¡Aquà teneis las primeras participaciones al concurso de El Origen de Nikita (poner el O Fortuna a tope)! Mirad las ideas que rondan pro esasl indas cabecitas! ¡Y recordad los que aún esteis pendientes de mandar vuestro texto que solo quedan cuatro dias!
1-La primera historia corre a cargo de Alguien (es su nick, mu' misterioso), sin blog pero con bastante imaginación y reminiscencias a La Isla del Dr. Moreau:
Nikita nació siendo una niña humana cualquiera, con la cantidad justa de pelo y con orejas normales, y sin cola, por supuesto, pero a los doce años, fue a una excursión con su colegio, pero no los llevaron a un lugar alegre o entretenido, ni siquiera a un aburrido museo, no, el museo más aburrido del mundo hubiese sido el paraÃso comparado al lugar adonde los llevaron. Los llevaron a un cruel laboratorio escondido del mundo donde fueron usados como experimento en una investigación donde fueron alterados genéticamente con diversos animales. Realmente Nikita tuvo mucha suerte, la mayorÃa de sus compañeros murieron, otros muchos tuvieron un destino peor que la muerte. Pero, un buen dÃa, los ya pocos supervivientes aprovecharon un fallo de seguridad y intentaron huir, aunque fue Nikita la única que logro escapar con vida. Pero, ¿qué iba a hacer ahora? No podÃa volver a casa, estaba a decenas de kilómetros de allÃ, aunque de todos modos, si volviera nadie la reconocerÃa, ni siquiera sus propios padres, asà que decidió ir a la ciudad más cercana y empezar una nueva vida como pudiera. Una nueva vida que no fue nada fácil, una nueva vida sin un techo bajo el que dormir, una nueva vida sin nada que llevarse a la boca, una nueva vida teniendo que hacer cosas poco éticas para poder seguir existiendo, una nueva vida sola. Y la soledad, es lo peor que una persona puede sentir. Aunque casi peor la propia soledad eran las personas, personas que la miraban raro por la calle, personas que cuchicheaban a sus espaldas, personas que incluso la señalaba con el dedo, personas que la despreciaban por ser lo que es. Pero un buen dÃa, como si hubiese sido tocada por un ángel, conoció a Eva, Dante, Pc y Rol, ellos no sólo no la discriminaban por su aspecto, si no que además la apreciaban por todas esas cosas que el resto de personas eran incapaces de ver. Al fin y al cabo, tampoco eran tan distintos, ¿no?, a ellos también les miraban raro por la calle, también cuchicheaban a sus espaldas, incluso les señalaban con el dedo, hasta los despreciaban por ser lo que son.
2-El segundo texto, obra de LucÃa Prieto Acedo, quien tampoco tiene blog (estais haciendoel un feo increible a la Web 2.0), nos traslada aun mundo de magia y...errrr...¿"hormonas desatadas"?XD
Bien. Antes de nada, hay que explicar que Nikita proviene de otra dimensión. Esto de por sà servirÃa para comprender su extraña naturaleza, pero solo es la punta del iceberg...
El lugar de donde procede Nikita es un mundo de magia, hechiceria, guerras y todo tipo de chorradas fántasticas.
La madre de Nikita, que es, por cierto, humana, nació y creció en este mundo (al que llamaremos a partir de ahora...mmm...Arranijain). La estirpe de la que procedÃa era una gran familia de brujas buenas, que luchaban contra las fuerzas del mal como guerreras de los cuerpos celestes (es posible que la leyenda de Sailor Moon proceda de aquÃ, aunque improbable...).
Como toda bruja buena que se precie, la madre de Nikita (a la que llamaremos Niki, por que se llama asÃ), recibió el don de la magia con la llegada de la pubertad. Esto es un peligro, por que pone en manos de jovencitas descolocadas por las hormonas una cantidad demasiado grande de poder. Lo normal es que en sus primeros años como brujas, ex-novios y amigas-guarras-que-se-llevan-a-los-ex-novios sean convertidos en todo tipo de objetos decorativos.
Al llegar a la Universidad, Niki tenÃa una gran colección de percheros y armarios, pero no habÃa encontrado el amor verdadero. Esto era un handicap en un mundo fantastico lleno de guerras, magia y hechiceria, por que todo el mundo tenÃa historias para contar donde la aventura y el amor se entremezclaban, y Niki no era muy popular en las fiestas, ya que lo más aventurero que habÃa hecho era comer caracoles posiblemente caducados. Pero gracias a su nula actividad social, sacaba muy buenas notas y con 23 años ya era licenciada en Magia y Hechiceria por la Universidad de Hoswarst.
