Y van dos seguidas en esta categoría. Que guay.
Se ve que me he portado bien estos doce meses. Me han caído un par de libros que me hacían muchísima ilusión.
Uno de ellos es "El cemento de la sociedad" de Jon Elster, catedrático de ciencias políticas de la Universidad de Chicago. En el mismo realiza un análisis de la elección racional de la acción en términos estratégicos y su relación con factores cooperativos como el altruismo. Estoy deseando hincarle el diente.
El otro es genial. Llevo al menos seis años tras él, pero siempre se me había escapado. Se me saltaban las lágrimas de la emoción.
Se trata del Paraíso Perdido, de J. Milton. Poema épico del siglo XVII que narra la caída de Adan y Eva y el papel que Lucifer y Dios jugaron respectivamente en la misma. Las lecturas que se han hecho del mismo son contradictorias, especialmente en relación a la figura de Satán. En ocasiones no queda claro si se le ensalza o si se le condena taxativamente. Poco importa. En los versos de esta obra universal cada uno encuentra su lectura. Muchos interpretan la rebeldía del Lucifer como la valentía o el coraje de enfrentarse a la adversidad con tesón y pasión. Dejando de lado los motivos del personaje, su flamígero discurso resulta inspirador y todos podemos apropiarnos del mismo para nuestros propios menesteres.
Os dejo con uno de los pocos pasajes que conocía y que tanto me han fascinado durante tanto tiempo. La interpretación que hago del mismo es personal, desde luego, pero tiene su relación con el post anterior.
Nunca fuimos iguales, mas sí libres:
con igual libertad porque los rangos
ni un ápice la merman; al contrario,
con ella se armonizan y conviven.
¿Quién puede decretar normas o leyes
a los que, sin mandatos, nunca yerran?
¡Menos razón tendría para alzarse
como nuestro Señor quien impusiera
adoraciones viles, mancillando
el título imperial que testimonia
nuestro ser de señores, no de siervos!
El Paraíso Perdido, de John Milton (traducción española de Enrique Gómez Castellón, ABADA EDITORES 2005).
Saludos y felices Reyes,
Angellus.
Paz, amor y dvd´s para todos.