En mi rue hay una bonita y agradable tienda de cómics, ATOM se llama. Cercana, bien surtida y con más de un afable tendero, es todo un descubrimiento para los que vivimos cerca de (o directamente en) la calle de Escosura. El tema es que hace unos días, con gan de conocer nuevas colecciones más allá de los respectivos mangas y las pocas obras americanas que leo, deje a Dani que me tentara con algún título de su elección y gusto. Así he conocido Los Muertos Vivientes y DC: The New Frontier.
La primera, limitándonos a la entrega que abre la serie, que es la que he leido, es "una de zombies" que no brilla por la originalidad del planteamiento, sino por lo bien llevado que está: limitando las carnicerias a lo justo y necesario para alejar a los vegetarianos, se nos muestra cómo un pequeño grupo de gente corriente (a la americana) debe sacar adelante su vida entre muertos vivientes y malos olores. Discuten sobre donde asentarse, intentan descubrir más cosas sobre esos vecinos antropofagos y se reparten las tareas para que el pequeño campamento funcione con toda la normalidad que se pueda, mientras aflora el conflicto y la tensión crece. Amos, algo así como un Gran Hermano pero con tiros y muertos vivientes. El dibujo de este primer número corre a cargo de Tony Moore, es una gozada, y hace gala al buen guión de Obert Kirkman. Ahora, hay una mala y una buena noticia de parte de quien recomienda, y es que en las siguientes entregas el dibujo empeora, pero el guión mejora.
Por mi parte, me ha parecido un título refrescante para lo que suelo leer, y me veo tentado a probar otro número. Hay tensión constante y nada ocurre por que sí, todo esta atado y bien atado. Como contra posible, puede que no a todos les guste la premisa de una vida rutinaria en un mundo de zombies, sin acción por sistema y con el drama revoloteando constantemente por ahí.
Menos negro es DC:The New Frontier( de hecho, 'ta todo coloreadito y mono), pero no por ello menos interesante. Con un dibujo que recuerda a las series de animación de Bruce Timm and Co., conocemos la vida de cada estrella en mallas de DC allá por la segunda mitad del siglo XX (que lejos queda, que lejos...). Cada justiciero busca su lugar en un mundo dividido por la Guerra Fría, y mientras algunos deciden desaparecer frente al excepticismo que los enmascarados despiertan, otros siguen con su cruzada con dos supercataplines, algunos de forma más sibilina que otros. Pocos (venga, a ver quién acierta cuales) deciden servir al Gobierno como "superheroes homologados", junto a los comandos que pretenden suplir el vacio metahumano y por útimo, algunos como Hal Jordan se encaminan a la cita con su genesis heróico.
Varias historias (tantas como figuras famosas de DC) se desarrollan dividas en Episodios de acción variable, desde una pura peli de Guerra hasta una breve y típica aventurilla heroíca. El hilo que une cada narración, en el fondo y con estilo, es el devenir de los hechos históricos de la época, con un Escuadrón Suicida y un Hal Jordan aviador que son los guías principales de la trama. La estética agradable, simple y efectiva y la variedad de lineas argumentales hacen que sea de lo más entretenido de leer. No encontraremos grandes supervillanos ni planes megalomaníacos que incluyan una tostadora enorme, sí acción dosificada y de bajo calibre, que deja peso al marco histórico. Realmente es otro punto de vista de la supertropa de DC que hace un poco más humanos a ls heroes. El segundo número caerá fijo.
Así pues, dos de dos, que buen gusto tiene el librero. Haced caso de vuestro librero, sabe de lo que habla (Y si no lo sabe, es que seguramente está seriamente drogado y es el momento de saquear el local...)
Gracias Dani por tus recomendaciones :)