Entonces, su madre le hizo una visita. Tras llenarle la nevera de tuppers de croquetas y criticar su poco gusto con las cortinas, la madre de Niki le contó que la familia le necesitaba. DebÃa tomar su puesto como guerrera de los cuerpos celestes e ir a la Gran Guerra Contra el Mal, que se libraba desde tiempos inmemoriales. Niki, que querÃa ser funcionaria y vivir del cuento, no se tomó la noticia nada bien. Tras una larga conversación con frases como "yo, que te dado la vida", "nunca te he pedido nada" y "no te voy a pasar un duro más", Niki decidió que tenÃa que ir. Además, tendrÃa algo que contar cuando volviera. Si volvÃa, claro.
AsÃ, Niki (conocida ahora como la Guerrera del Cometa Halley), acabó en la Gran Guerra Contra el Mal. A estas alturas os preguntareÃs que tiene esto que ver con Nikita. Es una buena pregunta...creo que me estoy disipando. Pero ahora entra en juego otro personaje, que cambiará la vida de Niki y nos acercará a Nikita un poco más.
Este personaje es un gato. Es, de hecho, el gato de Niki. Os explico: Cuando una bruja-guerrera va a la guerra, le es otorgada una mascota mágica, que debe guiarla, protegerla y cuidar de que no se haga daño. También sirve para hacer de contrapeso en la escoba voladora.
El gato se llama Hill, y Niki es su primera bruja (las mascotas mágicas tienden a sobrevivir a sus dueñas...la guerra es dura). Su madre le ha convencido, tras una larga discusión con argumentos como "yo, que te he dado la vida" "nunca te he pedido nada" y "te voy a mandar al veterinario a que te castren", de que una mascota mágica está hecha para ir a la guerra, no para lamerse el cuerpo tirado en el sofá. Es por ello que Niki le cayó como una patada en la entrepierna desde el primer momento. Era la razón de que él, gato casero por naturaleza, tuviera que vivir en trincheras, volar en una escoba y gritar "¡cuidado!" cuando un Ser Malvado atacaba a la Guerrera del Cometa Halley.
No podÃa evitar comportarse como una mascota mágica diligente, por que eran creadas por las brujas mediante hechizos de obediencia, asà que solo podÃa mascullar por lo bajo.
A Niki en cambio, Hill le caÃa muy bien. No olvidemos en ningún momento que la chica no tenÃa muchos amigos, y la lealtad del animal era facilmente confundible. Era por ello que la joven se prodigaba en caricias y siempre le ofrecÃa lo mejor de la ración de rancho, creyendose correspondida por el animal.
Tras largos...dÃas en la guerra, Niki parecÃa salida de un libro de ilustraciones de supervivientes de la 2ª Guerra Mundial. No estaba hecha para la vida en el campo de batalla, y la expectación inicial se habÃa disipado rápidamente. Sus hechizos no servian de mucho contra los Seres Malvados, y debÃa estar huyendo de cada combate por temor a ser devorada, asesinada o ambas cosas.
Fue por ello que tomó una decisión. Subiendose a la escoba, llamó al gato.
- Hill, nos vamos- informó.
- ¿A dónde?- preguntó el gato, pensando en los cientos de lugares donde podÃa terminar la bruja su existencia y librarse asà de ella. Cualquiera le parecÃa bueno.
- Lejos de aquÃ.- Hill le miró interrogante, por lo que precisó un poco más- Estoy desertando, gato estúpido. Nos vamos de la guerra.-
- ¿Qué? ¡Nunca en la historia de la Gran Guerra Contra el Mal nadie se habÃa largado! Es inconcebible-
- Sinceramente, me da igual lo que pienses al respecto y lo que se suponga que tengo que hacer. No me apetece morir en una zanja.-
- Pero, pero...- El gato se interrumpió. Que coño. Él querÃa largarse. No podÃa, por que le ataba el hechizo de obediencia. Pero si era la bruja la que querÃa marcharse...- Está bien, Guerrera del Cometa Halley. ¡Vamonos!-
- Niki.-
- ¿Eh?-
- Me llamo Niki.-
- Ah. Encantado. ¿A qué viene eso ahora?-
- A que ya no soy una bruja-guerrera, asà que no quiero volver a oir ese estúpido nombre nunca más.-
- Como gustes.- contestó el gato. Al final, la chica no habÃa resultado ser mala persona, pensó, mientras la escoba se elevaba por encima del campo de batalla.
