primero puse la COPE, a ver si me encendía un poco la sangre y me animaba. Como no era el caso (aunque algo nervioso sí que me pusieron, sí…) no pude evitar deslizarme entre mis recuerdos. Hice memoria de lo que había sido mi visa hasta ese momento, y especialmente, de la gente que había conocido. Una constelación peculiar de rostros y sensaciones contradictorias desfilaron en formación de a dos. Es curioso cómo a veces ciertas personas pueden jugar un papel tan importante en tu vida y al final desaparecer como si fueran humo sin que les eches de menos lo más mínimo. Eso hizo que me deprimiera aún más. Siempre he pensado que las relaciones cambian, la gente desea otras cosas y los lazos que no se desean mantener se pierden. Es ley de vida y no hay que rasgarse las vestiduras aunque a veces escueza un poco. A todos nos ha pasado.
Sin embargo como desde hace unos cuantos días hago examen de conciencia tampoco puedo dejar de pensar en una acusación que me hizo alguien en su día, en uno de esos episodios de cambio. Me indicó esa filosofía esconde de forma cómoda una verdad: que tomo de la gente lo que quiero y cuando no me sirve la abandono.
Pues iba yo al volante al borde del escalofrío. Uno de mis mayores problemas es que siempre he tenido demasiada buena imagen de mí mismo. Autocomplacencia, tal vez.
Me preguntaba hasta qué punto podría estar aquella persona en lo cierto. No es que fuera el individuo más idóneo para hacer acusaciones, pero bueno. Después de todo, si tiene algo de razón en ello (y creo que no se equivoca demasiado, en cierta forma) no es que me deje muy bien como persona.
Pero al fin y al cabo, ¿no somos todos así, al menos en cierta medida? Todos tomamos y dejamos de lado. Una vez más hice memoria y volvieron a mí al menos media docena de “grandes amistades” que se han perdido en el vacío con los años. Al final, lo único que quedó de ellas es aprender a distinguir a aquellas personas que sólo forman parte de tu vida de forma pasajera de aquellas otras con las cuales tienes una deuda tan grande que no puedes sino pagarla pensando en ellos como si fueran familia.
Algunas de ellas fueron comunes. En muchas había gustos similares, puede que por eso se forjen esos lazos. Cuando uno es joven compartir sus gustos es compartirse a sí mismo. Naturalmente, luego creces y comprendes qué grave error es pensar algo así.
Y súbitamente algo me vino a la cabeza. Era una tontería, una chorrada como la tapa de un piano, pero que en su momento (sin ser una amistad) fue un refugio cuando las cosas se ponían feas, al menos hasta que me curé en 1999.
Recordé lo mucho que me gustaba Star Wars.
Sí, en efecto. Una estupidez como la tapa de un piano, sin lugar a dudas, pero por aquel entonces funcionaba. El universo de Lucas tiene un misticismo ingenuo de buenos contra malos y una épica particular. Por algo lo ha asimilado así la cultura popular. Durante muchos años sentí pena por que el mundo no se pareciera a algo similar, en el que los buenos siempre ganaban y en el que las familias al final resuelven sus diferencias y alcanzan el perdón, que aunque sea de forma triste al menos es definitiva.
En ese mundo, los amigos estaban a tu lado en los peores momentos y sacaban lo mejor de ti mismo.
Y naturalmente, está la Fuerza. Un misticismo animista indefinido, un sentimiento de paz y de hermandad que mezclaba elementos orientales con superación personal y aotoconocimiento.
Y por supuesto, los sables de luz molan un puñao…
Naturalmente, luego llegó el Episodio I y comprendí que todo aquello no era más que una soberana estupidez, o como mucho, una franquicia lucrativa. No es que me lo tomara nunca como algo verídico, pero al menos sí que era un refugio para la evasión. Por desgracia, aquel niño cabezón y repelente acabo con todo… en fin nada dura para siempre.
El caso es que durante un segundo sentí de nuevo aquella ilusión o fascinación, bastante parecida a la que en su día había por los Reyes Magos. Así que fui a un centro comercial cercano a mi casa y me dispuse a hacer algo que casi nunca hago: ahogar mi depresión en compras.
¿Compras de qué? Bueno, para algo nos dio Dios el raciocinio y la inventiva, aparte de para la autodestrucción, para crear videojuegos (la forma más inmersiva de disfrutar de tu universo favorito, exceptuando el rol, con la ventaja de que puedes disfrutar de ello en solitario).
Desde hace años hay un par de títulos de SW con los que me quería hacer, pero siempre lo dejé correr. Me decidí a hacerme con uno de los dos.
Por cierto, en el Corte Inglés encontré a una de mis antiguas “amistades”. Casualidades de la vida. Nos vimos, pero no nos dijimos nada con palabras. Esas conversaciones se mantienen en una fracción de segundo con una mirada:
-Te odio, paso de ti. Que te quede claro, por que te estoy apartando la mirada con desprecio.
-Seguramente, pero recuerda durante el resto de tus días que el que te mandó a la mierda fui yo, y recuerda de paso que cuando quisiste volver a ser mi amigo pasé de ti y te dolió más que una patada en los huevos. Y por cierto, jamás volví a pensar en ti.
¿Veis? en realidad no soy buena persona, sólo lo parezco.
Finalmente encontré lo que buscaba en Centro Mail. El Caballeros de la Antigua República II, más conocido por sus siglas en inglés: KOTOR II.
El caso es que volví a casa a disfrutar del jueguecillo. A pesar de estar ambientado más de 2000 años antes de la trilogía original mantiene todos los elementos del género. Misticismo, segundas oportunidades, buenos muy bueno, malos muy malos y muy glamorosos, naves espaciales y… sables de luz.
Fue entonces cuando comprendí mi terrible error. Ciertas cosas puedes superarlas y dejarlas de lado, pero en el fondo son como las drogas. Tu cerebro, privado de estímulos durante tanto tiempo, se revoluciona con la primera dosis. En el fondo soy un adicto más, solo que un poco más cínico.
En un momento dado se mantiene una conversación con otro personaje que nos pregunta cual era el color de nuestro sable antes de ser caballeros jedi caídos en desgracia. Una de las opciones que tienes para responder es:
-Era de un color viridiano, nunca visto en los límites de la Antigua República.
¿Viridiano? Ya está, ya la hemos jodido. ¿Cómo puñetas es el color viridiano? ¿Quedará bien en un sable de luz? ¿Molará? ¿Dónde se consigue una gema de ese color? ¿Tiene alguna propiedad especial, hace más daño? ¿Tiene alguna connotación mística particular? ¿Acaso el color no depende de la longitud de honda en relación a la regulación del arco que realiza el flujo de…?
Eeeeehhhhhhh calma… quieto fiera. ¿Dónde te has ido en un momento? ¿Ves como no se te puede sacar de leer libros de leyes?
Sacudí la cabeza y quise dejarlo correr. “Espera, sólo una miradita al diccionario”, me dije. Por supuesto, “viridiano”no es un término que aparezca.
Pregunté en mi casa qué podía significar. Cada uno tenía su visión de las cosas.
-Es algo así como con lentejuelas, ¿no?
-No, que va. Es como un verde botella.
-¿Sí? A mí me suena que es algo así como iridiscente…
Más tarde se lo comenté a mis amigos, que como es natural, tampoco lo sabían.
¿Y qué se hace en estas situaciones en las que tus fuentes inmediatas te fallan? Sencillo, acudes a la fuente de conocimiento universal por excelencia: Google.
Qué majos somos los humanos. Antes Dios era el único que tenía todas las respuestas, pero como el muy pesado insistía en guardárselas todas para él creamos la Red, y luego alguien la perfeccionó con Google. Claro, así le va al pobre…
Es agradable descubrir que uno no está loco, o mejor dicho, que uno no es el único loco en el mundo. Empecé a repasar página tras página y me quedé alucinado. Somos una especie alucinante. Si dedicáramos la mitad del tiempo que malgastamos en gilipolleces en buscar un nuevo sistema económico que solventara la miseria del mundo seguro que lo lograríamos. Y es que mis pequeños amigos, los sables de luz que todo el mundo sabe que no existen, son un mundo en sí mismo.
¿No os lo creéis?
Vale, pongamos un ejemplo. Supongamos que queréis una visión retrospectiva o histórica del tema que incluya incluso, las técnicas de combate asociadas a los colores o “formas”.
Claro que esto de los colores no es una ciencia exacta. En realidad cada uno tiene su propia opinión de las cosas.
Las disquisiciones son verdaderamente geniales. Después de todo, cualquiera sabe que los Sith emplean joyas sintéticas que son más inestables, lo que va con su filosofía de pasión y odio. Por otra parte, el tema de las joyas es un poco secundario, ya que el sable de Mace Windu es morado porque ha sido construido sin ella y es ¡eléctrico!
Y es que hacer un sable de luz es toda una ciencia, pues están compuestos por múltiples partes y componentes que hacen que cada uno sea único.
Claro que para estar seguros, lo mejor es acudir a los archivos de la misma República(http://www.loresdelsith.net/universo/fuerza/sith/sable.htm), no vaya a ser que el chisme nos explote en las manos por montarlo mal.
Por otro lado y partiendo de la base de que no aprendemos, no es de extrañar que por mucho que nos digan que somos unos flipadillos y que esas cosas sencillamente no se pueden hacer nos saquen continuamente los cuartos, sean con videojuegos como es mi caso, sea de forma más creativa (http://articulo.mercadolibre.com.mx/MLM-10208100-star-warsconstruye-tu-propio-sable-de-luzenvio-gratis-_JM).
No deja de sorprenderme los debates doctrinales que somos capaces de articular en torno a estas chorradas, si bien reconozco que tienen su encanto.
La disquisición en torno al sable morado de Mace Windu es un ejemplo. ¿Por qué es morado? ¿Por qué no hay más? ¿Por qué no salen más colores en las pelis y sí en los juegos…?