Los meses posteriores a su deserción fueron muy duros. Sin comida, sin dinero, Niki y Hill vivÃan de la caridad ajena y de asaltar chalets de lujo. Tras ahorrar un poco de dinero, alquilaron una cueva a un ermitaño en lo alto de la colina, donde cultivaban ajos y patatas y cazaban murcielagos. ParecerÃa que no, pero los murcielagos al ajillo con patatas tenÃan su punto...
No se sabe bien cuando surgió el amor, pero el caso es que la penuria, el hambre, la soledad y la pobreza habÃan unido a la bruja y su mascota más allá de lo legalmente permitido.
Y por fin, llegamos a Nikita. Cuando Niki informó al gato que estaba embarazada, ambos lo achacaron a su naturaleza mágica. Aun asÃ, sabÃan que el fruto de su amor (y de unas prácticas sexuales complicadas y aberrantes que no describiré) no disfrutarÃa de una existencia feliz en aquel mundo. Tachada de engendro, monstruo u algo peor, se verÃa reducida a una atracción de feria ambulante o quemada en una hoguera.
Por ello, decidieron que su vida en aquel mundo habÃa concluido. Niki, que no era poderosa, pero habÃa acabado la carrera cum laude y tenÃa un Master en Dimensionalidad Multiple, propuso crear un portar para trasladarse a otra dimensión. De este modo, la pequeña familia acabo en otra dimensión. Una dimensión desconocida, aterradora y llena de muerte y destrucción. La nuestra.
Para finalizar, Niki dió a luz una preciosa niña-gato, a la que llamaron Nikita. Su infancia no fue fácil, pero al llegar la adolescencia le tacharon desde un primer momento de "freak", lo que le llevo a trabar amistad con el resto de la banda.
Actualmente, Niki y Hill viven retirados en Benidorm.
3-Momento ahora para la tercera hipótesis, autorÃa de El Chache, blogmaster de No Esmokin. Hete aqui una Nikita proveniente de lo que para muchos furrys es el paraÃso: una tribu felina.
Ojo-Veloz era considerado el mejor guerrero de su clan. Entre el pueblo gato era costumbre que los nombres de cada uno fueran otorgados por el resto del clan, y a él se lo pusieron por su destreza con el arco. Algunos bromeaban diciendo que en realidad hacÃa referencia a su celeridad al satisfacer ciertas necesidades fisiológicas, pero siempre que Ojo-Veloz explicaba orgulloso el origen de su nombre se decantaba por la primera versión. Y al que sugerÃa la segunda le daba una paliza.
Estaba emparejado (porque eso era lo más que podÃan estar unos seres que compartÃan con los gatos algo mas que cierta semejanza fÃsica) con Garra-Siniestra, llamada asà por ser una fuerte guerrera shamán, aunque algunos opinaban que también influÃa el que fuera zurda. Los nombres de los miembros del pueblo gato no eran permanentes, y solÃan tener varios a lo largo de su vida. Uno nada mas nacer, generalmente sacado a partir del primer sonido que emitÃan. Luego otro en la mayorÃa de edad, al subir de rango social, y al llegar a la ancianidad. Y podÃan tener muchos otros, si sucedÃa algo significativo en sus vidas. Para Ojo-Veloz y Garra-Siniestra era el momento de bautizar a sus hijos recién nacidos. A los nueve. En esto también se parecÃan a los gatos.
Sin embargo esta historia trata de solo una de los nueve hijos de la pareja. Una crÃa a la que decidieron llamar Yay. Era un bonito nombre, despues de todo, aunque no significara nada.
Pronto se hizo evidente que aquella crÃa no era normal. Para empezar estaba siempre sonriendo. Aunque bueno, eso habrÃa sido motivo de orgullo para sus padres, si hubiera sido una sonrisa maligna y amenazadora. También aprendió pronto a saltar al cuello de todo el que se acercara. Eso también habrÃa estado bien, si hubiera sido para degollarlos. Pero su sonrisa era cálida e inocente, y su única intención al saltar sobre los demás era abrazarlos fuertemente. Aquello desconcertó a sus padres, pero pensaron que pronto se espabilarÃa, jugando con las demás crÃas del clan.
No funcionó. En pocos dÃas, al contacto con Yay, todas las crÃas del clan estaban dando abracitos por doquier y ronroneando de placer. Si un ejército de orcos armados hasta el páncreas hubiera atacado su pueblo no se habrÃan sentido más horrorizados. De hecho seguramente lo habrÃan disfrutado. Esto era distinto.
El tiempo pasó y la temible tribu de guerreros empezó a sufrir un cambio inusitado. Su ardor guerrero parecÃa apagarse. Cada vez mas guerreros eran sorprendidos con una sonrisa estúpida en sus caras, ronroneando o jugando con ovillos de lana. Y algunos empezaban a encontrar cierto placer en dejarse rascar las barrigas. Las relaciones amorosas se habÃan enternecido demasiado, en opinión de los mas viejos del lugar. Muchos intentaron darle una lección a Yay, fuente de todo aquel mal, pero nadie fue capaz de resistir su mirada. O sus abrazos.
Al final, todo el clan se reunió para tratar el asunto. Delirium-Tremens, gran Jefa del clan, y una de las pocas que no necesitaba explicar el origen de su nombre, decidió que lo mejor era exiliarla. Lo más lejos posible. Y el resto del clan estuvo de acuerdo. Lo que fuera antes de que acabaran viviendo del turismo y la venta de peluches.
El gran chamán Triscando-Por-La-Pradera, el único miembro del pueblo gato que no siente orgullo al contar el origen de su nombre, utilizó todo su poder para llevarla lo más lejos posible, no solo de las tierras que habitaban, sino incluso del mismo mundo. Abrió un portal mÃstico entre dimensiones y llegaron a una tierra extraña, donde al parecer solo habitaban hombres. Bueno, también habÃa muchas mujeres, pero de dónde ellos venÃan ese pueblo se llamaba a sà mismo de esa manera. Descubrieron que a aquel mundo lo llamaban Tierra, a pesar de que era casi todo agua, lo que daba a entender que los hombres tenÃan unas ideas muy peculiares a la hora de darle nombre a las cosas. AsÃ, el pueblo gato dejó a Yay en aquel mundo, para que fuera adoptada por los hombres, y al viejo abuelo Tripa-Suelta lo abandonaron en una gasolinera, demostrando que ésta es una costumbre universal, incluso en culturas que jamás han visto nada remotamente parecido a un motor de combustión interna.
Y asà fue cómo Yay fue adoptada por los hombres, y la llamaron Nikita. En un principio pensaron que era una crÃa de gata, hasta que empezó a hablar, caminar erguida y dar abrazos a los ratones. Entonces decidieron criarla como a una de los suyos, aunque no le cambiaron el nombre, que ya se habÃan acostumbrado a él. También compraron trampas para acabar de una vez con los ratones. Pero su familia adoptiva estaba preocupada por la niña, y pensaron que tendrÃa muchos problemas en su vida al ser medio gata. Pero los hombres son una raza egoÃsta y poco interesada, apenas se fijan en los demás, y son esclavos de las modas hasta para odiar, de modo que nadie reparó nunca en ese detalle.
Sin embargo, no andaban desencaminados al sospechar que serÃa un bicho raro y una inadaptada social. Y es que la niña se acabó convirtiendo en una friki. Quizá, después de todo, estaba predestinada.
Yay, digo fin.
4-La cuarta entrada a concurso viene de mano de Pilar DomÃnguez Pedrosa quien, dice ella, escribe relatos para un par de blogs, aunque ahora participa más activamente en Llena, Luna Llena. ¡Thunder!¡Thunder!¡Thundercats!¡Yayyyy!
Me he imaginado a Nikita como descendiente de los Thundercats, nieta de Leono y Cheetara por ejemplo, pero no viendola de pequeña con ellos, sino planeando una visita navideña, ahora que son las fechas. Nikita recibe una llamada y mantiene una conversación sobre ver a alguien.
Después de la llamada, vemos el Cubil Felino y dentro están hablando Cheetara y Leono de la llamada, de cuando van a ver a Nikita.
Es decir, que ser medio gata es parte de su naturaleza.
Asà una especie de guión podrÃa ser esto:
(Nikita está con los demás Cuando su móvil empieza a sonar. Coge la llamada)
NIKITA:"¿SÃ?...¡Hola!¿Cómo estáis?...Bien también...Claro que voy a visitaros en Navidad, tengo muchas ganas de veros...¿Teneis muchas cosas que contarme?...¡SÃii cada vez tengo más ganas de ir!...SÃ, da un beso a todos. Antes de ir os llamo. O mejor os hago una videollamada que al abuelo le gustan más."
ALBA: -¿Quién era?
NIKITA: -Mi abuelita... ^^
En el Cubil Felino de los Thundercats:
(Vemos a Leono y Cheetara como dos ancianitos.)
LEONO: -¿Como está nuestra pequeña gatita?
CHEETARA: -Dice que está bien, que tiene muchas ganas de venir.
LEONO: -La próxima vez la llamo yo.
CHEETARA: -Sabes que usar la Espada del Augurio no vale para llamar a Nikita, ¡siempre tengo que recordártelo! Espero no volver a pillarte usándola para "Ver más allá de lo evidente" en los probadores de mujeres...