En serio, la triste verdad para mucha gente es que el color de los sables no le importa ni siquiera a Lucas. De hecho, estoy seguro que está hasta las narices de tanto friki suelto que hace de ello su religión. En puridad, el color del sable de Jackson obedece a un mero capricho estético del actor (en serio, sale en un making off, pero no se en cual; tampoco es que sea importante). A Lucas todo esto, sencillamente, se la pela.
En realidad, él monta las escenas en la cocina de su casa con un par de amigos de la familia.

Según queda bien o no un color con la encimera o el pelaje del bicho en cuestión se toma la decisión.
¿Qué pasa? ¿No os convence?
A mí me parece una teoría tan buena como cualquier otra… o por lo menos igual de buena que cualquiera que os he puesto.
No tenemos remedio. No sé quién se llevó nuestro sentido común, empezando por el mío. Lo peor de todo es que es imposible escapar de tanta tontería (yo soy muestra de ello, ¿a qué si no semejante sermón? Soy tan cínico como cualquier otro).
Me voy a hacer ermitaño, pero eso sí, reconociendo que como a todos nos gustan las comodidades, y me voy a pirar a Hawai a pasar del mundo entero. Total, yo a lo mejor podría permitírmelo. Tengo la enorme suerte de no morir de hambre y la superioridad moral característica de quien dice que todo es una mierda y que difícilmente se puede cambiar algo. En el fondo, somos los peores. Los que nos creemos víctimas y nos deprimimos porque nuestros ideales se van por el retrete. ¡Cómo sufrimos por culpa de todos los demás!
De todos lo idiotas que pueblan este mundo somos los de peor especie, porque en el fondo entre Star Wars y nuestros ideales no hay demasiada diferencia. Son chaquetas que nos ponemos y quitamos para intentar definir quienes somos, y cuando sufrimos un desengaño sencillamente nos podemos permitir dejarlas en el armario.
Por que claro, los sables de luz no existen. Y desde luego, en la medida que no las padecemos, cosas como estas tampoco o sencillamente no nos importan.
20050929.jpg)
No sé, será que la cosa no es para tanto y que me lo estoy imaginando. Vamos a consultar con los oráculos (osease Google) para hacer un pequeño sondeo informal de las inquietudes del tan maravilloso y avanzado occidente (que básicamente es quien tiene acceso a la Red).
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 58.100.000 de star wars. (0,10 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 17.400.000 de ONG. (0,10 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 11.800.000 de derechos humanos.
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 11.800.000 de Justicia. (0,11 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 7.100.000 de pobreza. (0,33 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 6.270.000 de Paz Internacional. (0,40 segundos)
Y la más deprimente de todas ellas:
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 3.110.000 de hambre. (0,39 segundos).
Se me cae la cara de vergüenza. Claro que como me voy a hacer con un sable de luz color viridiano me importará poco dentro de cinco minutos.
Yupi.
Saludos,
Angellus.
Comments (3)
Cierto Maestro, lo que me hace añadir,
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 454.000 páginas en español de guerra de las galaxias. (0,12 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 2.470.000 páginas en español de hambre. (0,06 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 10.400.000 páginas en español de derechos humanos. (0,79 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 9.220.000 páginas en español de justicia. (0,06 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 2.760.000 páginas en español de niños hambre. (0,30 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 4.930.000 páginas en español de paz internacional. (0,24 segundos)
Resultados 1 - 10 de aproximadamente 1.880.000 páginas en español de amnistía internacional. (0,87 segundos)
Todas las búsquedas se han hecho con google, indicando que se muestren sólo las páginas en español.
En todos los casos SW pierde por la mano.
Me alegro, ale menos la depresión no es crónica.
Saludos,
Angellus.
PD: ¿por qué será que te imagino relamiendote tras demostrar de forma aplastante que tienes razón...? ;)
Posted by Angellus | Febrero 22, 2006 9:27 AM
Posted on Febrero 22, 2006 09:27
Social Movement 136,000,000
starvation 16,300,000
famine 21,900,000
Los resultados de Starvation + famine + hunger > Star Wars
Posted by Maestro sociata | Febrero 22, 2006 1:35 AM
Posted on Febrero 22, 2006 01:35
Joven Abogado, a las formuladas preguntas google respuesta da, en la pregunta realizada el secreto está:
Star wars - 97,800,000
Hunger- 66,500,000
ONG 35,000,000
Human Rights- 690,000,000
Democracy- 240,000,000
Poverty- 185,000,000
Justice - 493,000,000
Social Justice- 213,000,000
poor children - 120,000,000
international peace- 192,000,000
Guerra de las galaxias - 1,320,000
Star wars anglosajón y concreto termino es, contra otros anglosajones y conretos términos competir debe. Google anglosajón buscador es, otros idiomas peor tratados por google son.
Salud!
Posted by Maestro Sociata | Febrero 21, 2006 4:03 PM
Posted on Febrero 21, 2006 16:03