5-Quinto y último relato, escrito por Willy Galleta, que llega a CMI desde su webcomic. Esto es lo que pasa cuando jugais mucho a los videojuegos, niños:
- ¡Por fin ha llegado! Después de tanto tiempo. - Rol abrió la caja que descansaba ante su puerta.
- Genial, la última beta. - Se preparó para una larga noche de videojuegos junto a Eva.
Pizza en la mesa, bebidas, consola y una tele suficientemente grande. Eva llegó un poco más tarde. Apagó la luz y se sentó junto a Rol.
Tal y como tenÃan planeado, arrasaron los primeros niveles en pocos minutos. Luego llegaron los interesantes puzzles que hacÃan de este un juego en el que invertir algo de dinero. La pizza empezó a perecer.
- Se ha acabado la bebida y aún no estamos a la mitad del juego.
- Hay más en la nevera, ya voy yo.
La luz del juego pausado era la única que iluminaba la habitación. En esa tenebrosa estancia, sólo se escuchaba el ronquido del CD. En la calle las farolas se habÃan apagado, pero en casa no se habÃa ido la luz. Eva bebió el último sorbo de su vaso.
Tres niveles más adelante, el juego emocionante, trepidante. Los controles parecÃan resentirse hasta casi partirse. La velocidad de los pulgares era frenética y la emoción intensa. Las puntuaciones subÃan sin control y los gritos de ambos jugadores compitiendo empezaron a oirse a través de las paredes, a resonar en las calles.
Poco después el asombro se apoderó de ellos. Uno de los impresionantes niveles cerca del final se alzaba ante ellos, algo que nunca antes habÃan visto.
- Este juego es genial.
- Es impresionante, sin duda.
- ¿Quedan patatas?
- Busca si quieres.
- Bah...
Sin embargo, al llegar al final del nivel, la calidad y el asombro dejaron paso rápidamente a la estupefacción.
- ¿Pero qué demonios es eso?
- No me lo puedo creer. ¿Será una broma del programador?
- Quizá esté puesto sólo hasta que el modelo final esté listo.
- No creo, parece bien hecho, a pesar de todo...
- Bueno, intentemos proseguir.
El ser al que se enfrentaban esta vez era más duro de lo que parecÃa. Su aspecto no encajaba definitivamente con su poder.
El juego se empezó a poner más tenso, más veloz. Pronto se encontraron en una persecución desenfrenada cuya dificultad les afectaba mentalmente. Entonces empezaron los problemas.
- Creo que he encontrado un bug, pero puede que nos favorezca.
- Si, ya lo veo. De ese modo no podremos perder fácilmente.
La ventaja que explotaron a partir del bug volvió el juego aún más intenso, pues ya no podÃan parar por perder si no querÃan.
Se empeñaron en acabar con esto en el menor tiempo posible. La furia que les inducÃa aquel enemigo hizo de aquella partida una auténtica locura.
- ¡Ya casi está!
- Lo tenemos. ¡Lo tenemos!
- ¿Eso es un bug nuevo?
¡¡¡BOOM!!!
Un ruido ensordecedor les sobresaltó haciéndoles caer violentamente contra el sofá. Cuando recuperaron la compostura vieron lo que habÃa pasado. La tele echaba humo, todas las luces estaban apagadas. Tan solo el suave relente de la luna entraba por la ventana iluminando el destrozo. Se acercaron al televisor y vieron con horror un gran agujero en la parte superior.
Miraron hacia arriba con miedo.
En ese momento el ser al que se habÃan enfrentado hace unos momentos saltó en carne y hueso desde el techo al los hombros de Eva, dejando atrás su silueta marcada en el techo.
- ¡¡¡WAAAAAAAAAA!!! ¡Quitameloquitameloquitamelo!
- ¡Tranquila, Eva! ¡Ven aquÃ!
El curioso ser se retiró a un rincón a la carrera. Eva y Rol lo observaron con una mezcla de curiosidad y miedo.
- ¡Qué extraño! ¿Eso ha salido del juego? Desde luego es idéntico.
- No te asustes. Ven. No vamos a hacerte daño.
- Pero mira que cosas digo. ¿Cómo va a salir nada de un videojuego?
- Acércate. Vamos.
- ¿Pero qué es?
- Parece como un gato...
- Pero mira, camina a dos patas, y jurarÃa que ha hablado.
- ¿Cómo te llamas?
- ... Eh... Nikita.
FIN
En fin, esto es todo pro el momento. Opinad y subirle el ego a estos maestros de la pluma digital...¡ y participad si no lo habeis hecho ya, hombre!